Los médicos y las
organizaciones palestinas indican que más de 600 civiles han muerto en Gaza y alrededor de 3000 han resultado heridos.
Los israelíes, por su parte
sostienen que han matado a 130 militantes palestinos desde el sábado,
cuando comenzó la operación militar por tierra.
Por su parte, el mando militar de
Israel informó que tres de sus soldados murieron "accidentalmente"
durante los enfrentamientos que se registran en el norte de Gaza.
Los efectivos israelíes -según el comunicado- fueron muertos por el
disparo de uno de sus propios tanques durante los combates, y otros 24 efectivos
resultaron heridos en el mismo incidente.
En su tercera noche de incursión
terrestre, las tropas israelíes se han enfrentado a militantes
palestinos en las afueras de un distrito del norte de la ciudad de Gaza, donde ya
se pelea con ferocidad casa por casa.
Las fuentes consultadas por el diario
israelí Haaretz señalaron que los milicianos de Hamás han preferido ocultarse en
zonas densamente pobladas, y desde ahí iniciar ataques relámpagos,
emboscadas, atentados y acciones con francotiradores utilizando
lanzagranadas y morteros.
La avanzada israelí por tierra en
la Franja de Gaza le da a los combatientes palestinos su primera oportunidad de
intercambiar golpes en casi igualdad de condiciones con su enemigo en el
actual conflicto.
Hasta ahora los cuadros de la
resistencia palestinas eran impotentes ante los bombardeos desde tierra, mar y
aire, esferas en las que Israel goza de una superioridad militar total.
Hamás y otros grupos han estado lanzando cientos de cohetes contra Israel
pero estos -aunque ocasionalmente son letales, causan trastornos considerables y
afectan moralmente a los civiles- son inefectivos militarmente.
Sin embargo, si la batalla se traslada a los estrechos callejones del campamento
de Jabaliya o a cualquiera de las áreas urbanas repletas de gente en la Franja de Gaza, la historia es otra.
Hamás ha prometido luchar en "cada calle, cada callejón" y amenazó con
lanzar más proyectiles a través de la frontera en dirección a Israel.
El brazo armado de Hamás, las
brigadas Ezedin al Qasam, afirmó el lunes haber matado a diez soldados
israelíes y herido a 30, información que Israel se negó a comentar.
Pese a la ofensiva israelí, cuatro cohetes palestinos fueron disparados en la
mañana de este martes contra el sur de Israel, según el ejército israelí. Cuatro civiles
israelíes han muerto a causa de estos disparos desde el 27 de diciembre.
Según un informe de la
inteligencia militar israelí, "Hamás tiene suficientes cohetes y obuses de
mortero para continuar disparando durante semanas contra el territorio israelí".
Un cohete palestino cayó este martes por primera vez a más de 45 km de la Franja
de Gaza, en la ciudad de Gedera, donde hirió levemente a un bebé.
Los milicianos de Hamás "están
combatiendo duramente y nosotros no logramos todos nuestros objetivos", dijo el
martes el capitán Doron Spielman, vocero militar israelí. Agregó que hubo
combates en áreas densamente pobladas y que alcanzaron 40 objetivos, entre ellos
decenas de túneles usados para contrabandear armas de Egipto a la Franja.
Spielman sostuvo que "las tropas ocuparon posiciones usadas para lanzar misiles,
con la ayuda de la aviación y la artillería". Pero aclaró que "Hamás todavía es
capaz de lanzar misiles con intensidad sobre Israel". Según el oficial, "la
dirigencia de Hamás está obligada a trasladarse continuamente y en cierta medida
logramos desestabilizarla".
Han llegado informes de que a
medida que la ofensiva terrestre israelí recrudece, los problemas que
enfrentan los médicos y los cuerpos de rescate en la Franja de Gaza hacen cada
vez más complicado el cumplimiento de sus funciones
El lunes, el doctor noruego Mads Gilbert, uno de los dos médicos extranjeros que
trabajan en el hospital más grande de Gaza, el Shifa, dijo que había recibido
una "nueva ola" de heridos graves.
"Tenemos muchas amputaciones y heridas en las cabezas. Por supuesto que un
hospital en esta situación es extremadamente difícil de manejar", le dijo
Gilbert a la BBC.
"La gente está muriendo por la
escasez de suministros. Todos los quirófanos están llenos. Ayer, tuvimos que
operar a dos pacientes en una misma sala. Esto es un completo desastre",
indicó Gilbert.
El médico advirtió que de no recibir suministros, es casi imposible que el
hospital pueda seguir funcionando.
