La situación sigue empeorando en el sur de Pakistán y la ayuda, de la que
se ha recibido un 59 por ciento de los 460 millones de dólares inicialmente
demandados, es insuficiente para los más de 17 millones de damnificados directos
por las inundaciones, alertó el martes la ONU.
IAR
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EFE
"De los 17 millones de damnificados directos, 8 millones necesitan ayuda de
emergencia", dijo en rueda de prensa en Ginebra Elyzabeth Byrs, portavoz de la
oficina humanitaria de la ONU (OCHA).
El pasado día 20, el secretario general de la ONU, Ban ki-Moon, cifró el
número de damnificados en 20 millones que incluye tanto a las personas
afectadas de forma directa como indirecta.
Si bien las cifras fluctúan con el paso de los días y las agencias humanitarias
establecen grupos según el grado de urgencia de la asistencia, los
pronósticos siguen siendo pesimistas y la distribución de ayuda se enfrenta
a multitud de problemas de logística.
Entre ellos, la imposibilidad de acceder a muchas zonas debido a la
destrucción de carreteras y puentes, situación que deja como única opción
viable en determinadas áreas el uso de helicópteros, comentó la portavoz del
Programa Mundial de Alimentos, Emilia Casella.
El PAM ha podido acceder a 1,75 millones de personas durante un mes, cifra que
aún queda lejos de los "seis millones de afectados que todavía tienen necesidad
de ayuda alimenticia", afirmó Casella.
Para llevar a cabo sus operaciones, el PAM ha utilizado 13 helicópteros durante
estas semanas, cantidad que ascenderá a 30 en los próximos días según los
compromisos fijados y que, matiza Casella, debería "llegar hasta 70" para
poder asistir a toda la población necesitada.
Por otra parte, el portavoz de la Organización Internacional para las
Migraciones (OIM), Jared Bloch, alertó de que "8 millones de personas
continúan sin techo" y viven en los arcenes de las carreteras y debajo de
puentes.
Los campamentos provisionales sólo han conseguido dar cobijo, por el momento, a
un millón de personas, y se prevé que alcance a cerca de 2,5 millones en las
próximas semanas, explicó Bloch.
Las inundaciones, las peores de los últimos ochenta años, también han anegado
campos de cultivo, han devastado 3,2 millones de hectáreas y destrozado el 71
por ciento de las cosechas de arroz, el 59 por ciento de las de vegetales y el
45 por ciento de las de maíz, según OCHA.
"Si los
agricultores no reciben fondos para la siguiente época de plantación, prevista
entre septiembre y octubre, el impacto en la seguridad alimenticia será
catastrófico", advirtió Byrs.
Asimismo, se han detectado más de 200.000 casos de diarrea aguda, por encima de
260.000 de problemas de piel y alrededor de 200.000 de afecciones respiratorias,
dijo Fadéla Chai, portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS).