Según informó la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF, por
sus siglas en inglés), las tropas de la alianza atlántica ocupante repelieron el
ataque, en el que 10 combatientes talibanes murieron y varios fueron
arrestados.
El ataque
fue reivindicado por un portavoz taliban, Zabiulah Muyahid, quien dijo que 28 de
sus hombres cargados con explosivos adosados al cuerpo y armas de diferente
calibre participaron en los ataques, según la agencia AIP.
Muyahid
aseguró que ocho combatientes suicidas atacaron la base de las tropas
internacionales en Sarabagh, mientras otros doce les apoyaban desde el exterior
y que ocho más se enfrentaron contra fuerzas estadounidenses en la zona del
antiguo aeropuerto.
"Además
hemos atacado las bases de las fuerzas extranjeras de Mariza, Maghulgi y
Tarkhobi", añadió.
Khost es una de las áreas con mayor actividad de la resistencia talibán,
presente sobre todo en las zonas del país donde predomina la etnia pastún (el
sur y el este).
La base de
Camp Salerno sufrió en los últimos años varios ataques talibanes: el
pasado 14 de agosto, tres niños murieron tras un ataque con proyectiles y en
mayo de 2009, otras siete personas perdieron la vida y otras 21 resultaron
heridas
No hubo confirmación de que las fuerzas ocupantes internacionales sufrieran
bajas.
De acuerdo con la ISAF, durante el enfrentamiento, las tropas conjuntas
afganas y extranjeras contaron con el respaldo de la aviación de combate.
Khost es una de las áreas con mayor actividad del movimiento Talibán.
El 14 de agosto pasado, combatientes del Talibán lanzaron un ataque con
proyectiles contra una base de las tropas internacionales ocupantes en esa misma
provincia.
El corresponsal de la BBC en Kabul Quentin Sommerville dice que las fuerzas de
resistencia Talibán están usando cada vez más técnicas sofisticadas de
guerrilla urbana.
Se estima que una de las bases atacadas fue la misma donde siete oficiales de
inteligencia estadounidenses murieron tras un ataque suicida en diciembre
pasado, añade el periodista.
Más de 2.000 militares de la alianza internacional invasora murieron en Afganistán desde la caída
del régimen talibán con la invasión militar en 2001.
Julio fue el mes con más bajas estadounidenses (66) y junio el más sangriento
para el conjunto de las fuerzas internacionales (102 muertos).
La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la
OTAN, informa a diario de operaciones antitalibanes y de la muerte o detención
de numerosos cabecillas rebeldes.
El movimiento talibán, a través de su página web o mensajes enviados a la
prensa, también da cuenta de numerosos combates en los que destaca los daños
infligidos a las fuerzas internacionales y afganas.
Los talibanes monitorean la información de actualidad y cada vez es más frecuente
que contesten a declaraciones públicas de EEUU o del Gobierno afgano.