Como parte de su guerra por el
poder con los republicanos (lobby judío conservador), la administración
demócrata de Obama (lobby judío liberal) decidió lanzar al ruedo el peligro del
"extremismo de derecha" para crear el fantasma de una conspiración
interna que le arrime consenso social a su gestión.
El Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos alerta en su último
informe un auge de los grupos de "extrema derecha" a raíz de la crisis
financiera internacional y de la elección como presidente de Barack Obama.
El informe se elaboró en cooperación con el FBI y fue
difundido entre las autoridades locales y estatales bajo el título de "Extremismo de
extrema derecha: el clima económico y político actual favorecer la
radicalización y el reclutamiento", según informa la CNN.
De acuerdo con el documento,
situaciones tales como el desempleo "podrían crear un entorno favorable al
reclutamiento para los grupos extremistas e incluso derivar en enfrentamientos
entre estas facciones y las autoridades".
El Departamento de Seguridad Interior compara la situación actual con la década
de los noventa, "cuando el radicalismo de extrema derecha experimentó un alza
alimentado por la recesión económica, la externalización de los trabajos y
la percepción de que la fuerza y la soberanía estadounidense estaba siendo
amenazada por potencias extranjeras".
El informe sobre
inteligencia del Departamento de Seguridad define ese extremismo como procedente
de de "grupos racistas y antisemitas" que desafían la autoridad
federal.
Entre esos grupos -afirma- están los autores de lo que en EEUU se denomina
"crímenes de odio", es decir los cometidos contra personas por su
tendencia sexual, su ideas políticas o sus características étnicas (entre los
que se incluyen en primer término a los judíos).
"También puede incluir grupos o
individuos dedicados a una sola tarea como la oposición al aborto o la
inmigración", dice la advertencia.
En este sentido, el informe señala que muchos grupos son "antagonistas" con las
políticas del Gobierno de Obama, "entre ellas en materia de inmigración y
ciudadanía, la expansión de programas sociales a las minorías, y las
restricciones a la posesión y uso de armas".
De hecho
-apunta el documento- durante la campañaa para
las pasadas elecciones presidenciales ya se frustraron potenciales ataques contra Obama planeados por grupos derechistas xenófobos radicalizados.
"En dos ocasiones, antes de los
comicios, esos extremistas parecieron estar en la etapa inicial de alguna
actividad amenazadora contra el candidato demócrata, pero intervinieron las
fuerzas de la ley", señala el informe.
El documento también indica que los debates en el Congreso sobre la inmigración
y las propuestas de establecer el control de armas han servido para unir a esos
grupos extremistas de derechas.
"Existe una relación entre la
posibilidad de que se apruebe un proyecto sobre control de armas y la mayor
acumulación de municiones, armas y actividades de entrenamiento entre los
extremistas de derecha", señala el informe.
Por otra parte, el Departamento de Seguridad Nacional indicó que en los últimos
cinco años los extremistas de derecha, incluidos miembros de milicias y racistas
blancos, "han adoptado el tema de la inmigración como lema y arma de
reclutamiento".
Cerrando la operación de inteligencia oficial con el "nuevo terrorismo", la Casa
Blanca a través de sus voceros ya expresó su "preocupación" por que este
descontento se traduzca en una "ola de antisemitismo", ya que
-señala- algunos de los grupos violentoss culpan a los judíos de la recesión
económica, o que el descontento con la actual administración se canalice hacia
la agresividad en la calle.
A ese descontento se podrían sumar
algunos veteranos que vuelven descontentos de Irak o Afganistán, indicó por su
parte el diario The Washington Times al comentar el informe..
El "análisis de inteligencia" fue
enviado a oficinas policiales de todo el país bajo el título: "Extremismo de
derecha: el actual clima económico y política alienta un aumento de la
radicalización y el reclutamiento".
La estrategia no es nueva: Durante
la pasada campaña electoral que lo consagró presidente de EEUU, Obama denunció
en varias oportunidades potenciales ataques supuestamente planeados por grupos
"extremistas de derecha" orientados a la persecución racial.
Como señalan los adoradores de
Maquiavelo: Si no hay enemigo ni peligro a la vista, hay que inventarlo
para generar consenso.
Bush y el lobby judío de halcones
neocon, edificaron consenso y apoyo interno agitando y denunciando el peligro
del "terrorismo islámico" como amenaza permanente a la "seguridad
nacional" de EEUU. Dentro de esa bolsa metían a todos los que se le oponían.
Obama y el lobby judío liberal que
lo secunda parecen iniciar otra práctica no menos peligrosa: El peligro
acechante de la "derecha antisemita" que amenaza con el odio racial y la
desintegración social de EEUU.
¿Y quienes son los amenazados?
Judíos, inmigrantes y negros: La clientela electoral de Obama.
¿Y quienes son los malos que
amenazan? Los que promueven la "ola antisemita" que amenaza la "seguridad
nacional" de EEUU. En esa bolsa van a meter a todos los que se opongan al
gobierno de Obama, incluidos los musulmanes "antisemitas" que alimentan las
redes del "terrorismo islámico".
Los parecidos con el gobierno de
Israel (o de Bush) son pura casualidad.