Al menos 500 personas murieron
en enfrentamientos étnicos el domingo cerca de Jos, en el centro de Nigeria,
declaró este lunes a AFP un asesor del gobernador del Estado de Plateau.
IAR
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/
AFP
Al
menos de 500 habitantes de aldeas cristianas murieron a machetazos y quemados en
ataques perpetrados el fin de semana por ganaderos musulmanes en el centro de
Nigeria, escenario de enfrentamientos religiosos y étnicos, según un balance
anunciado este lunes por las autoridades.
Los ataques, coordinados según los testigos, tuvieron lugar el sábado por la
noche en tres aldeas al sur de Jos, capital del Estado de Plateau.
En tres horas, al menos 500 personas, entre las que había muchas mujeres y
niños, fueron masacradas con machetes y quemadas, según algunos testigos, que
describen escenas dantescas.
Todas las fuerzas de seguridad de Plateau y de los Estados aledaños se
encuentran en estado de alerta máxima desde el domingo por la noche por orden
del presidente interino, Goodluck Jonathan.
"Más de 500 personas resultaron muertas en este acto abominable perpetrado por
ganaderos fulanis", afirmó este lunes a AFP Dan Majang, responsable de
comunicación del Estado de Plateau, precisando que 95 personas fueron detenidas
después del ataque.
Peter Gyang, un habitante de Dogo Nahawa, la aldea más afectada, perdió a su
mujer y a dos hijos. "Hicieron disparos para asustar a la gente y luego los
mataron a machetazos", contó a los periodistas.
"El ataque comenzó en torno a las 03H00 de la mañana y duró hasta las 6H00. No
vimos a ningún policía", añadió.
"Aparentemente estaba bien coordinados, los asaltantes lanzaron ataques de forma
simultánea (...) Muchas casas fueron quemadas", relató Shamaki Gad Peter,
responsable de una organización defensora de los derechos humanos en Jos tras
acudir el domingo a las tres aldeas.
"El nivel de destrucción es enorme", aseguró.
Unos habitantes citados por el diario nigeriano The Guardian dijeron que cientos
de cuerpos yacían sobre las calles el domingo después del ataque.
Otros testigos, citados por el diario The Nation, contaron entre 300 y 500
atacantes.
El domingo por la tarde se oficiaron funerales colectivos y este lunes habrá
más, según responsables locales.
El ataque fue cometido por ganaderos de la etnia fulani, de mayoría musulmana,
contra los berom, una etnia sedentaria que profesa la fe cristiana.
Según una fuente oficial, los últimos informes de seguridad dejan entrever que
"los integristas islámicos" en la región han instigado el ataque contra los
berom.