Sobre
la base del análisis de
recesiones pasadas, y su comparación con la vigente, el organismo afirma que la
salida de la crisis llevará un buen tiempo, debido a la combinación de dos
factores:
Por un lado, se trata de una profunda crisis financiera, enraizada en el
otorgamiento insensato de créditos en Estados Unidos, que coincide con la
lentificación sincronizada de las otras economías desarrolladas.
Por otro, las recesiones vinculadas a crisis financieras, dice el FMI, son
particularmente difíciles de superar, puesto que conllevan una caída de la
demanda combinada con una retracción del comercio de exportación e importación.
En un informe divulgado la semana
pasada, la Organización para
la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) afirmaba que la economía mundial
se encuentra en medio de la más marcada y sincronizada recesión, causada
por una crisis financiera y global, y acentuada por el colapso del comercio
mundial", afirmó la OCDE en su previsión económica trimestral.
La OCDE dijo que la economía de
sus treinta países miembros se contraería un 4,3 por ciento este año, frente a
la previsión anterior del -0,4 por ciento realizada en noviembre pero en línea
con la cifra adelantada por su secretario general Ángel Gurría este lunes.
La recesión llevará a una
brusca subida del desempleo, que tocará techo en 2010 o principios de 2011,
con muchos países alcanzando tasas de doble dígito por primera vez desde
principios de la década de 1980, precisó el informe de la OCDE.
El FMI coincide con la OCDE en que
la recesión es "sincronizada", es decir, que afecta al menos a diez
economías avanzadas en el mundo, lo cual constituye un factor adicionalmente
negativo, tanto para la duración de la crisis como para la recuperación.
Según las estadísticas que maneja
el Fondo, una recesión típica se prolonga en promedio casi cuatro trimestres
mientras que para las de carácter financiero y las sincronizadas la duración es
de seis y cinco trimestres, respectivamente.
Lo que tarda la economía en
recuperar la actividad es también bastante más en el caso de las crisis de
origen financiero y generalizadas.
El pronóstico del FMI, que
contradice las versiones más optimistas de los presidentes de EEUU, Barack Obama,
y de la Reserva Federal Ben Bernanke, surge del análisis de los episodios de recesión y de
recuperación de la economía registrados en los países más desarrollados del
mundo desde 1960.
Según el estudio, las recesiones
vinculadas a crisis financieras, como es el caso del actual, "suelen ser más
graves" de lo normal y generan recuperaciones lentas.
La
afirmación del FMI está basada en las conclusiones de dos de los capítulos de su
próximo Panorama Económico Mundial, que se publicará la semana próxima.
El estudio completo verá la
luz al tiempo que se celebrará en Washington la reunión primaveral del
organismo.
El FMI envía con este
informe una señal pesimista que opaca la noticia de que JP Morgan Chase,
uno de los mayores bancos estadounidenses, ha percibido ganancias inesperadas y
tiene pensado amortizar su deuda con el gobierno, que lo rescató de en medio de
la tormenta.
El director gerente del Fondo
Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, complementó el tono
pesimista del informe publicado por el organismo y predijo el jueves en
Washington que 2009 será “un año horrible”, en el que se registrará una
recesión mundial “profunda”.
Strauss-Kahn condicionó la
recuperación en 2010 a que los gobiernos de los principales países del mundo
aumenten sus intervenciones en la economía. “2009 será casi con seguridad un año
horrible. Prevemos que el crecimiento entre en territorio negativo profundo”,
afirmó el máximo responsable del FMI en un discurso en el Club Nacional de la
Prensa.
Completando el cuadro de "pesimismo",
el jueves el Buró Nacional de Estadísticas (BNS) informo oficialmente que el
crecimiento chino se desaceleró al 6,1% en un año.
En los
tres primeros meses del año 2008 la economía china había aumentado un 10,6% en
cálculo anual, pero luego desaceleró fuertemente, afectada por la crisis
financiera y económica internacional.
China, la primera economía
"emergente" asiática, y la tercera a nivel global después de EEUU y la UE,
continúa dando peligrosas señales de desaceleración que ya se expresan
principalmente en una caída abrupta de su comercio de exportación y en una
reducción del consumo interno, que impacta en el mercado laboral.
Esta declinación acentuada en sus
indicadores económicos a su vez ya repercute en la reducción de sus reservas en
moneda extranjera, que han sufrido su peor descenso en nueve años. Esta
sumatoria de datos negativos -según los analistas- comienza a desvanecer la
esperanza de pronta "recuperación" anunciada por el gobierno chino.
China es la tercera economía mundial detrás de
EEUU y la Unión Europea, cuyos desarrollos productivos-altamente
entrelazados al comercio chino- también afrontan desigual y combinadamente un
proceso recesivo, que se proyecta en la baja de las exportaciones e
importaciones a escala global.
Ignorando los datos de los
organismos internacionales sobre el agravamiento de la crisis recesiva global,
el martes pasado, Barack Obama señaló que había "motivos de esperanza"
para la economía de su país.
El pronóstico difundido el jueves
por el FMI cayó
como un "balde de agua fría" sobre los vaticinios de los principales medios y
analistas económicos de EEUU que, sumándose al "optimismo" de Obama,
en los últimos días habían augurado que la recuperación de la economía
estadounidense estaba en ciernes.