egún Tarpley, luego de que se
marcharan los halcones petroleros neoconservadores de la Casa Blanca en enero
pasado, el verdadero poder detrás del trono es ahora Zbigniew Brzezinski, cuyo
pensamiento y objetivo estratégico, es mucho más peligroso y demencial que el de George W. Bush
y el lobby guerrero que lo acompañó durante ocho años de gestión.¿Representa Obama un verdadero cambio?
¿O
se trata del mismo imperialismo con una operación de cirugía estética?, eran
las preguntas que guiaban una entrevista al autor del libro "Obama, The Postmodern Coup, The Making
of a Manchurian Candidate" (en castellano: Obama: un golpe post-modernista,
la creación de un candidato manchuriano) que concedió Webster Tarpley al Deep Journal antes de que el
actual presidente de EEUU ganara las elecciones el 3 de noviembre de 2008.
Para Tarpley, Obama es un títere
de la Comisión Trilateral (que tiene al banquero David
Rockefeller como su principal fundador) y de Brzezinski en particular.
Pertenecen a un
grupo de banqueros que controlaban a la administración Carter (y luego a la de
Bill Clinton). Pocos recuerdan lo desastrosa que fue, tanto en lo económico
como a nivel estratégico.
Según el escritor, este mismo grupo ha puesto a otro títere en la Casa Blanca,
no a alguien de derecha, ni a un neo-conservador sino a un demagogo de izquierda
indoctrinado, que promete cambio y esperanza, pero que en la realidad
representa una política cualitativamente más destructiva que la de Bush.
Obama es capaz de convertir a
Europa en una herramienta para sus fines, porque su proyecto apuntará a
ampliar el teatro de las guerras mucho más allá del Medio Oriente, señala.
Según Brzezinski -afirma Tarpley-
el nuevo centro del poder en el mundo no se encuentra en Irán, sino en Moscú y Pekín,
y EEUU debe estar decidido a aplastar o hacerle la vida dura a Rusia y
China en la siguiente etapa para perpetuar la dominación anglo estadounidense por
otros cien años.
¡Ese es el proyecto! Más ambicioso
que cualquier neoconservador, y más aventurero y peligroso. La visión romántica
que los europeos tienen de Obama podría llevarlos al suicidio si no entienden
esto, afirma el escritor.
En el caso de Irán, un
neoconservador como McCain dice “vamos a bombardear a Irán” y Brzezinski
contesta “estan locos ... no pueden hacer eso; son demasiado débiles, fundidos,
aislados. Yo no quiero que Estados Unidos hagan una guerra contra Irán; yo
quiero que Irán esté en guerra contra Rusia!”.
“Utilicemos a Irán como
un instrumento para jugarlo contra Rusia. Les puedo mostrar cómo hacerlo...
yo jugué en Afganistan contra la Unión Soviética y la destruí”, es lo que piensa
Brzezinski según Tarpley.
Siria es otro ejemplo. Los neoconservadores dirían ... “ataquemos a Siria”
mientras Brzezinski piensa que hay que negociar con Siria. Hay una muy
importante base naval rusa en Tartus sobre el Mediterraneo; Brzezinski
estuvo en Irán hace poco para la Rand Corporation. El objetivo sería sacar a los
rusos de Tartus y conseguir que Siria se vuelva en contra de Rusia.
En el pensamiento de Brzezinski, en lugar de ser el blanco, los musulmanes
serían utilizados como carne de cañón para el proyecto que apunta a Rusia y
China diseñado por EEUU en su guerra con Moscú por el control del petróleo y
la energía euroasiáticos.
Durante la campaña electoral,
Obama afirmó que quiere el bombardeo unilateral del noroeste de Pakistán. McCain
e Hillary Clinton dijeron que no estaban de acuerdo... hasta Bush dijo ¡no!. Y
ahora los Estados Unidos, según los deseos de Obama, están bombardeando la
región noroeste de Pakistán. Las tropas estadounidenses, con la OTAN y los
afganos están preparando la invasión de Pakistán desde la frontera afgana.
