Israel desconoció la resolución de cese el fuego por una razón principal: Si la acata en estas
condiciones, legitima su derrota y consagra la victoria de Hamás.
Hasta ahora, y pese a haber matado a
800 palestinos (entre ellos 210 niños) y herido a otros 3200 Israel sólo pudo
destruir lo visible de Hamás: La infraestructura administrativa de gobierno
cuyos edificios están prácticamente demolidos.
Por otra, parte, y no obstante a que
los misiles han "demolido" literalmente la ciudad de Gaza y sus barrios (que
permanecen a oscuras, sin agua, sin alimentos y con los hospitales colapsados)
la estructura militar de Hamás y de la resistencia palestina, siguen operando
desde la clandestinidad.
Es más, desde este jueves Israel
comenzó a "reconocer" por primera vez la baja de sus soldados a
manos de los comandos palestinos. Si bien Israel reconoce "oficialmente" la
muerte de sólo ocho de sus soldados, las fuentes árabes palestinas elevan
esa cifra a más de 40 efectivos y a decenas de heridos.
Pese al fuego cruzado aéreo,
terrestre y naval, durante trece días consecutivos sobre los presuntos búnkeres
y arsenales explosivos en el norte y en el sur de Gaza, este viernes fueron lanzados
20
cohetes palestinos contra ciudades israelíes, lo que da la prueba fehaciente de
que el objetivo de neutralizarlos no se cumplió.
Luego de conocerse la resolución de
la ONU pidiendo el cese el fuego, en Israel los sectores y medios de
comunicación más belicistas dejaron en claro que aceptar un cese el fuego
en estas condiciones equivalía a una derrota.
Según los analistas el gabinete de
Olmert y el mando militar se encuentran ante tres opciones: Aceptar la tregua de
la ONU, no aceptar y continuar con el mismo nivel de operaciones militares como
hasta ahora, o incrementar los ataques en todos los frentes.
Según las versiones de la prensa
israelí que circulaban este viernes, el mando superior político y militar israelí va a continuar con su estrategia de "huida hacia adelante",
incrementando
y ampliando la operación de exterminio militar para tratar de conseguir
alguno de los objetivos previstos, y desde allí analizar si acata el cese
el fuego pedido por la ONU.
Pese a los muertos y a la destrucción
de Gaza -afirmaban este viernes analistas de las cadenas estadounidenses- hay
un "clima triunfalista", no solamente en Gaza sino en toda la región,
para Hamás y la resistencia palestina que también desconocen la resolución de la
ONU y se opusieron el jueves al "plan de paz" presentado por Egipto con expreso
aval de Israel, EEUU y la Unión Europea.
En síntesis, el actual escenario de
batalla torna imposible que Israel acepte la tregua con Hamás sin decretar su
propio funeral en Gaza.
Por lo tanto, el viernes 9, la
masacre continúba.