Cinco soldados del Ejército afgano murieron el miércoles y dos resultaron
heridos en forma accidental en un ataque aéreo de las fuerzas aliadas de la
OTAN, dijeron funcionarios. En tanto, las tropas británicas cederán el control
de uno de los distritos más sangrientos de Afganistán a las fuerzas
estadounidenses.
IAR
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Agencias
Los soldados estaban por emboscar a un grupo de la resistencia Talibán en la
provincia de Ghazni cuando aviones de la OTAN comenzaron a dispararles sin
aviso, dijo el vocero del ministerio de Defensa afgano, general Mohamed
Zahir Azimi.
Azimi condenó las nuevas muertes por "fuego amigo" en momentos en que las
fuerzas internacionales buscan mejorar su coordinación con sus pares afganos
para eventualmente transferirles las responsabilidades de seguridad.
"No es la primera vez que un incidente así sucede, pero esperamos que al menos
éste pueda ser el último", dijo.
El vocero de la OTAN Josef Blotz confirmó el ataque accidental y dijo que
lamentaba las muertes. Se inició una investigación conjunta del incidente,
agregó.
En tanto, tres militares estadounidenses murieron en el inestable sur del
país ocupado al estallar una bomba, según informó más temprano la OTAN.
Dos de las víctimas murieron en el acto luego de la explosión, ocurrida el
martes, y la tercera falleció más tarde, dijo la alianza en un comunicado, en
que no dio detalles sobre las identidades de los muertos.
Mientras tanto, se espera que el secretario de Defensa del Reino Unido, Liam Fox, anuncie ante el Parlamento este miércoles que la decisión de
transferir a EEUU la responsabilidad del distrito de Sangin, en el norte de la
provincia de Helmand, se hará efectiva a fines de año.
Casi la tercera parte de las 312 bajas británicas en la guerra ocurrieron en
Sangin, un distrito volátil en el norte de la zona principal de producción
del opio afgano.
Hace un mes, el Reino Unido le cedió
a Estados Unidos el control operativo en la provincia de Helmand, aunque
conservó el control del área de Sangin.
A partir de ahora, el gobierno británico espera concentrar sus esfuerzos en el
cinturón central de Helmand, dejando a las tropas estadounidenses el norte y el
sur de la provincia.
En Sangin, las tropas británicas han
participado en algunos de los combates más sangrientos desde la Segunda
Guerra Mundial. Varias grupos tribales se disputan el control del
territorio.
El parlamentario conservador y ex oficial del ejército británico, Patrick Mercer,
dijo a la cadena BBC que la entrega del control a Estados Unidos es un decisión
que forma parte de un plan más amplio y que no debe ser considerada una
retirada.
"Es absolutamente normal que en una guerra como ésta, en la que formamos parte
de una coalición, estemos a las órdenes de una fuerza extranjera, aunque no es
necesariamente deseable", afirmó Mercer.