egún fuentes gubernamentales citadas por la agencia de noticias Yonhap,
Corea del Norte realizó disparos en el Mar Amarillo, en una zona de exclusión
marítima cerca de la línea fronteriza con Corea del Sur.
A primera hora de este miércoles se produjo una serie de unos treinta
disparos a los que las fuerzas surcoreanas respondieron, aunque no de forma
directa. Horas más tarde, hubo nuevas ráfagas.
Esto sucede un día después de que Corea del Norte declarara este martes,
unilateralmente, una zona de exclusión para la navegación que se adentra cuatro
kilómetros en la zona marítima surcoreana.
Aunque Corea del Sur respondió a los disparos, no hubo daños personales ni
materiales.
Corea del Norte dijo que el fuego formaba parte de unos ejercicios militares
anuales y que éstos continuarán. Sin embargo, Seúl envió un comunicado a
Pyongyang donde calificó al incidente como una "provocación" y convocó a una
reunión de funcionarios de seguridad de alto rango.
Tensiones constantes
La línea fronteriza de la costa oeste es una fuente constante de tensión
entre las dos Coreas.
El corresponsal de la BBC en Seúl, John Sudworth, señala que este último
intercambio de disparos podría interpretarse como otro intento de Corea del
Norte de aumentar la tensión y la inestabilidad en la península y, de esa
manera, conseguir concesiones militares.
En la última década, las armadas de ambos países se han visto envueltas
varias veces en enfrentamientos a lo largo de su frontera marítima occidental.
Corea del Sur reconoce la Línea Límite del Norte establecida unilateralmente
por una coalición de la Organización de las Naciones Unidas liderada por Estados
Unidos al final de la Guerra de Corea, algo que nunca ha sido aceptado por Corea
del Norte.
Técnicamente, el Norte y el Sur están todavía en guerra, ya que nunca se
firmó un tratado de paz que finalizara el conflicto armado de 1950-53.