Las consecuencias de la crisis
deudora de Dubai repercutieron el viernes en todo el mundo, generando temores
de otra ola de agitación financiera y demostrando lo vulnerable que sigue
siendo la economía mundial pese a los incipientes indicios de recuperación.
La crisis comenzó el miércoles cuando
Dubai, parte de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), dijo que pediría a los
acreedores de la estatal Dubai World y de su principal subsidiaria Nakheel [NAKHD.UL]
que suspendieran los pagos de miles de millones de dólares en deudas como
primera medida para una reestructuración.
Nakheel es la inmobiliaria de las tres islas con forma de palmera que han
seducido tanto a famosos y magnates y convirtiéndose en un imán para los
megagrupos especuladores del capitalismo financiero que operan a nivel global. .
Los temores de un incumplimiento en
el pago de la deuda por parte del conglomerado estatal Dubai World
golpearon el jueves y el viernes a los mercados de acciones en Asia,
Europa y América latina.
La firma, que tiene pasivos totales
de US$60.000 millones, solicitó un aplazamiento de seis meses para sus
obligaciones crediticias en medio de los problemas de sus filiales de inversión
y bienes raíces Nakheel e Istithmar World.
La conmoción y el pánico provocaron
ventas de acciones de bancos, constructoras y empresas con intereses en Oriente
Medio y múltiples especulaciones sobre las entidades financieras que se verán
afectadas en Europa.
Luego se difundió que un buen número de poderosos bancos ingleses habían efectuado
préstamos a Emiratos Arabes, que la propia bolsa de Dubai es el principal
accionista de la Bolsa de Londres (London Stock Exchange), de manera que las
acciones de esta entidad y de la mayoría de los bancos europeos han sufrido
recortes.
Las acciones, desde Asia hasta las
principales plazas financieras de Europa y América Latina, se vieron afectadas
por el temor a la exposición de los prestamistas a las firmas de Dubai que
construyeron islas en el Golfo Pérsico, planearon ciudades desde Pakistán a
Africa y diseñaron el centro financiero de la mayor región exportadora de
petróleo, en una nueva versión de "economía de papel" cuyo apalancamiento
financiero acaba de estallar.
Los últimos años, Dubai se ha
desarrollado en gran manera con la esperanza de ser una meca del turismo
mundial adinerado y una metrópoli cosmopolita en el Medio Oriente.
En ese proceso, empero, las empresas
respaldadas por el estado han acumulado una deuda de US$ 80.000 millones , por
lo que los emiratos quizá necesiten ahora otro plan de rescate de su vecino Abu
Dhabi, la capital de los Emiratos Arabes Unidos.
"Este es un importante recordatorio de que la crisis crediticia está
olvidada, pero no desaparecida", dijo en una nota Robert Rennie, estratega
de Westpac Global Markets Group citado por Reuters.
Los bancos asiáticos, como sus pares europeos, se apuraron a distanciarse de
Dubai, un emirato desértico que emergió desde la oscuridad para invertir en
prestamistas globales como Standard Chartered y atrajo asesores de fondos con la
promesa de un estilo de vida "libre de impuestos".
Dubai World, el megagrupo
financiero que está detrás de la "acelerada expansión" del emirato, tenía
pasivos por US$ 59.000 millones hasta agosto, la mayor parte de la
deuda total de Dubai, que alcanza los US$ 80.000 millones.
La noticia puso en pánico a los mercados que ya fantasean con una
remake
del colapso de la "burbuja" inmobiliaria estadounidense que hizo estallar el
sistema financiero global en el 2008.
"El botón de pánico fue accionado nuevamente", dijo Francis Lun, asesor
general de Fulbright Securities en Hong Kong citado por Reuters.
El derrumbe de la deuda de Dubai
deriva de una "burbuja inmobiliaria" (similar a la subprime en USA) que
implosionó tras el fracaso de convertir los faraónicos emprendimientos
(realizados con créditos a altos intereses) en un negocio rentable con el
turismo en alta escala para extranjeros.
El fracaso del proyecto inmobiliario
para convertir a Dubai en un centro hegemónico regional de actividades
turísticas que irían desde la hotelería, centros de espectáculo y
actividades recreativas hasta las operaciones de transporte, hizo estallar
finalmente la "burbuja" y desató la crisis, cuyos resultantes todavía
no están claros.
Huida
hacia el dólar
La realidad siempre supera a la
ficción: La crisis financiera en Dubai y su impacto en los mercados financieros
demostró nuevamente (tal como lo viene sosteniendo y demostrando en sus informes
IAR Noticias) que el dólar USA es el refugio del capitalismo
trasnacional (estatal y privado) en épocas de cataclismos.
Tras el colapso en Dubai, los
especuladores internacionales en alta escala se refugiaron en el dólar en
Europa en medio de temores que pueden convertir esta conducta en tendencia
generalizada a nivel mundial, según The Wall Street Journal.
Debido a esta acción el dólar
se recuperó en las operaciones europeas el jueves, luego de registrar caídas
significativas en Asia, donde alcanzó un mínimo de 14 años contra el yen y
obligó a varios gobiernos a intervenir para frenar su descenso.
El jueves en Londres, el euro se ubicaba a US$1,5071, luego de haber llegado a
un máximo de US$1,5142 durante la jornada de negociación de Asia. El dólar llegó
a los 86,73 yenes, luego de haber descendido a 86,26 yenes, un nivel no visto
desde julio de 1995. La libra esterlina se ubicó a US$1,6541, luego de alcanzar
un máximo de US$1,6725 durante la jornada de negociación en Asia.
La noticia sobre la apreciación de al moneda estadounidense tomó por
sorpresa a los especuladores que se habían vuelto más optimistas sobre las
perspectivas de Dubai y provocó una estampida hacia el seguro refugio del
dólar. La tendencia del paso de las acciones al dólar, produjo una caída de
los mercados bursátiles europeos el jueves que se repite este viernes.
A nivel de países, y aunque Japón se
mantuvo firme, otros países tomaron agresivas medidas para comprar dólares.
Según el Journal, Filipinas,
Tailandia, Singapur y Corea del Sur parecían estar vendiendo sus divisas el
jueves. El Banco Nacional de Suiza intervino para vender dólares cerca del final
de la sesión en Asia, aunque el banco central no quiso hacer comentarios.
Si el euro y el yen se siguen
fortaleciendo, por ejemplo, se encarecerá el costo de las exportaciones
europeas y asiáticas en los mercados internacionales.
Algunos países ya han intervenido.
Corea del Sur, Taiwán, Filipinas y Tailandia han dado pasos para frenar el
alza de sus monedas y tratar de mantener la competitividad de sus exportaciones
frente a China cuya divisa, el yuan, está atada al valor del dólar.
La intervención cada vez más definida
de los gobiernos comprando dólares y bonos del Tesoro, busca desatar una nueva
escalada en la cotización de la divisa estadounidense que hará más
competitivas sus economías en el mercado de exportaciones "dolarizado".
La crisis de Dubai y la huida masiva
hacia la divisa estadounidense elevando su cotización les puede facilitar la
tarea.