israelíes
de racimo disparadas noche y día desde aviones, barcos, tanques y baterías
terrestres.
Gaza no es un campo de batalla convencional, sino un ejercicio cruzado de
"tiro al pichón" contra un millón y medio de seres humanos, para quienes la
única luz existente es la producida por las llamaradas multicolores de los
misiles y las bombas israelíes.
Pero este martes, los que dirigen la operación de exterminio desde Tel Aviv
parecen haber superado el récord de patología criminal que, durante más de
sesenta años, la historia escrita por los judíos le adjudicó a Hitler y a los
nazis.
Al menos 45 civiles, entre ellos
12 niños, murieron al atacar Israel dos escuelas administradas por las Naciones
Unidas (ONU) en ese territorio palestino , y 12 miembros de una misma
familia perdieron la vida cuando su vivienda fue atacada.
Los misiles israelíes enfilaron hacia
una escuela gestionada por la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de
Palestina (UNRWA) en la ciudad de Jabaliya (norte de la Franja de Gaza) y
mataron a más de 43 civiles, la mayoría niños, según el nuevo balance de fuentes
médicas palestinas.
El balance de muertos aumentó
rápidamente a medida que los equipos de socorro empezaron las tareas de
rescate entre los escombros del edificio.
Horas antes, otros dos civiles murieron cuando un ataque de la artillería
israelí alcanzó otra escuela de la ciudad de Jan Junés (sur de la Franja). Y
tres personas más fallecieron en otro ataque aéreo contra una escuela del campo
de refugiados de Shati, en la ciudad de Gaza, señalaron fuentes médicas citadas
por agencias internacionales.
Además de los muertos en las escuelas
de la ONU, otros dos palestinos, uno de ellos miembro de Hamás, fallecieron por
disparos israelíes en el barrio de Cheij Radwan, en la ciudad de Gaza, y un
niño de cinco años murió en otro ataque en Jan Junés.
En Zeitun, los cadáveres de ocho miembros de una misma familia -cuatro de ellos
niños- fueron sacados de entre los escombros de su casa, destruida por una bomba
israelí.
Moaweya Hasanein, jefe del servicio
de emergencias y ambulancias de Gaza, dijo que hay, además, decenas de personas
heridas a causa de la explosión que afectó a la escuela al-Fakhoura, en el
campo de refugiados de
Jabaliya, y donde se refugiaba población civil que huía de
los enfrentamientos armados en la zona.
En tanto, milicianos palestinos
siguieron lanzando cohetes hacia suelo israelí. Por primera vez, unos de los
proyectiles llegó a Gadera, una ciudad del sur de Israel que se encuentra a 40
kilómetros de la Franja de Gaza, y causó heridas leves a un bebé, informaron
vecinos de la localidad.
Las fuerzas israelíes dividieron
Gaza en tres para evitar que los combatientes de la resistencia
reciban refuerzos, lo que impide el libre movimiento dentro del territorio a su
millón y medio de habitantes. Además, dificulta el trabajo de las agencias
humanitarias y agrava la situación de la población civil, que fuentes de la ONU
calificaron de "dramática".
Los combates entre tropas israelíes y
militantes de Hamás se extendieron este martes a las zonas urbanas de la Franja
de Gaza donde se combatía a decir de portavoces de Hamás: "Casa por casa y
cuadra por cuadra".
Tras la noche del lunes los violentos enfrentamientos en varios barrios de la ciudad de Gaza (Tuffa, Zeitun
y Chujaiya), continuaron este martes en esos sectores y en otras zonas
urbanas de
Jabaliya, Beit Lahya (norte de la
Franja), Bureij, Deir el-Balah
(centro) y Jan Junés (sur).
"El ejército (israelí) cortó en dos la Franja de Gaza y cercó la ciudad de Gaza",
reconoció el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak.
"Lanzamos esta operación para asestar
un golpe duro a Hamás, cambiar las condiciones de vida en el sur de Israel,
llevar la calma y la seguridad a los ciudadanos y parar el contrabando de armas
hacia la Franja de Gaza", añadió Barak, enumerando así los objetivos de la
ofensiva israelí, lanzada el 27 de diciembre.
