De acuerdo con lo que informaba este
jueves la prensa israelí, los habitantes de Tel Aviv y Rishon Letzion quieren
estar preparados en caso de que los misiles palestinos disparados desde Gaza
comiencen a caer en los alrededores, y a tal efecto ya iniciaron la tarea de renovación y acondicionamiento de los refugios públicos antiaéreos y la
actualización de las medidas de emergencia.
Las autoridades de Rishon Letzion
pidieron a los habitantes que comiencen a preparar los refugios para que puedan
estar listos "ante cualquier escenario posible".
Las autoridades aconsejaron que
los habitantes practiquen la rutina de alerta máxima y estén listos
para todo tipo de circunstancia derivada de un ataque con cohetes o misiles.
La administración municipal de Tel
Aviv decidió actualizar sus normas de emergencia, y en una reunión
especial celebrada en la municipalidad se debatieron nuevas directrices de
emergencia, así como los medios para albergar a los residentes del sur que
huyeron de sus hogares.
En la reunión, donde se
decidió que los refugios públicos se deberán preparar para ser utilizados en caso
de una emergencia, se distribuyeron folletos sugiriendo las formas más
adecuadas para acondicionar refugios.
En tanto, y mientras crece el
temor a una ampliación del radio de ataque de los cohetes palestinos,
Hamás utiliza los recursos de Internet y la informática, para enviar mensajes
de texto con amenazas a los teléfonos celulares de los israelíes.
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Familia judía en
un refugio. |
Según los medios israelíes, decenas de residentes del sur del país recibieron
mensajes de texto de la organización que controla el gobierno de Gaza
advirtiendo que la ofensiva del ejército israelí en Gaza sólo logrará
un masivo ataque de cohetes palestinos contra Israel.
Algunos mensajes dicen: "Cohetes
en todas las ciudades, los refugios no protegen de los cohetes Kasam, de Hamas".
Una fuente del ala militar de
Hamás, citada por diarios israelíes, confirmó sobre esta "nueva táctica de
combate", añadiendo que Hamás quiere advertir a la población israelí sobre
las consecuencias que le acarrearían un previsble endurecimiento de la escalada
judía en Gaza.
Por su parte, el vocero de los
Comités de Resistencia Popular (PRC), Abu Abir, afirmó que las organizaciones
palestinas tienen algunas "sorpresas" para los israelíes, y no sólo en el
ámbito de la acción militar.
"El envío de mensajes de teléfono
y la intercepción de las frecuencias de radio del enemigo son sólo algunas de
las sorpresas que tenemos para los israelíes", sostuvo Abir.
Abu Abir advirtió también sobre la
respuesta a una operación terrestre en Gaza: "La masacre infligida a los tanques
israelíes en la Segunda Guerra del Líbano se repetirá en la Franja de Gaza.
Israel ha sido derrotado, y el bombardeo de los edificios gubernamentales vacíos
demuestra su angustia".
Los ataques de la Fuerza Aérea en
Gaza, añadió, "indican nada más que la frustración por poder atrapar a los
militares y a las personas que persiguen. Esta es una señal de que la
resistencia está ganando".
Los grupos de la resistencia en Gaza han lanzado
el jueves cuarenta proyectiles contra el sur de Israel, uno de los cuales generó un
incendio en un edificio de ocho plantas en Ashdod, sin causar víctimas.
El medio millón de israelíes que
vive en un radio de cuarenta kilómetros de Gaza son ahora blanco potencial de
los cohetes palestinos, que han causado cuatro muertos desde el inicio de la
ofensiva.
Las organizaciones de la resistencia de Gaza han
aumentado el radio de acción de sus lanzamientos al poseer cohetes del tipo Grad,
introducidos por piezas a través de los túneles subterráneos que comunican con
el Sinaí egipcio para luego ensamblarlos en la Franja.
Estos proyectiles tienen
mayor
alcance y precisión que los habituales Al Kasam, construidos con cañerías.
La inteligencia militar israelí cree que
sólo ha destruido en los últimos bombardeos
un tercio del arsenal de cohetes de los grupos armados palestinos, que
calcula ahora en 2.000 unidades.
Los cohetes palestinos son
una herramienta de acción psicológica tremendamente efectiva para producir
caos y confusión que terminan impactando y generando crisis en el
gobierno de Tel Aviv.