"En el transcurso de las últimas 24 horas al menos 60 terroristas han muerto en
la operación Rah-e-Nijat", señaló un comunicado del ejército pakistaní, en el segundo día
de su ofensiva terrestre y aérea en la que participan cerca de 20.000 hombres en
este distrito montañoso y sumamente conflictivo del noroeste de Pakistán.
"Debido al
avance de las fuerzas de seguridad los terroristas están abandonando sus puestos,
dejando atrás armas y municiones", afirmó el ejército. Aunque admitió que seis
soldados murieron desde el comienzo de la ofensiva, uno de ellos durante un
ataque con cohetes lanzado por los talibanes contra la base militar de Razmak.
Equipados con cohetes y armas pesadas, los combatientes islamistas opusieron una
férrea resistencia en la zona de Sharwangi, la primera en territorio de las
tribus Mehsud, que componen el grueso de los rebeldes del Movimiento de los
Talibán de Pakistán (TTP).
Un portavoz talibán, Azam Tariq, rebatió las afirmaciones del ejército y aseguró
que "sólo algunos" rebeldes murieron en los enfrentamientos" a pesar del
intenso fuego de artillería y los ataques aéreos". "Nuestros hombres han
obligado a los soldados a retirarse de muchos lugares", aseguró Tariq en una
conversación telefónica desde un lugar desconocido.
Más de
100.000 personas desplazadas huyen de la región. Unas 80.000 personas dejaron
Waziristan antes del desencadenarse la operación y durante los últimos dos días
han abandonado la zona "1.500 familias más, que representan unas 22.000
personas", según declaró a AFP el coronel Waseem Shahid.
Los
militares lograron apoderarse del poblado de Spinkai Raghzai e instalar un
puesto avanzado cerca de Kotkai, la ciudad de la que es originario el jefe de
los talibán paquistaníes, Hakimulá Mehsud, afirmó un alto responsable. Fuentes
del ejército hablaron de una duración de entre seis y ocho semanas para esta
operación que debe terminar antes de las primeras nevadas.
Un toque de queda ilimitado fue impuesto en ciertos sectores del Waziristán del
Sur, de donde han huído más de 100.000 civiles.
"Hay otras personas que abandonan la región", declaró el coronel Waseem
Shahid. "Estimamos que otras 100.000 personas podrían ser desplazadas", señaló.
Las autoridades consideran que el número de desplazados podría alcanzar los
200.000. Las familias siguen huyendo de los combates a pesar del toque de queda
ilimitado impuesto en algunos sectores del Waziristán del Sur.
Desde
junio, el gobierno de este país aliado de Estados Unidos en la "guerra contra el
terrorismo" había anunciado una gran ofensiva terrestre en ese distrito. Ahora
se intensificó tras una ola de ataques terroristas en Pakistán que dejó más de 150
muertos en diversos ataques en los 12 días anteriores.