El
gigante bancario suizo UBS llegó el miércoles a un acuerdo final con el
Departamento de Justicia de Estados Unidos y su Internal Revenue Service (IRS)
por el que revelará los nombres y detalles de cuentas de más de 4.450
acaudalados estadounidenses sospechados de evasión.
UBS se oponía a divulgar los
datos argumentando que no quería violar las leyes suizas de secreto
bancario, pero, forzado por el resultado de las investigaciones oficiales, debió
ceder a un acuerdo para no quedar involucrado en un caso masivo de evasión
impositiva.
En consecuencia, y a pesar de que la lista de sus clientes sospechados supera
varias decenas de miles, el consorcio financiero trasnacional (para detener la
investigación) se comprometió a divulgar los nombres de sólo 4.450 clientes
sospechosos de no pagar tributos en ese país.
Oficialmente, se los acusa a estos
acaudalados millonarios imperiales de evadir US$ 18.000 millones, y el convenio sólo alcanza a este caso, aunque se sospecha e investiga por el
mismo delito a otros consorcios financieros estadounidenses y europeos.
Detalles del acuerdo fueron
difundidos el miércoles por el director del IRS, Douglas Shulman; el convenio
sólo alcanza a las cuentas estadounidenses involucradas, en preservación del
"secreto bancario" que habitualmente garantiza la impunidad de este robo
tanto a los propios estados imperiales (tanto en USA como en la Unión Europea),
como a los países emergentes y subdesarrollados.
Shulman precisó que este acuerdo
permite al gobierno helvético trabajar con otras instituciones financieras de
Suiza para "poner al descubierto" la identidad de otros norteamericanos que
ocultaron dinero en el extranjero.
Este funcionario agregó que UBS notificará a los clientes cuyos nombres serán
divulgados en las semanas próximas. Además informó que todos ellos tienen tiempo
de darse a conocer antes de que termine, el 23 de septiembre, un programa de
divulgación voluntaria para evitar procesamientos, multas o penas más severas.
Hasta ahora -dice The New York Times-, el banco únicamente revelaba
datos por pedido judicial en casos de corrupción y en muy contadas
circunstancias. Ahora se agrega la figura de evasión fiscal y, por primera vez,
la divulgación de información alcanza a tan alta cifra de investigados. De todas
formas, el secreto bancario -eje central del sistema bancario suizo- sigue en
firme.
Washington -señala la BBC- quería que el banco divulgara la identidad de más
50.000 millonarios estadounidenses que tienen cuentas en UBS y presuntamente
transfirieron capitales a Suiza sin declararlos.
Pero la institución afirmaba que hacerlo hubiera significado violar las leyes
suizas que protegen el "secreto bancario".
El jefe del Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS, por sus
siglas en inglés), Doug Shulman, explicó que UBS sólo entregará los detalles de
los ahorristas más buscados por el IRS, que -según calculó- llegaron a acumular
un capital de US$18.000 millones.
Ese grupo de gente, junto con
los "miles" de nombres que el UBS dará a conocer, según Shulman, lleva a más de
5.000 el total de identidades que serán comunicadas al IRS.
El acuerdo representa un punto de inflexión en una batalla seguida muy de cerca
entre UBS -el banco privado más grande del mundo- y fiscales federales e
investigadores impositivos que lo consideran sospechoso de haber vendido
servicios de evasión impositiva a decenas de miles de norteamericanos de dinero.
"Creo que el acuerdo nos da lo que necesitábamos: acceso a los datos de las
personas más involucradas en la evasión impositiva offshore", aseguró.
Washington había dicho la semana pasada que retiraría su demanda contra USB si
se llegaba a un entendimiento.
El acuerdo puso fin a una disputa judicial que duró varios meses.
En febrero, el gigante suizo admitió
haber cometido fraude impositivo en EEUU y aceptó pagar una multa de US$780
millones.
Además, UBS divulgó los detalles de algunas cuentas, pero las autoridades
estadounidenses dijeron que no era suficiente e iniciaron una nueva acción
legal para obtener las identidades de todos los clientes.
La evasión y el fraude impositivo son diferentes delitos en Estados Unidos.
El primero consiste en ocultar capitales deliberadamente y el segundo implica,
además, encubrir la irregularidad mintiendo en documentos oficiales.
La Asociación de Banqueros de Suiza afirmó en un comunicado que, de este modo,
"se evitó una prolongada batalla legal que hubiera tenido un final incierto".
Como consecuencia del acuerdo, el
consorcio UBS puede continuar con su proceso de operaciones bancarias EEUU en
una atmósfera "libre de la incertidumbre legal" (léase vender servicios
de evasión impositiva sin ser investigado por la justicia USA).