"La
economía mundial se encuentra en medio de la más marcada y sincronizada recesión, causada por una crisis financiera y global, y
acentuada por el colapso del comercio mundial", afirmó la OCDE en su previsión
económica trimestral.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico dijo que la
economía de sus treinta países miembros se contraería un 4,3 por ciento este
año, frente a la previsión anterior del -0,4 por ciento realizada en noviembre
pero en línea con la cifra adelantada por su secretario general Ángel Gurría
este lunes.Según el informe, los riesgos
siguen firmemente inclinados a la baja, siendo el mayor de los mismos, que el
debilitamiento económico siga dañando la salud de las instituciones financieras,
forzándolas a restringir el crédito más de lo previsto.
"Anticipamos que la contracción en
curso empeorará este año antes de que una recuperación inducida por las
políticas adoptadas gane fuerza en 2010", indicó.
Las medidas de estímulo adoptadas hasta ahora deberían evitar una repetición
de la Gran Depresión de los 1930 y el crecimiento económico debería regresar
en 2010, dijo el organismo.
Sin embargo, añadió que esta previsión conlleva riesgos sustanciales a la baja y
algunos gobiernos y bancos necesitarían emplear el margen disponible para
políticas más agresivas.
La recesión llevará a una brusca subida del desempleo, que tocará techo en 2010
o principios de 2011, con muchos países alcanzando tasas de doble dígito por
primera vez desde principios de la década de 1980, precisó el informe de la
OCDE.
América Latina en la pendiente
Las economías de Latinoamérica se
contraerán de manera importante en 2009, señaló el sábado un alto funcionario
del Fondos Monetario Internacional.
Las tres primeras economías del
continente, Brasil, México y Argentina ya presentan -según los números
oficiales- señales inequívocas de un contagio de la crisis financiera global
en sus principales índices y variables económicas.
Nicolás Eyzaguirre, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI,
señaló el sábado a la prensa que el mundo, definitivamente y sin duda, se
encuentra en territorio negativo en 2009 y que América Latina lucirá como el
resto del mundo este año.
Eyzaguirre sostuvo que a diferencia de lo que ha pasado en recesiones
anteriores, esta vez la preparación latinoamericana fue mucho mejor, pues
algunos países tenían cierto espacio para una expansión fiscal o al menos para
mantener los niveles de gasto en infraestructura y para fortalecer la red de
seguridad.
En el pasado, los Gobiernos, típicamente recortaban los gastos en infraestructura
y subsidios a los más pobres, dijo Eyzaguirre.
Los países de la región también han podido recortar las tasas de interés debido
a que previamente anclaron las expectativas de inflación.
La actual crisis financiera y
económica es la mayor a escala planetaria desde la segunda Guerra Mundial, como
consideró la semana pasada el Fondo Monetario Internacional (FMI)
Época de "vacas flacas"
“La crisis va a tocar todos los ámbitos de nuestra vida, va a ser más
profunda de lo que se había pensado”, aseguró Alicia Bárcena, secretaria
ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Después de un lustro de crecimiento económico, para América Latina “viene una
época de vacas flacas y la gente debe prepararse”, añadió.
En diciembre pasado, la Cepal
publicó un documento advirtiendo que:
“El año 2008, en que el crecimiento de América Latina y el Caribe se proyecta en
4.6 por ciento, será el sexto año consecutivo de expansión en la región, pero al
mismo tiempo marca el final de un periodo con escasos precedentes en su historia
económica. Entre 2003 y 2008 la región creció a una tasa media cercana a 5 por
ciento anual, que implica un crecimiento del PIB por habitante superior a 3 por
ciento anual. Este crecimiento estuvo acompañado por una mejora de los
indicadores del mercado de trabajo y una disminución de la pobreza en la
región”.
En una entrevista al diario la
Jornada, la mexicana Alicia Bárcena, quien dirige desde el primero de julio
pasado la CEPAL, el organismo regional de Naciones Unidas con sede en Chile,
dijo que "la región venía saliendo de una época de bonanza económica. Llevaba
seis años consecutivos de crecimiento y había logrado disminuir los niveles de
pobreza prácticamente 10 puntos porcentuales, de 44 a 34 de la población;
también se había reducido la desigualdad en algunos países y abatido el
desempleo en forma importante. La crisis toma a la región de América Latina
mejor preparada, pero no inmune".
“La forma en que ha afectado la
crisis es a través de una caída en la demanda mundial de los productos
latinoamericanos, una caída fuerte en el turismo y en la disminución de las
remesas. Quizá uno de los impactos más grandes va a ser sin duda en el empleo”,
señaló la secretaria de la CEPAL.
Preguntada si la crisis económica
puede derivar en crisis social, Bárcena respondió: "La sociedad está muy
consciente de que viene una época de vacas flacas y habrá que prepararse
anímicamente para disminuir los niveles de consumo. Hay elementos que pueden
ayudar, como la creación de nuevas categorías de empleo, o la cercanía con
Estados Unidos".
"Un año muy peligroso"
El
presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, advirtió la semana pasada sobre las
consecuencias del brusco descenso en el crecimiento económico que se espera
en todo el mundo para este año.
"Creo que 2009 será un año muy peligroso", afirmó en una rueda de prensa
en Bruselas, citando los pronósticos del Banco Mundial sobre un alza de la
mortalidad infantil asociada a la crisis económica, además de un declive en el
comercio internacional.
Según el Banco Mundial, a
mediados de este año la producción industrial se reducirá un 15% en
comparación con 2008, mientras que el flujo del comercio exhibirá su mayor
declinación en 80 años.
Por
su parte, el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) previó en enero una fuerte recesión en
Latinoamérica en 2009, con bajas en las recaudaciones y aumento del desempleo,
ante lo cual el organismo reorientará US$ 6 mil millones para financiar los
sectores productivos.
“Latinoamérica enfrentará una crisis muy distinta a las del pasado (...) Nos
enfrentamos a un período de estancamiento en el crecimiento global, al menos
todo 2009 y posible primer trimestre de 2010”, explicó en una reunión en Santo
Domingo, Santiago Levy, Vicepresidente del BID.
Según el responsable, en este período el empleo “estará prácticamente
parado”, con un consecuente incremento de la ocupación informal.