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Venta de barras de oro en una joyería de la ciudad india de Chandigarh. |
Los bancos centrales del mundo probablemente serán compradores netos de oro
en 2009 luego de pasar las dos últimas décadas como vendedores netos, un cambio
que ha puesto a los analistas en una carrera para adivinar qué países podrían
incrementar sus compras del metal dorado.
Por Carolyn Cui -
The Wall Street Journal
Durante 18 años, los bancos centrales
redujeron sus posiciones de oro en 10%. Es una tendencia que ha sido mencionada
por muchos como un factor que ha mantenido los precios estables. Países
desarrollados como Suiza, el Reino Unido y Holanda vendieron considerables
cantidades de oro para diversificar sus portafolios e incorporar activos que
generen mayores retornos.
La adquisición de 200 toneladas de oro del Fondo Monetario Internacional por
parte de India el mes pasado absorbió la mitad de lo que el organismo puso en
venta. Ahora, el mercado juega a las adivinanzas para determinar qué banco
central comprará el resto.
Eugen Weinberg, analista de Commerzbank AG, apunta a China. Jeff Christian,
director ejecutivo de CPM Group, una firma de investigación de metales
preciosos, afirma que los países de Asia y Medio Oriente son candidatos
probables. Wei Benhua, un ex funcionario chino, fue citado el lunes por la
revista local Caijing diciendo que su país, Brasil o Rusia podrían seguir los
pasos de India y comprar oro del FMI.
La compra de India y el debate entre los analistas han vuelto a poner a los
bancos centrales en el centro de atención como una potencial fuerza en el
mercado del oro. India absorbió la mita del oro ofrecido por el FMI por US$6.700
millones, la mayor adquisición de un banco central en 30 años.
Este año podría marcar "un hito", señaló Suki Cooper, analista de Barclays,
en un comunicado a los clientes del banco británico. Pese a que los bancos
centrales tal vez no sean grandes compradores del metal precioso, la perspectiva
de una demanda adicional podría brindarle un impulso clave al mercado, dicen los
analistas.
China, Rusia y Brasil tienen posiciones diminutas de oro en relación a sus
reservas extranjeras totales, lo que los convierte en probables compradores.
China, por ejemplo, tiene apenas 2% de sus reservas en oro, comparado con el
promedio mundial de 10,3%, según las cifras del Consejo Mundial del Oro. Sólo un
4% de las reservas de Rusia y 0,4% de las de Brasil están en oro.
Los compradores más probables son países que acumulan un superávit en cuenta
corriente y no poseen producción local de oro, estima Christian.
Debido a los ingresos netos de dólares y euros cada mes, los bancos centrales
de estos países están preocupados sobre su creciente exposición a estas divisas
y desean diversificarse e invertir en otros activos. Según las Estadísticas
Financieras Internacionales del FMI, Malasia, Singapur, Kuwait, Arabia Saudita y
Venezuela figuran entre los países con los superávit más grandes después de
China y Rusia.
Normalmente, los bancos centrales mantienen una canasta de divisas
extranjeras, bonos y metales preciosos en sus reservas, a la que pueden recurrir
para hacer pagos internacionales o ajustar el valor de su moneda.
El dólar ha sido durante décadas la divisa de reserva predilecta, pero su
reciente declive ha inquietado a muchos países que tienen una gran cantidad de
activos en dólares y ha hecho que algunos busquen un reemplazo.
Aunque China se ha convertido en candidato evidente, algunos analistas dicen
que el país probablemente compre la producción de sus propias minas en lugar de
adquirir el oro del FMI.
China, el mayor productor mundial de oro, posee US$2,3 billones (millones de
millones) en reservas extranjeras, la mayoría en valores del Tesoro
estadounidense.
Cada leve movimiento de las reservas de China hacia el oro podría tener
grandes repercusiones, dice Andy Smith, un estratega de metales de Bache
Commodities, una subsidiaria de la estadounidense Prudential Financial. Eso hace
que China probablemente no haga grandes cambios, agregó.