También hay informes de que el
ejército israelí está utilizando tanto bombas de racimo en la parte norte de la
Franja, como bombas de fósforo blanco, un arma incendiaria utilizada por los
Estados Unidos en Irak (lo que explicaría las grandes explosiones como
llamaradas, nunca vistas antes en Gaza).
Se habla de bombas de racimo,
uranio empobrecido, fósforo blanco. Y esto es sólo lo que la gente puede
identificar. El corresponsal de la CNN estacionado en la frontera también habla
de nuevos tipos de explosivos.
Médicos noruego dicen que algunas de las víctimas desde que Israel comenzó sus
ataques en la Franja de Gaza el 27 de diciembre tienen rastros de uranio
empobrecido en sus cuerpos, según la cadena británica Press TV.
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Gaza a oscuras: Varios palestinos retiran de los escombros el cadáver
de un hombre tras un bombardeo israelí. (FotoAFP) |
En el décimo primer día de bombardeos contra Gaza, los muertos palestinos
suman
entre 580 y 600, mientras que los heridos alcanzan los 3.000, según datos
recogidos de fuentes hospitalarias.
"Es difícil transmitir el grado de inquietud y ansiedad que esta situación nos
provoca. Sin duda estamos ante una crisis humana de grandes proporciones",
declaró en Ginebra el director de Operaciones del CICR, Pierre Krahenbuhl.
Sostuvo que una de las prioridades es garantizar que los heridos reciban
atención médica, ya que muchas víctimas mueren mientras esperan la llegada de
una ambulancia.
En ese sentido, Krahenbuhl afirmó que "si se confirma la partición del
territorio de Gaza en dos o tres partes, será todavía más difícil aportar ese
auxilio médico".
La situación humanitaria
continuaba degradándose para los 1,5 millones de habitantes de la Franja, donde
la mayor parte de la población está privada de electricidad y sufre
importantes penurias de agua corriente, de alimentos y de carburante.
Según el Comité Internacional de
la Cruz Roja, los heridos mueren esperando a las ambulancias que no pueden
acercarse a causa de los combates. Y el Alto Comisionado de la ONU para los
Refugiados (ACNUR) pidió la apertura de fronteras para permitir huir a los
palestinos que lo deseen.
Después de una espera de tres días, un equipo médico del CICR (Comité de la Cruz Roja Internacional) -dirigido por un
cirujano de guerra- logró entrar ayer en Gaza para apoyar al equipo médico del
hospital de Shifa en operaciones quirúrgicas complejas.
El presidente de Francia, Nicolas
Sarkozy, quien se encuentra en una misión en la región, apeló a favor de
detener la violencia para permitir la llegada de ayuda humanitaria.
En Nueva York, los ministros de los estados árabes se reunieron en la sede la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un intento por presionar al Consejo
de Seguridad para que actúe con determinación.
Los funcionarios han mantenido conversaciones con el secretario general de esa
instancia multilateral, Ban Ki-Moon, y lo exhortaron a respaldar la resolución
árabe para culminar con los combates.
Un intento previo para aprobar una resolución de la ONU que hacía un llamado a
un cese al fuego fue bloqueado el fin de semana por Estados Unidos.
Por otra parte, el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, aseguró a los miembros del Comité de Asuntos Externos y de Defensa
del Parlamento que Israel está preparado para cualquier emergencia con Hezbolá
en la frontera norte con Líbano.
El líder de
Hezbolá, Hassan
Nasrallah, amenazó recientemente con unirse a la lucha contra Israel si
este derrota a Hamás en Gaza.
Por su parte, el ministro de Información libanés, Tarek Mitri, dijo hoy que su
país no será llevado hacia una guerra a causa de la operación de Israel en Gaza
y agregó que no hay ninguna evidencia de que Hezbolá planee comenzar una
guerra.
Las fuerzas libanesas y las de las
Naciones Unidas estuvieron en alerta hoy al sur del Líbano para mantener a los
"terroristas" de Hezbolá lejos de la frontera con Israel, informó el medio Arutz
Sheva.
Mientras, más de 70 mil estudiantes
voluntarios iraníes se registraron para llevar a cabo atentados suicidas contra
Israel, luego del comienzo de la operación militar en la Franja de Gaza.
De acuerdo a la agencia de
noticias oficial iraní IRNA, el líder estudiantil Esmaeil Ahmadi aseguró
que los jóvenes quieren pelear contra Israel en apoyo a la organización Hamás,
contra la que el estado hebreo lanzó el operativo hace diez días.
Cinco grupos estudiantiles y uno
conservador clerical lanzaron una campaña de inscripción la semana pasada para
solicitar al gobierno que se les permita llevar a cabo ataques suicidas.