Zelaya
denuncia trampa
Desde su
refugio en la embajada brasileña, el depuesto Manuel Zelaya denunció los
anuncios de Micheletti como una "burla" y una emboscada política para
distorsionar el proceso negociador.
Manuel
Zelaya manifestó que desconfía del diálogo con el Gobierno de facto para
hallar una salida a la crisis y pidió que se abra la embajada brasileña, donde
se encuentra recluido, para recibir tanto a partidarios como a opositores.
Refiriéndose al levantamiento del Estado de Sitio, señaló que el decreto fue
una trampa nada más para cancelar a los medios de comunicación que son
opositores al régimen (...) "No van a abrir esos medios de comunicación",
agregó desde la delegación brasileña, rodeada por un cerco militar que espera
arrestar a Zelaya bajo acusaciones de violar la Constitución y corrupción.
Micheletti dijo que podría alcanzarse una posible salida a la crisis si ambos
renuncian a la presidencia y nombran a un mandatario interino, algo que
Zelaya ha rechazado.
"El que decide quién es el presidente de un país es la mayoría del pueblo, el
señor Micheletti con qué propiedad habla en nombre del pueblo cuando fue una
cúpula militar la que lo puso", dijo el derrocado presidente.
Funcionarios del Gobierno de facto afirmaron que el miércoles -cuando se espera
la llegada al país de una misión de cancilleres de la Organización de Estados
Americanos (OEA)- se abrirá el diálogo nacional para buscar superar el
conflicto, sin dar más detalles de las delegaciones que participarían.
"El diálogo al que ellos han convocado no le tengo ninguna confianza ni
credibilidad, me parece que es un juego más al que la comunidad internacional
no se debe prestar", dijo Zelaya en una entrevista telefónica con Reuters
desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa.
"Para que este diálogo sea efectivo (...) necesito hablar con mis opositores
para encontrar el camino de la solución", agregó.
El derrocado líder, atrincherado en la embajada brasileña desde que volvió a
Honduras hace dos semanas de forma clandestina para reclamar el poder, afirmó
que su deseo es estar el menor tiempo posible dentro de la sede diplomática,
donde también se encuentran su esposa y decenas de simpatizantes.
Zelaya
reiteró su propuesta de que ambas partes firmen el "Acuerdo de San José",
que plantea su restitución a la presidencia y la formación de un Gobierno de
unidad.
El presidente destituido puso como condición que este plan - propuesto por el
presidente de Costa Rica, Óscar Arias - se firme en la misma embajada brasileña,
donde dijo sentirse a salvo de las amenazas de muerte que habría recibido.
El Congreso
USA, dividido
La
posición de Micheletti comenzó a virar luego de una reunión el viernes, en la
Casa Presidencial en Tegucigalpa, con un grupo de parlamentarios
republicanos que apoyan al gobierno de facto.
La
presencia de la delegación de legisladores conservadores puso en evidencia
las profundas divisiones que genera la crisis hondureña en el Congreso de
Estados Unidos y en la Casa Blanca.
Una delegación republicana encabezada por el senador Jim DeMint, miembro del
comité de Asuntos Exteriores del Senado, y los congresistas Doug Lamborn, Aaron
Schock y Peter Roskam viajó en la mañana del viernes a Honduras.
DeMint y su comitiva se reunieron con Micheletti, representantes de la Corte
Suprema y algunos candidatos de las convocadas elecciones de noviembre, pero no
se entrevistaron con las fuerzas que apoyan al depuesto presidente Manuel
Zelaya.
Mientras tanto, desde el sector que busca la vuelta de Zelaya, un grupo de
congresistas demócratas envió una carta abierta al Congreso de Honduras para
ratificar que "la posición única" de Washington es urgir la firma de los
Acuerdos de San José y la restitución de Zelaya en el poder.
En la
mañana del viernes el portavoz de DeMint, Wesley Denton, le aseguró a la cadena
BBC que el senador "no va a negociar nada, sino a escuchar a las partes" y que
se trataba de "una misión para corroborar hechos".
El viaje de DeMint estuvo precedido por un forcejeo entre el republicano y el
presidente del Comité de Exteriores, el senador demócrata John Kerry, a quien
acusaron de bloquear los recursos para la salida de la comitiva.
DeMint ha apoyado abiertamente el derrocamiento de Zelaya y es el responsable de
que se bloqueara en el Comité de Asuntos Exteriores del Senado la confirmación
de Arturo Valenzuela como subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos,
precisamente por sus diferencias con el manejo que está haciendo la Casa Blanca
de la crisis hondureña.
Ningún representante del partido Demócrata participó en la misión
republicana, pero dieron a conocer una carta enviada al Congreso de Honduras
cuya presentación coincidió con el fin de las rondas de reuniones entre DeMint y
funcionarios hondureños.
"Han recibido a visitantes de nuestro Congreso, que representan el partido
minoritario, el Partido Republicano, quienes expresaron un punto de vista muy
distinto al de la posición de la administración del presidente Obama y a la del
partido mayoritario, el Demócrata", se lee en la carta.
Los demócratas dejaron claro que apoyan los esfuerzos del presidente Barack
Obama para "restituir el orden constitucional" en Honduras, algo que
consideran posible solamente subscribiendo los acuerdos de San José.