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Gobierno de China ha lanzado un mensaje de advertencia a EEUU. Según Zhu
Weigun, el viceministro del Partido Comunista, China se opondría totalmente a
una posible reunión entre Barack Obama y el Dalai Lama. Además este encuentro
podría dañar sensiblemente la confianza entre los dos países.En palabras de
Zhu Weigun, la hipotética reunión "estaría totalmente en desacuerdo con las
prácticas internacionales aceptadas y perjudicaría gravemente
la base política de las relaciones". Agregó que China espera que dicho
encuentro no se realice, aunque planea "medidas correspondientes"
en caso de que Obama haga realidad sus intenciones.
Recientemente se ha venido especulando acerca de una posible reunión entre
el presidente de EEUU y el Dalai Lama cuando el líder del Tíbet visite EEUU en
los próximos meses. La Casa Blanca nunca ha confirmado públicamente que este
encuentro se pueda producir.
En la visita de octubre pasado del Dalai a EEUU, Obama, en un gesto hacia
China, no se reunió con el también galardonado con el premio Nobel de
la Paz, siendo el primer presidente estadounidense que no concede ese
privilegio al líder tibetano.
Sin embargo, el mandatario estadounidense envió una delegación
gubernamental a Dharamsala (sede del gobierno tibetano en el exilio) y
prometió un encuentro con el Dalai Lama, posterior al que lleve a cabo con los
líderes chinos.
La advertencia llevada a cabo hoy por China se produce tras un incremento
de tensiones entre ambas potencias, después de que Pekín suspendiese hace
cuatro días sus intercambios militares con EEUU en respuesta al plan de
Washington de vender armas a Taiwán.
El líder tibetano y premio Nobel de la Paz en 1989 busca una mayor
autonomía para el Tíbet y un aumento del territorio comprendido en la región,
y el Gobierno chino sigue considerándolo un separatista.
Pekín considera que la región autónoma del Tíbet
cubre apenas 1,2 millones de kilómetros cuadrados en el suroeste del país,
mientras que círculos próximos al líder tibetano incluyen en su nación zonas
de otras provincias chinas donde viven tibetanos, que se extienden por al
menos otro millón de kilómetros cuadrados.