Las ventas minoristas declinaron 1,7% en diciembre, comparado con el mismo
mes del año anterior, pese a que las tiendas realizaron grandes liquidaciones
para atraer a los consumidores. Las rebajas de precio impidieron que los
inventarios continuaran creciendo, pero redujo los márgenes de ganancia.
Además de Wal-Mart, Macy's Inc., Target Corp., Gap Inc. y American Eagle
Outfitters Inc. estuvieron entre las cadenas que proyectaron una reducción de
sus ganancias trimestrales o anuales. "Wal-Mart se está dando contra la pared...
y los únicos que realmente parecen inmunes son algunos supermercados y
farmacias", dijo Burt P. Flickinger, director ejecutivo de la consultora de
negocios minoristas Strategic Resource Group. Flickinger predijo que la
industria sólo ha recorrido la tercera parte de un bajón que durará 1.000 días.
"La situación va a empeorar", afirmó.
La noticia de que incluso Wal-Mart mostrara signos de debilidad sorprendió a
los inversionistas. La acción de la empresa descendió 7,5% en la Bolsa de Nueva
York para quedar en US$45,38.
Wal-Mart mantuvo la solidez del sector minorista casi por su cuenta a
mediados de 2008, cuando muchos consumidores de clase media optaron por sus
descuentos en lugar de comprar en tiendas por departamentos y supermercados.
El mes pasado, sin embargo, sus ventas en EE.UU. crecieron apenas 1,7%,
dentro del rango que la compañía había previsto, pero por debajo del 2,8% que
esperaban los analistas. Wal-Mart también reportó una caída de 10,4% en ventas
internacionales, las que se vieron afectadas por un tipo de cambio desfavorable.
El resultado pone de relieve la volatilidad de sus operaciones inter.nacionales,
que ahora representan una cuarta parte de los ingresos anuales y es la piedra
angular de la estrategia de crecimiento futuro de Wal-Mart.
Las últimas cifras de los minoristas dejan al descubierto lo rápidamente que
se ha venido abajo el consumo en EE.UU. y cómo se ha convertido en una gran
traba al crecimiento económico.
El consumo, que representa casi tres cuartas partes del crecimiento en EE.UU.
se ha contraído marcadamente en los últimos meses, mientras los hogares hacen
frente a las crisis inmobiliaria y bursátil, el aumento del desempleo y el
difícil acceso al crédito.
La caída de las ventas en las tiendas abiertas hace al menos un año también
muestran que ni las cadenas de lujo se salvan. Neiman Marcus registró un
descenso de 28% en las ventas de diciembre en los locales abiertos hace más de
un año. Macy's reportó un declive relativamente modesto, de 4%, pero redujo su
previsión de ganancias a entre 90 centavos de dólar y US$1 la acción para el
cuarto trimestre, comparado con una previsión anterior de entre US$1,10 y US$1,30
por acción.
La cadena de artículos de cuero de lujo Coach Inc. proyectó ganancias de US$0,67
la acción para el trimestre fiscal cerrado el 27 de diciembre, US$0,10 menos que
lo previsto en octubre.
Karen Creditor, una profesora de Nueva York de 51 años, dijo que ella y su
marido, un abogado, no temen perder sus empleos, pero de todos modos están
recortando sus gastos. "Creo que todos estamos examinando nuestros gastos",
señaló. Hasta hace poco, solía ir a la boutique de una amiga en busca de
ofertas, pero ahora "ni siquiera entro".
La confianza de los consumidores alcanzó en diciembre su menor nivel desde
que el centro de estudios Conference Board comenzara a recopilar su índice hace
60 años.
EE.UU. perdió un poco más de 1,9 millones de empleos entre enero y noviembre
y los economistas anticipan que se pierdan otro medio millón de puestos en
diciembre. Eso elevaría la tasa de desempleo que ahora se ubica en 6,7%.
Los despidos prosiguieron ayer. La empresa de servicios petrolíferos
Schlumberger anunció el jueves la eliminación de 1.000 puestos de trabajo en
América del Norte. Schlumberger se suma, de este modo, a la lista de empresas
que han anunciado despidos esta semana, entre las que figuran el productor de
aluminio Alcoa Inc., la proveedora de almacenamiento de datos EMC Corp. y el
fabricante de accesorios para computadoras Logitech International.
Incluso sectores como el inmobiliario, donde las ventas están en declive
desde 2005, no muestran señales de haber tocado fondo. Los precios de la
vivienda han caído cerca de 25% desde su nivel máximo, según los últimos datos
del indicador S&P/Case-Shiller.
Las acciones de EE.UU., en tanto,
cerraron 2008 con una caída promedio del 40%, arrasando con la mayor parte de la
riqueza que los estadounidenses usaron en los últimos años para financiar su
consumo y propulsar el crecimiento económico.