El Ejército chino hizo una
advertencia el jueves a Estados Unidos para que ''hable y actúe prudentemente''
para evitar nuevas tensiones entre las dos potencias, y negó que interviniera en
los ataques de piratería en Internet.
IAR
Noticias
/
Reuters
El
general Huang Xueping, portavoz del Ministerio chino de Defensa, dijo que su
Gobierno no revocará su decisión de suspender los ''planes militares
bilaterales'' con Washington después de que a finales de enero informara de que
va a vender armas por 6.400 millones de dólares (4.730 millones de euros) a
Taiwán, la isla autónoma que Pekín reclama como propia.
En enero, el gigante de búsquedas en Internet Google amenazó con abandonar China
después de quejarse de ataques de piratería informática y censura en su compañía
y en otras. Analistas creen que esos ataques son operaciones sofisticadas,
posiblemente supervisadas y apoyadas por los militares chinos.
La disputa por el pirateo se ha sumado a las tensiones con Washington por
enfrentamientos que van desde el comercio y la divisa china hasta un encuentro
la semana pasada entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el líder
tibetano, el Dalai Lama, a quien China califica como "separatista" por pedir la
independencia de su región.
Las declaraciones de Huang, publicadas por la agencia oficial de noticias Xinhua,
no dieron nuevos detalles de cómo China planea actuar en sus amenazas a las
compañías estadounidenses implicadas en la venta de armas a Taiwán.
Pero indican que China no se ha olvidado sus diferencias con Washington, a pesar
de permitir la entrada de un portaaviones estadounidense en Hong Kong en una
visita la semana pasada.
"China pide que Estados Unidos hable y actúe prudentemente, para evitar causar
más daños a las relaciones entre los dos países y sus ejércitos'', dijo Huang.
"Vincular las actividades piratas en Internet con el Gobierno chino y el
Ejército está totalmente infundado y es absolutamente irresponsable'', dijo.
''Esto está provocando un enfrentamiento para motivos ulteriores''.
La disputa desató nuevos titulares recientemente después de que unas noticias
apuntaran que los ataques habían tenido su origen en dos escuelas chinas, y que
el escritor del programa de espionaje utilizado había sido identificado como un
consultor chino de ciber seguridad.
La prestigiosa Universidad Jiaotong de Shanghái y el hasta ahora poco conocido
instituto Lanxiang han negado su participación en los hechos.