Al menos mil soldados
norteamericanos han muerto en Afganistán desde que comenzó la ofensiva de 2001
contra los talibán, según informó este martes una página web. independiente.
IAR
Noticias
/
Reuters
La
cifra, que reune datos de 8 años de combates, la publicó el sitio web
Icasualties.org.
Este sitio en Internet dijo que 54 soldados estadounidenses han fallecido este
año en Afganistán, elevando la cifra de muertos a 1.000, comparado con ocho
víctimas fatales en el mismo período en Irak, donde el total llegó a 4.378.
El alza a 1.000 muertos coincide con una de las mayores ofensivas contra la
insurgencia talibán, el asalto encabezado por la OTAN en el distrito de Marjah
en Helmand, la provincia más violenta de Afganistán.
La operación es una prueba temprana de la estrategia del presidente Barack Obama
de aumentar el nivel de tropas en momentos en que las fuerzas estadounidenses
luchan por el control de bastiones talibanes para entregarlos al Gobierno afgano
antes del comienzo de un retiro gradual en el 2011.
Afganistán tiene una alta prioridad en la agenda de política exterior de Obama y
más bajas estadounidenses o una campaña militar que no consiga estabilizar al
país podrían dañar su presidencia.
La violencia está en su peor nivel desde el derrocamiento de los talibanes en el
2001. El año pasado fue el más letal de la guerra para los civiles y las tropas
extranjeras.
Marjah es un primer ejemplo del desafío que enfrentan las tropas estadounidenses
y sus aliados de la OTAN, que han asumido el control de áreas clave pero aún
enfrentan resistencia focalizada de los talibanes, que han llenado los caminos
con bombas escondidas.
El éxito de la operación dependerá de que se pueda evitar que los combatientes
talibanes recapturen su bastión y de que las fuerzas afganas puedan asegurar el
área por sus propios medios.
En última instancia, Marjah sólo será estable una vez que el Gobierno local
provea suficientes empleos y oportunidades económicas para mantener a la
población local de su lado, erradicando las condiciones que favorecen la
militancia, dijeron analistas.
Obama anunció en diciembre que enviaría 30.000 efectivos más a las fuerzas
desplegadas en Afganistán. El mandatario espera comenzar el retiro de las tropas
estadounidenses a mediados del 2011.