Corea del Sur responderá
militarmente de forma inmediata en el caso de una nueva agresión de Corea del
Norte, que tendrá que "pagar un precio" por el hundimiento de la corbeta
surcoreana 'Cheonan' en marzo, dijo este lunes en un duro discurso el presidente
surcoreano, Lee Myung-Bak.
IAR
Noticias
/
AFP
"Si nuestras aguas territoriales, nuestro espacio aéreo o nuestro suelo son
violados, utilizaremos inmediatamente nuestro derecho a la autodefensa",
advirtió Lee Myung-Bak, en un discurso transmitido por la televisión.
Corea del Sur pedirá nuevas sanciones de la ONU contra Corea del Norte y decidió
suspender el intercambio comercial entre ambos países, agregó Lee Myung-Bak.
"De ahora en más, Corea del Sur no tolerará ningún acto de provocación del Norte
y mantendrá el principio de disuasión", insistió el presidente surcoreano.
En Washington, el presidente estadounidense, Barack Obama, aportó en la noche
del domingo su apoyo total a Corea del Sur, ordenando al ejército de Estados
Unidos que trabaje estrechamente con los militares surcoreanos para "disuadir
una nueva agresión" de Corea del Norte.
El viernes pasado, una comisión investigadora internacional concluyó que la
corbeta 'Cheonan', hundida el 26 de marzo pasado frente a la isla de Baengnyeong,
había sido víctima de un torpedo disparado por un submarino norcoreano.
Corea del Norte, por su lado, acusó a Seúl de haber "fabricado" pruebas y afirmó
que los dos países estaban "cerca de la guerra".
El Gobierno norcoreano desmintió cualquier responsabilidad en lo que constituye
uno de los peores ataques contra Corea del Sur desde 1987, cuando un atentado
contra un avión surcoreano provocó la muerte de 115 personas.
Este lunes, Lee anunció la suspensión de todos los intercambios comerciales con
Corea del Norte, aunque mantendrá la ayuda humanitaria para los niños.
Lee anunció también el cierre de los corredores de navegación del Sur a la
marina mercante de Corea del Norte.
El presidente surcoreano insistió en decir que no se iban a tolerar más
provocaciones.
"Las cosas cambiaron. Corea del Norte va a pagar un precio a la altura de sus
provocaciones", dijo Lee.
El ministro surcoreano de Defensa, Kim Tae-Young, anunció que las marinas de
Corea del Sur y de Estados Unidos realizarán a breve plazo maniobras militares
frente a la costa occidental de la península.
Estados Unidos y otras potencias occidentales condenaron el ataque surcoreano.
En cambio, China recibió con frialdad las conclusiones de la comisión
investigadora internacional, limitándose a pedirle "cautela" a las partes.
Este lunes, en Pekín, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton,
declaró que Estados Unidos "trabajaba duro para evitar una escalada" en la
península coreana.
"Los norcoreanos crearon una situación extremadamente precaria en la región, una
situación que cada país vecino inmediato o cercano de Corea del Norte comprende
que debe ser circunscrita", agregó Clinton, que el miércoles viaja a Seúl.
En los próximos meses, habrá una fuerte tensión entre las dos Coreas, pero un
conflicto mayor parece poco probable, estimaron el lunes analistas en Seúl.
"Un conflicto militar limitado es posible, pero las dos Coreas tendrán que
actuar con cautela en la medida en que las grandes potencias de la región no las
dejarán ir muy lejos", estimó Yang Moo-Jin, investigador de la Universidad de
Seúl.
Lim Chang-Won / AFP