Este martes el propio Olmert confirmó
la impotencia de Israel para terminar con las lanzaderas de misiles
palestinos a Israel.
El Primer Ministro israelí rechazó
el pedido de la Unión Europea de adherirse a una tregua humanitaria de 48 horas
en la Franja de Gaza.
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Gaza a oscuras: Varios palestinos retiran de los escombros el cadáver
de un hombre tras un bombardeo israelí. (Foto AFP) |
"Mire donde están disparando. Ya han
alcanzado a Gedera. Antes de la calma (tahdiya), (sus proyectiles alcanzaban una
distancia de) 20 kilómetros. Después de la calma, llegan a los 40 kilómetros. Si
hay otra tregua, alcanzarán los 60 kilómetros y aún más. Yo respeto a las
Naciones Unidas y a sus instituciones, pero ahora tenemos que actuar de
conformidad con la iniciativa regional liderada por los norteamericanos y poner una
'cobertura internacional' sobre el fuego en Gaza", explicó Ehud Olmert a los
ministros de Exteriores de la Unión Europea, en su despacho en Jerusalén.
Las declaraciones del Primer Ministro
se producen como respuesta al anuncio de Hamás según el cual aumentará el
alcance de sus cohetes para amenazar a un mayor número de israelíes.
Olmert agregó que "lo más importante
desde nuestro punto de vista es detener el contrabando y el fortalecimiento de
Hamás. Hemos tenido suficientes gestos. Exigimos acciones que traigan seguridad
a los residentes del sur de Israel".
El jefe del Gobierno judío pidió a
los ministros de Exteriores europeos, entre ellos al de la República Checa,
Karel Schwarzenberg, de Suecia Carl Bildt y al Comisario de la UE Benita
Ferrero-Waldner, que apoyen una iniciativa regional en la que Egipto asumirá el
control de la llamada ruta Filadelfia y prevendrá el contrabando de armas en
Gaza.
El presidente francés, Nicolas
Sarkozy, por su parte insistió este martes en Damasco en que "no hay una
solución militar" para la franja palestina de Gaza y se mostró a favor de
cambiar "el círculo de violencia por el círculo de la paz".
Sarkozy hizo sus declaraciones tras
reunirse con el presidente sirio, Bashar al Asad, como parte de la gira por
Oriente Medio que le llevó ayer a Egipto, Cisjordania e Israel, y que terminará
hoy mismo en el Líbano.
"La violencia debe terminar lo antes posible", afirmó Sarkozy, quien calificó de
"inaceptable" el lanzamiento de cohetes desde Gaza hacia territorio israelí.
Este martes, la prensa israelí
comenzó a largar versiones alarmantes de una posible irrupción de Irán y Líbano en
el conflicto, lanzadas por los servicios de inteligencia judíos.
Según esas versiones. Irán y Siria están permanentemente tratando de
introducir, de contrabando, cohetes mejorados en la Franja de Gaza.
Hasta ahora la mayoría de los cohetes
disparados contra Israel tienen un alcance de hasta 20 kilómetros, y han sido
fabricados por Hamás. Otros han sido introducidos por partes y armados en la
Franja, y de acuerdo con los reportes en la prensa israelí pueden alcanzar y aún
superar los 45 kilometros.
De acuerdo con el diario Haaretz,
fuerzas de Hezbolá en Líbano están en el más alto nivel de alerta ante un posible
ataque de Israel a sus búnkeres y refugios.
Según el diario, una fuente libanesa
señaló que el grupo chiíta determinó "no dar a Israel una oportunidad de vengar
su derrota en la guerra de 2006 y por lo tanto, aumentó su nivel de alerta para
fines de defensa".
La fuente también dijo que Hezbolá
teme un ataque sorpresa por parte de Israel en el sur de Líbano y que "el Estado
judío puede aprovechar el período de transición entre las dos administraciones
de norteamericanas para iniciar una nueva aventura con el fin de imponer la
nueva realidad a lo largo de la frontera libanesa".