La
presión se redobló el viernes sobre el Gobierno de Pakistán para que reduzca la
violencia extremista después de que varios suicidas mataran a docenas de
personas en la provincia más importante económicamente y tradicional asiento de
poder del país.
IAR
Noticias
/
Reuters
En el segundo ataque importante en un mes en la ciudad oriental de Lahore, en la
región de Punjab, dos suicidas con bomba se inmolaron en un santuario sufí el
jueves por la noche, matando al menos a 41 personas e hiriendo a 175.
La seguridad se reforzó en lugares de culto sufíes de todo el país, mientras el
Gobierno paquistaní, al que respalda Estados Unidos, intentaba proyectar una
imagen de estabilidad ante la violencia rampante.
"Siempre hemos sigo pacíficos pero nuestra paciencia no se debe poner más a
prueba", dijo Raghib Naeemi, un clérigo antitalibán cuyo padre murió en un
atentado suicida en Lahore el año pasado.
"El Gobierno no debería prohibir los nombres de los grupos terroristas, sino
que debería frenar sus actividades. Los grupos prohibidos operan libremente
en el país bajo nombres nuevos", añadió.
Los talibanes generalmente detestan la rama sufí del islam y rechazan las
visitas de los musulmanes a sus templos, algo que es popular entre muchos
paquistaníes.
Los extremistas pueden estar buscando impresionar atacando sitios religiosos
sagrados en un intento de desestabilizar Pakistán.
Los integristas vinculados a Al Qaeda y a los talibanes han llevado a cabo una
ola de atentados en Pakistán en venganza por las ofensivas militares en sus
bastiones del noroeste del país, junto a la frontera afgana.
Pese a que la mayor parte de la represalia integrista se ha llevado a cabo en el
noroeste, los extremistas han reforzado en el último mes los ataques en el
corazón del país, principalmente en la provincia central de Punjab. Lahore es la
capital de Punjab.
Cientos de feligreses estaban visitando el santuario marmóreo del santo sufí
persa del siglo XI Syed Ali Hajwairi, comúnmente conocido como Data Gunj Bakhsh,
en el corazón de la ciudad, cuando se produjeron los atentados.
Cientos de personas llevaron a cabo una protesta en Lahore el viernes por la
mañana contra los atentados. Se esperan más en el lugar sagrado y en otras
partes de la ciudad tras las plegarias del mediodía.
Las autoridades han responsabilizado de las acciones suicidas en la provincia a
los "talibanes del Punjab".
Más de 80 personas murieron en ataques paralelos en mezquitas de la minoría
ahmadi el mayo.