Google cerró su portal en el
continente chino y comenzó a redirigir las búsquedas a una web no censurada con
sede en Hong Kong, una decisión que provocó la indignación de Pekín e hizo temer
por el futuro de su negocio en China.
IAR
Noticias
/
Reuters
China
no tardó en advertir a Google que su rechazo a la autocensura irritaba al
Gobierno unipartidista, reacio a ceder el control sobre el uso local de Internet
con 384 millones de usuarios en el país.
La decisión fue tomada en medio del incremento en las tensiones entre Pekín y
Washington por una serie de temas, desde la libertad en Internet a la tasa de
cambio del yuan, sanciones económicas contra Irán y la venta de armas de Estados
Unidos a Taiwán.
Google conmocionó al mundo y la comunidad empresarial en enero cuando anunció
que podría marcharse de China por la censura y tras sufrir un sofisticado
ciberataque que afirmó procedía del país asiático.
"Google ha violado la promesa escrita que hizo al entrar en el mercado chino",
dijo un alto cargo anónimo de la Oficina de Información del Consejo Estatal de
China, que ayuda a supervisar las normas de Internet, según la agencia de
noticias Xinhua.
"(La empresa) esta totalmente equivocada por dejar de filtrar su buscador",
indicó.
"Nos oponemos firmemente a politizar temas comerciales, y expresamos nuestro
descontento y molestia a las irracionales acusaciones y prácticas de Google",
agregó.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Qin Gang dijo el martes
que lo de Google era un acto aislado, y que los departamentos relevantes del
Gobierno se harían cargo del caso.
"El incidente de Google es un acto individual de una compañía comercial, no veo
que vaya a tener ningún impacto en las relaciones entre China y EEUU, a menos
que se quiera politizar", dijo Qin.