Los talibán están acumulando milicianos con vistas a afrontar la
próxima ofensiva de los aliados en la provincia de Helmand, según sostienen los
civiles que huyen de la zona por temor a la violencia. Esta batalla podría
convertirse en clave para el futuro de la guerra contrainsurgente en el país
centroasiático. Hasta 100 familias habrían huido ya de la región.
IAR
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Reuters-EP
Está
previsto que los Marines estadounidenses lancen una gran ofensiva en cuestión de
días para tomar Marjah, una región agrícola del centro de Helmand que está
considerada como el último gran bastión talibán en la provincia. El objetivo es,
para Washington, dibujar un punto de inflexión que incline la balanza a favor
del régimen instaurado tras el derrocamiento de los talibán, en 2001. De hecho,
no se ha ocultado la inminencia de esta ofensiva con la esperanza de que los
talibán renuncien a combatir.
La ofensiva es además la primera gran exhibición de fuerza de los aliados tras
el anuncio del presidente estadounidense, Barack Obama, para el envío de 30.000
militares más.
"Tiene que ver con hacer saber a la gente que los talibán más radicales o muchos
de ellos simplemente se irán y que apenas habrá combates", indicó el sábado
desde Turquía el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates.
Sin embargo, los civiles que huyen de Marhah aseguran que los talibán no están
huyendo, sino que se están atrincherando. "Los talibán no se van de Marjah. Les
hemos visto preparándose. Están trayendo gente y armas. Sabemos que va a haber
un gran combate", declaró un hombre de Marjah recién llegado a la capital de
Helmand, Lashkar Gah.
"Los talibán están muy activos en Marjah. Están colocando minas allí y en las
zonas cercanas", apuntó otro civil, Abdul Jaleq, tras llegar a Lashkar Gah con
su familia.
Un comandante de la guerrilla talibán en Marjah, Abdulá Nasrat, aseguró en
declaraciones telefónicas a Reuters que cuentan con unos 2.000 combatientes
dispuestos a luchar a muerte. "Estamos bien preparados y lucharemos hasta el
final. No tenemos armas sofisticadas como las de los americanos, con carros de
combate y aviones, pero contamos con el fervor islámico. Ése es el poder con el
que lucharemos contra los infieles", dijo.