Las peores inundaciones en décadas en Pakistán han dejado millones de
hambrientos, según ha informado este lunes Naciones Unidas, mientras que el sur
del país permanece en alerta elevada por las crecidas de ríos que podrían
entorpecer las labores de ayuda.
IAR
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/
Reuters
"No podemos hablar de hambruna todavía, pero podemos hablar de millones de
personas que pasan hambre", dijo Maurizio Giuliano, portavoz humanitario de la
ONU.
"El hambre es claramente un factor que contribuye significativamente a la
vulnerabilidad", agregó.
Las inundaciones se han extendido distrito a distrito por el cinturón de cultivo
de arroz en la provincia sureña de Sindh, mediante la ruptura o rebalse de
diques.
El nivel de las aguas ha ido subiendo en el sur de Sindh y cientos de miles de
personas han abandonado ciudades, pueblos y aldeas en busca de terrenos más
seguros.Sindh alberga a Karachi, la ciudad más grande del país, pero las
inundaciones han afectado principalmente a las áreas rurales y a centros
urbanos mucho más pequeños.
Saleh Farooqui, director general de la oficina gubernamental que hace frente al
desastre en Sindh, dijo que más de 100.000 personas han sido evacuadas
sólo desde Thatta.
Las peores inundaciones vistas en décadas en el país han destruido pueblos,
puentes y caminos, dejado más de cuatro millones de personas sin hogar y
avivando el temor de que los insurgentes exploten la miseria y el caos.
El Gobierno ha sido acusado de actuar muy lento y organizaciones de caridad
islámicas, algunas con supuestos lazos a grupos milicianos, se han movido rápido
para ofrecer ayuda a los pakistaníes, ya frustrados con el historial de sus
líderes sobre seguridad, pobreza y la crónica falta de energía eléctrica.
La reconstrucción a largo plazo costará miles de millones de dólares,
aumentando la presión sobre un Gobierno que ya enfrentaba un economía frágil
antes de que se produjera una de las peores catástrofes en su historia.
Pakistán sólo ha recibido hasta el momento 125 de los 459 millones de dólares
pedidos por la ONU a la comunidad internacional para ayudar a los afectados por
las inundaciones, ha informado un portavoz de la organización, que ha dicho que
era posible que hubiera por hambre.
Los donativos se destinarán a comida, tiendas de campaña, agua potable y
material sanitario para los veinte millones de afectados por la catástrofe,
pero con especial urgencia para ocho de ellos, que son los que se encuentran más
desamparados.
El portavoz de la Oficina de la ONU para Coordinación de Asuntos Humanitarios (UNOCHA),
Maurizio Giuliano, se mostró "optimista" en pensar que Pakistán recibirá el
resto de la ayuda solicitada (un 73 por ciento del total), y avisó de que, de no
ser así, están "en peligro" las vidas de muchas personas, sobre todo las
de niños y otros colectivos vulnerables.