(IAR
Noticias) 15-Noviembre-09
La Agencia Internacional de la
Energía revisó el jueves ligeramente al alza su previsión de demanda mundial de
crudo para 2010, pero advirtió que la nueva escalada del precio del petróleo, si
es sostenido, pone en riesgo la frágil recuperación de la economía mundial.
Mientras en el mundo crecen la desocupación y se encarecen la energía y los
alimentos, los pulpos petroleros y bancos de inversión fijan las reglas de
juego y el funcionamiento de los mercados de la energía y del petróleo, cuyo
precio sigue escalando a niveles récord por efecto de la especulación
financiera.
Informe
IAR
Noticias
/
L a agencia con sede en París informó
que espera que la demanda de crudo mundial suba a 86,2 millones de barriles
diarios el año que viene, lo que supone una revisión al alza de 140.000
barriles al día respecto a su informe mensual previo sobre el mercado del crudo.
También señaló que el consumo de
crudo mundial se perfila para crecer en el cuarto trimestre por primera vez
desde mediados de 2008, sobre todo debido al aumento del consumo en los
mercados emergentes.
Las subidas de las bolsas, la debilidad del dólar —que ha atraído inversores
para poner su dinero en los futuros del crudo y el oro— y el crecimiento de la
economía china han sido los principales motores del ascenso del precio del
petróleo, que ha aumentado casi 80% este año hasta US$79 por barril.
La subida de los precios se produjo a pesar del persistente exceso de
inventarios de crudo en los países industrializados desde el comienzo del año y
la abundante capacidad de bombeo de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo.
La decisión del gobierno USA (tanto
con Bush como con Obama) de emplear fondos estatales (más de US$ 2 billones)
para el rescate de bancos y empresas quebradas por la crisis, reactivó una
nueva "burbuja" especulativa en los mercados bursátiles y financieros, que
luego se trasladó a los mercados energéticos y de las materias primas,
iniciando nuevamente una escalada en los precios del petróleo y de las materias
primas, que vuelven a ser objeto de la rentabilidad especulativa.
Los responsables de la Organización
de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la Agencia Internacional de la
Energía (AIE) expresaron en octubre pasado y en forma conjunta su rechazo al
"exceso de especulación" en los mercados, reclamando, asimismo, una mejor
regulación y una mayor transparencia.
El secretario general de la OPEP, el libio Abdala El Badri, y el director
ejecutivo de la AIE, el japonés Nobuo Tanaka, coincidieron en su preocupación
sobre la extrema volatilidad de los precios del crudo, consecuencia -al menos en
parte- de las inversiones especulativas.
"El precio del barril no debería perjudicar el crecimiento económico, ya que la
recuperación es fundamental en todo el mundo, incluida la OPEP", ha indicado
Tanaka. Una opinión compartida con El Badri quien prefiriría que dado el
contexto actual no se sobrepasara la barrera de los US$ 80 por barril.
La interferencia de los
especuladores en el mercado energético hace que sea prácticamente imposible
predecir el comportamiento a futuro del precio del barril de crudo,
indicópor su parte el jueves el ministro venezolano de Finanzas, Alí
Rodríguez.
El factor especulación
¿Qué es lo que hace que ahora la escalada del precio del petróleo sea
diferencial?, reflexiona el secretario general de la OPEP, durante una
entrevista concedida al diario Expansión.
“Basta con mirar el volumen del petróleo que se contrata en los mercados a
diario”, explica, que solo un poco más del 2% son contratos reales, en el
sentido de “barriles físicos”, señala.
El resto, es "petróleo de papel", añade. “No es petróleo real”, explica,
aludiendo así a la infinidad de sofisticados mecanismos financieros, de
derivados, de opciones a futuro y otras fórmulas que han poblado el mercado del
petróleo y que en estos momentos están operando sobre él.
Según algunos analistas especializados de Wall Street, más de un 60% del
precio del petróleo crudo tiene como causal a la especulación en futuros no
regulada, de fondos "especulativos", bancos y grupos financieros que utilizan
las bolsas de futuros ICE de Londres y NYMEX de Nueva York y el comercio inter-bancos.