¿Por qué lo hacen?, se pregunta Tarpley
En el Turkistán chino hay una
minoría musulmana, los Huigur; el plan de Brzezinski es involucrarlos en una
insurrección, como la que está fomentando en Tibet, dice Tarpley.
La lista de blancos potenciales "target
list" [en inglés puntos de mira] conocida hasta ahora se está agrandando;
ahora hay que agregar a Sudán, país musulmán de la Liga Arabe.
¿Por qué Sudán?
¿Qué pasa con Darfur? ¿Están realmente preocupados por la crisis humanitaria?, se pregunta.
No, están preocupados porque el 7% del petróleo para China viene de Sudán y por
lo tanto están desesperadamente buscando un pretexto para penetrar en ese país y
generarle un corto-circuito al General Bashir (militar que preside Sudán
tras un golpe desde hace 20 años) y cortar el abastecimiento de petróleo a China.
Todos habrán escuchado al primer
ministro pakistaní decir “nuestro honor y soberanía no permiten la penetración
de nuestro país por parte de tropas extranjeras”... y tiene toda la razón, pero
los Estados Unidos y la OTAN lo están haciendo en función de la nueva política
cuyo objetivo es destruir a Pakistán, según Tarpley.
Irak está despedazado -afirma- en tres partes; Pakistán va a estar dividido
en cuatro partes. ¿Por qué? No tanto porque se trata de un país islámico,
aunque esto juegue un cierto rol, pero sí por el hecho de que es un aliado potencial de
China. Lo ha sido tradicionalmente y en una situación de crisis, Pakistán
gravitaría hacia China, afirma Tarpley.
El argumento de Brzezinski
hacia los
neoconservadores -dice en otro tramo de la entrevista - es que están tan
obsesionados con Israel, el Golfo Pérsico, Irak e Irán que han perdido de vista
el cuadro global. Las verdaderas potencias en el mundo son Rusia y China, los
únicos países con una verdadera capacidad de resistir a Estados Unidos e
Inglaterra, y sobre los cuales tendrían que fijar su atención, aconseja Tarpley.
El problema con Obama -según
Tarpley- es que tendremos el mismo imperialismo con una nueva cara,
con ¡cirugía estética! Uno de los objetivos es utilizar a esa cara para África.
En esta región, el objetivo es expulsar a los chinos privándolos del petróleo,
minerales, materias primas y otras comodidades que sacan de África.
Para el escritor, el juego de Brzezinski es intentar aislar a China,
acorralarla hasta que no tenga otra opción que buscar el petróleo de Rusia en el
este de Siberia. En otras palabras, señala, el final del juego es hacer
jugar a China contra Rusia, destruir a ambas y volver a imponer el dominio
mundial anglo americano por otros cien años.
Esta es la política -continúa el
historiador- impulsada por la "otra faceta" del plan Brzezinski : La expansión
de la OTAN muchísimo más allá de las líneas estipuladas en el acuerdo de
1990-91. La OTAN no hubiera podido ni entrar en Alemania del Este, y ahora ya
está en Lituania, Ucrania, Georgia y en otros lugares. Luego de la crisis de los
mísiles en Cuba en 1962, estamos encaminados hacia una crisis similar en Polonia
que va a ser mucho peor.
Además de elementos en Polonia, ya hay una presencia en la República Checa y
hasta en Lituania, justo con la frontera con Rusia.
¿Cuál es el objetivo de esto?, se
pregunta nuevamente. Es el de tener la capacidad para un primer ataque sorpresa
que destruiría el potencial nuclear ruso en el suelo y luego neutralizar un
contra-ataque ruso a través de los mísiles estacionados en Polonia. Esto
representaría un paso hacia la Tercera Guerra Mundial.
En el
juego de los neoconservadores su locura tenía límites, mientras que con
Brzezinski la locura es esencialmente ilimitada, concluye Tarpley.