Los fallecimientos de al menos un militar estadounidense, un australiano y un
británico anunciados en los últimos dos días han elevado el número total a 2.002
desde que los talibanes fueran derrocados hace casi nueve años por la invasión
liderada por Estados Unidos.
IAR
Noticias
/
Reuters
El
número total de soldados militares internacionales muertos en Afganistán ha
pasado de 2.000 - más del 60 por ciento de ellos estadounidenses - desde el
inicio de la guerra en noviembre de 2001, según cálculos no oficiales dados a
conocer el domingo, aunque está muy lejos de la creciente cifra de muertes
civiles.
Los fallecimientos de al menos un militar estadounidense, un australiano y un
británico anunciados en los últimos dos días han elevado el número total a 2.002
desde que los talibanes fueran derrocados hace casi nueve años por la invasión
liderada por Estados Unidos.
Es menos de la mitad de las muertes de militares extranjeros durante siete años
de guerra en Irak, pero sigue siendo un número significativo, y aliados de la
OTAN como Holanda que decidido retirarse mientras otros revisan su papel futuro
en la campaña.
Es muy probable que la cifra también sea un problema para el presidente
estadounidense, Barack Obama, quien ha prometido una revisión de la estrategia
militar en diciembre después de las elecciones legislativas en su país, mientras
los demócratas afrontan la reacción de un público cada vez más escéptico con la
guerra afgana.
Las disputas sobre el conflicto ya causaron la caída del Gobierno holandés en
febrero y la dimisión del presidente alemán en mayo, al tiempo que los
dirigentes estadounidenses han intentado bajar las expectativas sobre lo que
puede lograrse en Afganistán al afrontar crecientes dudas del público.
De acuerdo con www.iCasualties.org, una web independiente que hace un
seguimiento de las muertes de soldados extranjeros, 2.002 militares han perecido
desde 2001, 1.226 de ellos son estadounidenses. Las bajas británicas suman 331,
y las restantes 445 muertes son compartidas entre los otros 44 socios de la
Fuerza Internacional de Asistencia en Seguridad (ISAF) de la OTAN, de ellas 28
españolas.
Muchos otros soldados extranjeros han resultado heridos en el conflicto, que
Obama ha descrito como una guerra "de necesidad".
Los mandos británicos, estadounidenses y de otros socios de la OTAN han
advertido que la batalla será más dura este año, mientras las tropas extranjeras
siguen adelante con sus planes de tomar el control de bastiones talibanes en el
sur y combaten en el este con rebeldes como la red Haqqani, vinculada a Al Qaeda.
Junio de 2010 fue el mes más letal en la guerra, con 102 militares
internacionales muertos tras operaciones en las provincias de Helmand y Kandahar,
en el sur del país.
La creciente cifra de bajas se da a conocer al tiempo que las tropas extranjeras
en Afganistán aumentan para llegar a 150.00 efectivos, después de que Obama se
comprometiera para enviar otros 30.000 tropas de combate este año.
Pero el mayor número de víctimas mortales sigue dándose entre los civiles. Un
informe dado a conocer por la ONU la semana pasada mostró que las víctimas
civiles han subido un 31 por ciento en los seis primeros meses de 2010, en
comparación con el mismo periodo del año pasado. En esa cifra había 1.271
muertos. El informe agregó que los talibanes y otros insurgentes son
responsables del 76 por ciento de las bajas civiles.
Aunque el número de víctimas atribuidas a fuerzas progubernamentales cayó del 20
por ciento el año pasado al 12 por ciento este - debido sobre todo al descenso
del 64 por ciento en los ataques aéreos - las bajas civiles siguen siendo fuente
de enfrentamiento entre el Gobierno afgano y sus socios occidentales.