as bajas tasas de interés y la gran cantidad de efectivo inyectada en el
sistema financiero han inundado de efectivo a muchas partes del mundo, que
corren el riesgo de sufrir burbujas, o alzas en los precios de los activos que
los fundamentos no justifican.
Los precios se han disparado a lo largo de una serie de mercados. El cobre ha
subido cerca de 50% en los últimos 12 meses. El oro, que acumula un alza de 43%
en lo que va del año, alcanzó el martes un nuevo máximo. En Estados Unidos, las
diferencias, o spreads, entre la deuda chatarra y de mayor calidad se han
estrechado al nivel de febrero de 2008, antes de los colapsos de Bear Stearns y
Lehman Brothers, según Barclays Capital.
No obstante, los síntomas más claros de un auge insostenible se manifiestan
en Asia y el Pacífico, cuyas economías se han recuperado con mayor celeridad.
Autoridades desde Beijing a Londres, afectadas por el colapso de las burbujas de
la vivienda y el crédito, buscan cómo evitar nuevos problemas. Cómo manejar las
burbujas "es una de las dos o tres grandes preguntas sin respuesta al final de
esta crisis", dijo Adair Turner, presidente de la Autoridad de Servicios
Financieros de Gran Bretaña. Lee Seong-tae, gobernador del banco central de
Corea del Sur, insinuó el mes pasado que, de ser necesario, subirá las tasas de
interés para prevenir que el mercado de bienes raíces de Seúl se descarrile.
El Banco Mundial advirtió el martes que la súbita reaparición de miles de
millones de dólares en capital en el este de Asia está "generando temores sobre
burbujas en los precios de los activos", en los mercados bursátiles en todo Asia
y los sectores inmobiliarios de China, Hong Kong, Singapur y Vietnam. El martes,
asimismo, el Fondo Monetario Internacional aludió a "un riesgo" de que la
escalada en los precios de los activos en Hong Kong sea impulsada por
"condiciones de liquidez de corto plazo divorciadas de las fuerzas fundamentales
de la oferta y la demanda".
"Este es el comienzo de otra gran carrera alcista grande y excesiva en los
precios de los activos", manifestó Simon Johnson, ex economista jefe del FMI.
Los precios de los bienes raíces se han disparado en los sectores más
pudientes de Hong Kong. Un departamento de lujo en el exclusivo distrito de
Midlevels, por ejemplo, cuesta unos US$55,6 millones, según la promotora
Henderson Land Development Co.
El dólar australiano se ha apreciado 35% en los últimos 12 meses, a medida
que inversionistas se endeudan en dólares estadounidenses para comprar la divisa
australiana. La operación, conocida como carry trade, está propulsando las
acciones y los bonos con mayor rapidez que en EE.UU. y Europa. El mercado
inmobiliario australiano también está calentándose. Los corredores de divisas
apuestan que el banco central australiano, que el martes subió las tasas de
interés en 0,25%, el segundo incremento en dos meses, continuará con el ajuste
monetario.
Cerca de unos US$53.000 millones han ido a parar a los fondos dedicados a
invertir en acciones de mercados emergentes este año, según los datos de la
firma EPFR Global. Hasta las negociaciones del lunes, el Índice general MSCI
Barra Emerging Markets había crecido 60,7% en lo que va del año. Brasil
registraba un aumento de 100% e Indonesia de 102,7%. En el mismo período, el
Promedio Industrial Dow Jones sólo había aumentado 11,5%.
Manejar el alud de efectivo es un reto para los reguladores. Singapur, por
ejemplo, ha endurecido los requisitos hipotecarios, concluido sus políticas de
estímulo inmobiliario y prometido que permitirá la urbanización de más terrenos.
Los reguladores de Corea del Sur también han endurecido los requisitos para
préstamos inmobiliarios en siete distritos alrededor de Seúl donde los precios
han aumentado.
Cuando la Reserva Federal eventualmente suba las tasas de interés, los
inversionistas podrían optar por trasladar parte de sus fondos hacia EE.UU. En
un informe divulgado la semana pasada, el Banco de Corea advirtió que cuando la
Fed aumente las tasas, podría causar un salida desestabilizadora de fondos desde
los mercados emergentes.