(IAR
Noticias) 31-Enero-2010
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Afectados por
la crisis trabajadores marchan por las calles de Madrid pidiendo mejoras
laborales y más fuentes de empleo.
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Según cifras oficiales en todo el país, hay 4.326.500 desocupados y 25% de
ellos son extranjeros. El año pasado fue el peor: la crisis económica arrojó a
1.210.800 personas a la calle. Hay más de 1.200.000 familias en las que nadie
trabaja.
Por Juan Carlos Algañaraz - Clarín, Argentina
La coyuntura económica y social española y sus pesadas consecuencias
políticas nunca han parecido más dramáticas desde que estalló la devastadora
crisis mundial. El estudio que mejor registra la desocupación, la Encuesta de
Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadísticas, reveló ayer que
el total de personas sin trabajo llega a las 4.326.500 -un cuarto de ellos,
inmigrantes-, la cifra más alta de la historia de España.
El desempleo en este país subió desde algo menos del 8% de la población activa
antes de la crisis hasta casi el 19% actual, es decir, más de diez puntos. El
número exacto es 18,83%, la mayor cifra de desocupación desde 1998, año en el
que se registró un 19,41%.
La situación es tan grave como que el secretario de Economía, José Manuel Campa,
reconoció ante los periodistas que la cifra nefasta podría alcanzar al 20% en
los próximos meses.
Hace pocos días, en los pronósticos publicados por el Fondo Monetario
Internacional (FMI), España figuró entre los países con peor escenario para
2010. Será, según el organismo, uno de los pocos países que continuarán en
recesión con una contracción de su PBI del 0,6%.
El último dato disponible sobre la actividad económica registra una baja del
Producto de 4,3%, en el tercer trimestre del año pasado, un golpe para el
orgullo ibérico que hace poco mostraba como había ingresado a la decena de más
grandes economías nacionales, al sumar su PBI 1,6 billón de dólares.
La peor novedad de ayer, en materia de desempleo, fue que en 1.200.000 familias
están sin trabajo todos sus miembros en edad de trabajar lo que significa un
aumento del 47,5% en relación a 2008, indica el estudio de la EPA. Este drama
social alcanza al 7,1% de los hogares españoles y el proceso es, otra vez,
vertiginoso porque el año pasado se sumaron 392.800 hogares.
Las familias donde todos sus integrantes trabajan se redujo un 6,84%. Todas
estas cifras abre un obviio interrogante. ¿Qué hacer? Según Cándido Méndez,
secretario general de la central obrera socialista UGT, demuestra "que hay que
mantener contra viento y marea la protección social".
Las cifras son terribles pero las situaciones personales superan su dramatismo.
Un matrimonio de dos jóvenes españoles, que tienen una hija pequeña y otra de
meses han perdido los dos sus trabajos, agotado el subsidio de "paro" y las
ayudas especiales. Perdieron su casa, que habían conseguido en medio de la
alegría de los préstamos hipotecarios baratos y se quedaron literalmente en la
calle.
"Hay ayudas pero cada vez aumentan los que se quedan sin trabajo y con niños
pequeños como nosotros", dice Pedro, un nombre supuesto porque no quiere
identificarse. Es que la desesperación los llevó a ocupar un pequeño piso semi-abandonado.
Su esposa apenas supera 20 años. Digamos que se llame María. No para de llorar.
"Es toda una hazaña hacer que los niños estén limpios", repite sin poder frenar
las lágrimas.
El patético caso de estos dos muchachos se difundió por TV y afortunadamente han
salido ofertas de ayudas de trabajo y de servicios sociales que tienen manera de
arrimarles su solidaridad. Pero, ¿y los otros? ¿Los miles de otros tan hundidos
como estos jóvenes?
El 2009 se convierte en el tercer año en el que aumenta el número de
desempleados. La progresión expresa con toda claridad la profundidad y celeridad
de la destrucción de empleo; en 2007, la desocupación aumentó en 117.000
personas, al año siguiente se incrementó en 1.280.300 personas parados y en 2009
afectó a 118.600 desempleados. En 2009 perdieron su empleo 1.210.800
trabajadores.
Los especialistas apuntan que esta caída de la ocupación y suba del desempleo se
da cuando miles de inmigrantes, el sector más golpeado por la crisis, han
perdido toda esperanza de encontrar trabajo y se retiraron del mercado, muchos
volviendo a sus países de origen.
El desempleo de España es casi el doble del de los 16 países de la zona euro
(10%) y de los 27 de la Unión Europea (9,6%), según los datos oficiales de la
comunidad que difundidos ayer.
Pero la situación en la Unión Europea continúa siendo de deterioro en cuanto al
empleo, ya que la tasa de desocupación subió una décima para alcanzar el 10%, su
mayor nivel en 12 años.
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Harán un fuerte recorte presupuestario
El déficit fiscal se ha disparado en España por el alto costo de gastos e
inversiones para hacer frente a la recesión y la desocupación. De un superávit
presupuestario, antes de que arreciara la crisis, se ha pasado a un 11,4% que
supera ampliamente el 3% permitido por la Unión Europea.
Entre las grandes medidas anunciadas ayer para hacer frente a una coyuntura
cada vez más complicada y políticamente costosa, el gobierno socialista
anuncio un Plan de Austeridad que prevé un recorte presupuestario a lo largo
de cuatro años y por una suma de alrededor de 50.000 millones de euros (70.000
millones de dólares).
Se trata de una cifra de enorme magnitud, casi similar a la de las medidas de
estímulo a la economía española, y tiene como objetivo reducir el agujero
fiscal hasta el 3% que impone el pacto de estabilidad presupuestaria de la
Unión Europea.
Las reducciones anunciadas afectarán al empleo público cuya oferta se reducirá
al 10% de la tasa de reposición además del compromiso de no hacer nuevas
contrataciones de interinos. También se moderará en "varios miles de millones"
el gasto en infraestructuras.
La ministra de Economía, Elena Salgado, explicó ayer que el recorte afectará a
prácticamente todas las políticas y áreas de la administración central y
autonómica. Se salvarán de la guadaña correctora las ayudas de carácter
social, como los subsidios de desempleo, y el dinero invertido en educación,
investigación, lucha antiterrorista y en la cooperación española internacional
al desarrollo. |
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