El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó el jueves de "locura"
las medidas tomadas el jueves en la cumbre del G-20 y, de forma particular,
criticó la decisión de inyectar un billón de dólares al Fondo Monetario
Internacional (FMI) para combatir la crisis financiera internacional.
"¿Qué se podía esperar de allí?, nada. Una Cumbre sin pena ni gloria",
lamentó Chávez, en una conversación telefónica con la cadena Venezolana de
Televisión.
El presidente de Venezuela lamentó
la escasa trascendencia de las propuestas y que no se respaldase la creación de
una moneda de reserva alternativa al dólar, algo sugerido por las "voces
disidentes", como se refirió a los presidentes de Rusia y China, Dimitri
Medvedev y Hu Jintao, respectivamente.
El documento final -señala Chávez- no tiene en cuenta que la crisis económica se
originó en el ámbito anglosajón, pese a que varios líderes europeos se habrían
quejado en privado de las políticas de Washington.
Respecto a la intención fijada en Londres para regular más y mejor el sistema
financiero, el mandatario venezolano denunció que esto es "imposible en el
capitalismo, que es mundo financiero internacional, porque se trata de un
sistema de control metabólico".
En cambio, en Venezuela, agregó,
existe un sistema de regulación firme tanto para la banca pública como privada.
Para Chávez uno de los "villanos" es
el FMI y, por tanto, debería ser eliminado en lugar de darle un lavado de
cara.
En la misma línea criticó la mayor
presencia otorgada a la Organización Mundial del Comercio o las sanciones a los
países proteccionistas, porque a su juicio perjudican a los países más
desfavorecidos.
"El capitalismo no tiene salvación, el capitalismo tiene que hundirse y
deberíamos tomar el camino de transición hacia un nuevo modelo que es el
socialismo", Afirmó Chávez.
Al tiempo propuso "quitarle el
dios mercado que es el diablo, y darle poder de decisiones políticas
verdaderamente democrática a los pueblos".
El miércoles, alimentado las teorías conspirativas de las usinas sionistas que ya lo
acusan de "antisemita", Hugo Chávez, aprovechando una gira por Medio
Oriente, volvió a acusar a Israel de responsable de la masacre militar en Gaza que durante 22 días consecutivos exterminó a más de 1400 civiles, entre
ellos 400 niños, hirió a otros 5000 y hoy mantiene un bloqueo genocida sobre la
Franja cuya población se encuentra en estado de catástrofe humanitaria.
El miércoles, tras participar de la
cumbre de países árabes y sudamericanos en Doha y antes de partir a Irán, el
presidente venezolano tildó al gobierno israelí de "genocida" y "asesino"
por su trato a los palestinos, en un programa del canal Al Jazeera en el
que respondía llamadas del público.
"Hemos roto relaciones con Israel y no tenemos previsto restaurarlas, y menos
ahora", declaró Chávez respondiendo a un espectador que se identificó como
un portavoz del movimiento islamista Hamas en Damasco, que le daba las gracias
por su solidaridad durante la ofensiva militar israelí sobre Gaza, en enero