Luego habría sido detenido en 2004 y reiniciado en 2006. Irán declaró la
existencia del sitio a la agencia de la ONU en septiembre.
La AIEA considera además que la revelación tardía de ese sitio
plantea la
eventualidad de que haya otras instalaciones secretas en Irán, según otro informe
confidencial obtenido por AFP en Viena.
Tras conocerse el documento de la AIEA, Estados Unidos
afirmó que Irán debe mostrar que
quiere ser "un miembro responsable de la comunidad internacional".
"Ha llegado el momento de que Irán muestre que
quiere ser un miembro responsable
de la comunidad internacional", declaró en un comunicado Ian Kelly, portavoz del
Departamento de Estado.
"Seguiremos ejerciendo presión sobre Irán,
de acuerdo con el enfoque de dos
vías, para que respete sus obligaciones nucleares internacionales", concluye el
comunicado del portavoz estadounidense.
El "enfoque de dos vías" se refiere
a la estrategia de ofrecer estímulos a Irán
si acepta despejar las dudas sobre el carácter pacífico de su programa nuclear,
al tiempo que amenaza con reforzar las sanciones si no lo hace.
No obstante, el texto agrega que "las
explicaciones iraníes sobre el objetivo de
esta planta y la cronología de los planes y de su construcción necesitan más
explicaciones".
Según el informe, este nuevo centro, que sería
operacional a partir de 2011,
podría recibir 3.000 nuevas centrifugadoras para enriquecer uranio, pero por el
momento en el lugar no hay equipos de ese tipo.
En septiembre pasado, Irán había revelado que
construía un segundo centro de
enriquecimiento de uranio en su territorio a 150 kilómetros al suroeste de
Teherán, además del de Natanz, con alrededor de 8.000 centrifugadoras, en el
centro del país.
La revelación de este proyecto ya en curso de
realización
había provocado un
"ola
de indignación" en los países occidentales que sospechan que Irán quiere dotarse
del arma atómica bajo cobertura de un programa nuclear que el régimen islámico
asegura es estrictamente civil.
Por su parte, a través de su representante
ante la AIEA, Alí Asghar Soltanieh,
Irán declaró que su país seguirá enriqueciendo uranio y que el informe del
organismo internacional era "reiterativo".
"Irán seguirá ejerciendo su derecho
al uso pacífico de la energía nuclear,
incluido el enriquecimiento" de uranio, declaró Soltanieh.
Por su parte, el texto que
el director de la AIEA, Mohamed el Baradei, presentará ante la junta de
gobernadores de ese organismo la próxima semana, concluye que
"las explicaciones iraníes sobre el objetivo de esta planta y la cronología de
sus planes y su construcción necesitan más explicaciones".
El informe, de carácter técnico y que
no trata de las actuales negociaciones para desbloquear la crisis por el
programa nuclear iraní, reitera que Irán no ha suspendido su programa de
enriquecimiento de uranio, como le exigen cinco resoluciones del Consejo de
Seguridad.
También recuerda que, en contra de
las exigencias internacionales, Irán sigue prohibiendo las inspecciones sin previo
aviso. Por todo ello, los inspectores señalan que la AIEA "no estará en
condiciones de dar una información verosímil sobre la ausencia de material y
actividades no declaradas".
EEUU y las potencias sionistas
quieren imponer a Irán, un
plan mediado por la AIEA para que Teherán envíe uranio poco
enriquecido a Rusia y Francia para su conversión en combustible y posterior
utilización en un reactor médico de Teherán.
Las potencias mundiales pretenden que aquel
acuerdo sea el
precursor de las negociaciones acerca del eje de la disputa: su sospecha de que
el programa nuclear iraní aspira a producir armas nucleares.
En 2004, tras descubrirse una red
clandestina de abastecimiento de material nuclear, los iraníes tuvieron que
admitir que recibieron planos para fabricar centrifugadoras P-2, tras haberlo
negado. Los inspectores de la AIEA "sospechan" que por la misma vía recibieron
un detallado libro de instrucciones sobre cómo construir una bomba atómica.
Israel -según su propia definición-
busca desactivar la capacidad
nuclear de Irán antes de que consiga la bomba, e impedir también que Hezbolá siga
incrementando sus arsenales militares en Líbano y que Hamás vuelva a solidificarse en Gaza.
Por medio
de advertencias constantes, el estado mayor israelí lanza señales claras
de que está dispuesto a lanzar un "hecho consumado" (operaciones simultáneas y
sincronizadas) contra el eje Irán, Siria-Libano-Gaza, para implicar a Washington
en el conflicto.