A solo 90 días de la asunción
presidencial, el ex vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, abrió el fuego
calificando como "debilidad" el saludo del presidente Barack Obama, a su colega
venezolano, Hugo Chávez, durante la Cumbre de las Américas la semana pasada en
Trinidad y Tobago.
En una entrevista para la cadena Fox News, Cheney señaló que el apretón de manos
entre los dos mandatarios "no fue útil" y podría llevar a los adversarios de
EEUU a pensar que están frente a "un presidente débil".
Cheney señaló que hay "millones de personas en toda Sudamérica que están
observando cómo respondemos. Y aprovecharán la situación si ven que un
presidente de EEUU está haciendo amistades con alguien como (el presidente de
Nicaragua) Daniel Ortega o Chávez. Creo que no es útil".
Agregó que ambos presidentes (Chávez
y Ortega) "no creen y no apoyan los principios y políticas fundamentales a los
que la mayoría de nosotros acatamos en este hemisferio".
El ex vicepresidente también se refirió a la actitud mostrada por el presidente
en su reciente gira por Europa y su visita a México "donde pareció ofrecer
disculpas de manera profusa".
Cheney afirmó que durante mucho tiempo EEUU ha sido un líder en el mundo y "no
creo que haya mucho de que disculparnos. A veces es importante que un presidente
hable de manera directa y franca con nuestros amigos europeos. Eso no se
consigue si uno está ocupado en ofrecer disculpas por la conducta pasada de EEUU".
Explicó que "tanto nuestros amigos
como nuestros adversarios aprovecharán rápidamente la situación si piensan que
están frente a un presidente débil o alguien que no va a defender enérgicamente
los intereses de EEUU".
Cheney se refirió asimismo al Gobierno de Obama, que la semana pasada dio a
conocer documentos de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU (CIA) sobre sus
técnicas de interrogatorio a presuntos terroristas, que han sido consideradas
como tortura.
Añadió que esa decisión fue "un poco inquietante" y destacó el hecho de
que hasta ahora el Gobierno no ha dado a conocer documentos que muestran "el
éxito de esos esfuerzos".
Por su parte, el ex director de
la CIA Michael Hayden criticó el domingo la decisión de la Administración de
Barack Obama de desclasificar cuatro memorandos en los que se especifican los
métodos de tortura permitidos por el anterior gobierno, ya que considera que
el nuevo presidente ha comprometido la seguridad nacional.
Hayden, quien fue director de la CIA con George W. Bush entre los años 2006 y
2009, manifestó que la desclasificación de estos informes, en los que la oficina
del fiscal general explica a la CIA los métodos de interrogatorio que puede
utilizar contra los sospechosos de terrorismo, pueden envalentonar a grupos
como Al Qaeda.
En declaraciones concedidas a la cadena de televisión Fox News, afirma que se
trata de "información muy valiosa" y prescindir de estas técnicas de
interrogatorio, en las que se permitía el conocido como 'waterboarding'
--ahogamiento simulado--, entre otras, haráá más difícil a los agentes de la CIA
"defender la nación".
"Se trata de información muy valiosa que hemos puesto al servicio de nuestros
enemigos en medio de una guerra (...), y al poner encima de la mesa ciertas
técnicas, lo que hemos hecho es que sea más difícil para nuestros agentes de la
CIA defender la nación", afirmó.
Por su parte, el jefe de gabinete de
la Casa Blanca, Rahm Emanuel, rechazó los comentarios de Hayden, quien aseguró
que llamó a varios responsables de la sede presidencial antes de la
desclasificación de los informes para expresar su total oposición.
El ex jefe de la CIA de la era Bush
afirmó que otros cuatro ex directores de la CIA y el actual, Leon Panetta,
también están en contra de esta decisión de Obama.
Por otra parte, varios dirigentes
republicanos han criticado la publicación de los memorandos por considerar que
es un gesto de debilidad que puede ser aprovechado por los enemigos de Estados
Unidos y que, además, compromete el trabajo de los agentes en el futuro.
Según The Washington Post, Obama está
"pagando un precio" por su acercamiento no sólo a Cuba sino también a
Venezuela, y ha desatado un contraataque interno de los republicanos y de las
usinas ultraconservadores que se mantuvieron casi en silencio durante los
primeros meses de su gestión.
Uno de los líderes más importantes
del Partido Republicano, y baluarte de lso sectores ultraconservadores, el ex
jefe de la Cámara de Diputados Newt Gingrich, acusó el lunes al jefe de
la Casa Blanca de haber "legitimado" a Hugo Chávez.
Según Gingrich, los enemigos de EE.UU.
están usando la imagen de un sonriente Obama estrechando la mano del presidente
venezolano para demostrar que ahora "Chávez es legítimo, es aceptable".
"Pienso que (Obama) envió un mensaje terrible a toda América Latina, y un
mensaje terrible sobre cómo el nuevo gobierno premia a los dictadores",
señaló Gingrich.
Un día antes, Obama había dicho que no cree que al ofrecer un "cordial saludo
a Chávez" esté poniendo en peligro los intereses estratégicos de Estados
Unidos.
No obstante, señala la prensa en
Washington, los republicanos sostienen que la "Doctrina Obama" tiene como eje el
reconocimiento tácito de que EEUU ha perdido influencia en el mundo y necesita
negociar con sus enemigos y abrir el arco de alianzas para derrotarlos.
Aunque el propio presidente señaló el
pasado jueves que las técnicas de interrogatorio permitidas por la
Administración Bush "minaban la autoridad moral" de Estados Unidos en el mundo y
no hacían "más seguro" a este país, también anunció que los agentes de la CIA
implicados no serán juzgados.
Los informes revelan que el anterior
Gobierno de EEUU autorizó emplear la tortura contra detenidos mediante métodos
que incluían el uso de insectos en cajas en las que se introducía a los
interrogados, la privación del sueño, la asfixia simulada y el estampar al
sospechoso contra paredes.
Para Claire McCaskill, miembro del
subcomité de investigación del Senado, el Gobierno de Obama ha tomado la
decisión correcta al no juzgar a los agentes implicados en las torturas,
pero consideró que la persona de la oficina del fiscal general que redactó los
memorandos para indicar a la CIA las técnicas que podía o no utilizar no debería
ocupar ningún cargo federal.
Barack Obama, pidió el lunes a la CIA
que defienda los valores e ideales estadounidenses en el cumplimiento de su
misión en momentos en que la agencia es objeto de críticas por haber practicado
tortura.
"Entiendo que es difícil que se les
pida que protejan al pueblo estadounidense contra gente que no tiene escrúpulos
y que mataría con gusto a inocentes", dijo Obama durante un discurso en la sede
central de la agencia de inteligencia en Langley (Virginia).
El ex director de la CIA Michael
Hayden quien estuvo al frente de la agencia durante la presidencia de George W.
Bush, dijo que el personal igualmente será vulnerable a investigaciones del
Congreso y demandas civiles por parte de las víctimas.
"Más cosas saldrán a la luz. Se abrirán más comisiones. Habrá más
investigaciones", dijo el ex director a la cadena Fox News el domingo.
"Y esto ocurrirá a una agencia... que está en guerra. Que está en la línea de
fuego, defendiendo a EEUU", agregó.