El dólar continuó recuperando terreno el miércoles, en medio de los temores
de los inversionistas ante el estado de la economía, registrando ganancias ante
las divisas asiáticas y aquellas impulsadas por los commodities, las cuales son
vistas como indicadores del crecimiento global.
Por Alex Frangos -
The Wall Street Journal
Los avances más fuertes del dólar fueron frente a las divisas que han tenido
mayores avances este año, aquellas impulsadas por los commodities. El dólar
australiano caía 1,08% a 0,90063 por dólar estadounidense a medio día en
Londres. Mientras tanto, el dólar ganaba 0,62% frente al dólar canadiense,
reduciendo la posibilidad de que la divisa canadiense alcance la paridad con la
de su vecino pronto. En la mañana, el dólar se cotizó con ligeras alzas para
luego ceder terreno frente al euro oscilando alrededor de los US$1,4802. La
semana pasada alcanzó a superar la marca de los US$1,50.
El dólar se mantiene ligado a los mercados bursátiles, subiendo cuando el
mercado cae y cayendo cuando este sube. Las acciones caían en Asia y Europa el
miércoles caían el miércoles, impulsando el auge de la divisa estadounidense. El
recorrido del dólar en los últimos meses ha sido un ir y venir de los
inversionistas que se deshacen de dólares para invertir en activos más riesgosos
como las acciones de mercados emergentes y los commodities y luego transforman
esos valores de nuevo a dólares por temor de que la recuperación global sea más
débil de lo esperado.
Una convergencia de noticias envió a la baja a los índices bursátiles en los
últimos días, incluyendo la especulación sobre si la Reserva Federal de EE.UU.
comenzará a hablar oficialmente de apretar su política monetaria en su reunión
de la próxima semana. A esto se suma la sorpresiva caída del PIB del Reino
Unido, la imposición de controles de capital por parte de Brasil y la sensación
general de que el gran auge de las acciones y commodities ha ido muy lejos, muy
rápidamente. El rendimiento de los bonos estadounidenses también ha subido, otra
razón para atraer a los inversionistas a los dólares.
El fortalecimiento del dólar le ha aliviado la presión varias economías, la
mayoría de ellas asiáticas, que comenzaban a preocuparse de que la debilidad del
dólar socavara la competitividad de sus exportaciones.
"La fortaleza del dólar frente a las divisas regionales no significa que la
era del dólar débil haya terminado", dijo Hartadi Sarwono, sub gobernador del
banco central de Indonesia.
El reciente ascenso del dólar apenas está en sus primeras etapas y no se sabe
a ciencia cierta si el auge será duradero.
Cuando el euro pasó por los US$1,50 los analistas consideraron que los
mercados de divisas podrían haber exagerado la debilidad del dólar. Pero la
mayoría no ve una corrección fuerte. "Paso apuros para creer que experimentamos
un giro radical en la dirección del dólar", dice Ray Farris, estratega jefe de
divisas para Credit Suisse en Londres.
Él dice que es plausible que el dólar se fortalezca entre 6% y 8% contra una
canasta de divisas de sus socios comerciales, pero eso aún lo dejaría cerca de
los US$1,40 por euro y tal corrección sería temporal, dice. "hay muy poco que
apoye la idea de que el dólar debe fortalecerse significativamente", indicó
señalando el déficit estadounidense, la política de tasas de interés ultra bajas
y los débiles prospectos de crecimiento.