Aunque no descarta otros factores que puedan estar influyendo en la escalada del
barril, el secretario de la OPEP asegura sin dudas que "los precios están
inflados, y están inflados por la especulación".
La tendencia que afirma que los precios del petróleo se fijan a partir de la
especulación en los mercados energéticos, se nutre de un informe de un subcomité
del Congreso estadounidense que reveló, en el año 2006, que la especulación
financiera representaba cerca del 70% del precio del crudo, frente a sólo 37% en
2000.
El informe, de junio de 2006, del Subcomité Permanente de Investigaciones del
Senado de los EE UU sobre "El papel del mercado especulativo en los precios
crecientes del petróleo y el gas", indicó que "hay pruebas sustanciales que
apoyan la conclusión de que la gran cantidad de especulación en el mercado ha
aumentado considerablemente los precios".
En este escenario, los precios no se fijan solo por la demanda del consumo, sino
básicamente por las necesidades comerciales y la demanda especulativa en
los mercados financieros agro-energéticos.
Detrás de este fabuloso negocio con los recursos petroleros, esenciales para la
supervivencia humana, se encuentran los principales megabancos y grupos
financieras de Wall Street, que juegan un rol determinante en la especulación en
los mercados energéticos y de materias primas que impulsan la actual escalada de
los precios.
En este frente especulativo del negocio agro-energético (productor directo de la
hambruna y la inflación mundial) se encuentran en primera línea Goldman Sach
y Morgan Stanley, súper-gigantes de la especulación financiera en alta
escala del capitalismo trasnacional sionista con asiento en Wall Street.
Goldman Sachs y Morgan Stanley son actualmente las dos principales firmas que
negocian con energía en los Estados Unidos. Citigroup y Morgan Chase JP son
actores importantes y financian numerosos hedge funds que también especulan.
"Necesitamos más transparencia en los mercados y, probablemente, más regulación
también", ha señalado el director de AIE, quien pedía que se adopten medidas
encaminadas a garantizar un mayor control en el movimiento de capitales.
La debilidad del dólar
Según el secretario general de
la OPEP, la debilidad del dólar es otra de las razones que explican el
aumento del precio del petróleo, asegurando que despojar al billete verde de
su condición de moneda reserva -una posibilidad que ha ido cobrando fuerza en
los últimos meses- llevaría muchos años.
Incluso, y como destacan analistas de
Wall Street, el descenso
del billete verde permite a los especuladores
internacionales tomar deuda en dólares, a bajo costo, para luego invertir
lo obtenido en operaciones de especulación financiera en los mercados
energéticos y de materias primas.
Mientras en el mundo crecen la
desocupación y se encarecen la energía y los alimentos, los pulpos
petroleros y bancos de inversión fijan las reglas de juego y el
funcionamiento de los mercados de la energía y del petróleo, cuyo precio
sigue escalando a niveles récord por efecto de la especulación financiera.
Según Abdalla Salem El-Badri, "el
dinero especulativo de las hipotecas basura está ahora en el petróleo".
El peligro de recaída
El economista estadounidense Nouriel Roubini, que anticipó la crisis financiera
luego devenida en recesiva, advirtió de que la subida de precios del
petróleo, en combinación con la incipiente subida que se aprecia en los tipos de
interés a largo plazo y los déficit presupuestarios amenazan con frustrar la
recuperación en ciernes y provocar una recesión con forma de "doble joroba o
W" hacia finales del año próximo.
Según Roubini,, el profesor de la Escuela de Negocios Stern de Nueva York y
presidente de RGE Monitor,
"El petróleo podría acercarse a los 100 dólares por barril a finales de año, lo
que supondría un shock negativo para la economía".
Roubini, quien advierte de otros
peligros para la actividad derivados de los grandes déficit presupuestarios
y de los tipos de interés a largo plazo.
"Existe incluso el riesgo de una recesión de doble joroba o con forma de W hacia
finales del próximo año", añade el economista, cuya reputación se ha visto
impulsada por la crisis, ya que desde hace varios años había advertido de los
riesgos para la economía derivados de la burbuja inmobiliaria y de crédito.
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