(IAR
Noticias) 13-Enero-2010
Las fuerzas internacionales en Afganistán sufrieron nuevas bajas este lunes con la muerte de seis soldados en varios combates en
el sur, bastión de los talibanes, y el este del país asiático. En 2009 el ejército estadounidense perdió el doble de efectivos que en 2008,
con 317 víctimas mortales contra 155.
IAR
Noticias
/
AFP
Se trata del peor balance para la
Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN en una sola
jornada en lo que va de año. Desde el 1 de enero murieron 15 soldados
extranjeros en Afganistán.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) anunció primero la
muerte de tres estadounidenses en combates en el sur. Les siguió otro
soldado muerto al estallar una bomba casera, también en el sur.
La Alianza Atlántica no ha precisado dónde había sucedido, pero Helmand y
Kandahar son bastiones de los talibanes en el sur e incluso podrían calificarse
como las zonas más peligrosas de todo el país.
En la provincia de Kapisa, al noreste de Kabul, los insurgentes mataron a un
suboficial de un regimiento de artillería francés, anunciaron fuentes oficiales
en París.
Según el portavoz del ejército francés, un capitán resultó herido de gravedad en
combate cuando su unidad, a la que se han unido militares afganos, fue blanco de
disparos a su llegada al pueblo de Alasay. "Los combates fueron muy breves y no
hubo bajas en el ejército afgano", declaró un portavoz militar francés.
Fue en esta provincia donde el 30 de diciembre los talibanes secuestraron a dos
periodistas franceses de la cadena de televisión France 3 y a sus tres
acompañantes afganos.
Por la noche, la OTAN anunció que uno de sus soldados había fallecido como
consecuencia de las heridas sufridas en el Este, sin precisar su nacionalidad.
Pero una fuente de la Alianza que pidió el anonimato aseguró a AFP que era el
oficial francés herido. Por ahora ni la ISAF ni el ejército francés han
confirmado la información.
El 4 de enero, cuatro estadounidenses y un británico perdieron la vida en dos
ataques con bomba en los feudos talibanes de Kandahar y Helmand.
Eran las primeras bajas del año de las fuerzas internacionales en Afganistán,
integradas por 113.000 soldados, de los cuales los dos tercios son
estadounidenses.
Estas tropas, que empiezan a recibir los refuerzos prometidos por el presidente
estadounidense, Barack Obama, registraron en 2009 una cifra récord de bajas
desde su llegada en 2001, con 520 muertos, contra 295 en 2008, según un recuento
de AFP a partir de la página 'web' especializada 'icasualties.org', lo que
significa que el ejército estadounidense perdió el doble de efectivos que en
2008, con 317 víctimas mortales contra 155.
El 30 de diciembre, siete agentes de la CIA y uno de los servicios de
inteligencia jordano murieron en un atentado suicida cometido en una base
estadounidense de la provincia de Jost (este), cerca de la frontera con
Pakistán.
Las tropas extranjeras pierden a muchos hombres en las explosiones de bombas
caseras colocadas en el borde de las carreteras, responsables del 60% de las
bajas de 2009.
El jefe del Estado Mayor Interarmas de Estados Unidos, almirante Michael Mullen,
advirtió el 14 de diciembre que contaba con un mayor número de bajas con la
llegada de los refuerzos decididos por Obama.
|