(IAR
Noticias)
18-Febrero-09
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El presidente Hugo Chávez ganó con 54
por ciento de votos el referendo del domingo en Venezuela, lo que le
permitirá presentarse como candidato a la reelección cuantas veces
quiera, aunque deberá ejercer su liderazgo sobre un país tercamente
escindido en dos grandes pedazos.
Por Humberto Márquez - IPS
Por el Sí a enmendar la Constitución para
autorizar la reelección continua votaron seis millones de electores,
en tanto cinco millones lo hicieron por el No.
El discurso con el que el líder celebró el resultado no dejó lugar a
dudas: "Los que votaron por el Sí votaron por Chávez y por el
socialismo", y anunció que "con esta victoria comienza un nuevo
ciclo de la revolución bolivariana, hasta el 2019".
"Debemos revisar todo lo que hemos hecho y empezar a rectificar, a
ajustar, a fortalecer en lo económico, en lo social. Las misiones
sociales (programas de salud, educación y alimentación) debemos
fortalecerlas. Y luego estaremos en mejores condiciones, a partir de
2010, para continuar abriendo nuevos horizontes", sentenció Chávez.
En el mediano plazo "vamos a proseguir nuestro camino al socialismo,
porque la única manera de tener patria es tener una patria
socialista", remarcó el mandatario. Chávez "consiguió las dos cosas
que buscaba: la posibilidad de ser candidato en 2012 y recuperar su
imagen de invulnerabilidad, o de gran fortaleza, porque venía de dos
reveses electorales", dijo a IPS el analista Luis León, director de
la encuestadora Datanálisis.
Cuando Chávez propuso por primera vez reformar la Constitución para
posibilitar la reelección sin límites temporales, en 2007, su
iniciativa perdió por 51 a 49 por ciento de los sufragios. En las
elecciones regionales de noviembre de 2008 los candidatos
oficialistas ganaron la mayoría de las plazas, pero la oposición
avanzó en entidades clave. "Nosotros estamos con el comandante
Chávez, lo apoyamos porque es el único que de verdad se ha ocupado
de los pobres en este país, y mientras siga así queremos que siga
gobernando", dijo a IPS en medio de la jornada del domingo Ana de
Cevallos, una maestra jubilada, en el céntrico barrio caraqueño de
La Candelaria.
Un vendedor en la misma zona, Raúl Rondón, opinó en cambio que "cada
vez más menos gente quiere a Chávez, hay menos encantamiento con él,
y aunque gane verá que ya muchos están cansados de pelear y lo que
quieren son soluciones" a los problemas.
El sacerdote jesuita José Virtuoso, quien trabaja en barriadas del
norte de Caracas e integra el organismo de observadores Ojo
Electoral, sostuvo que "los resultados (del referendo) muestran un
país dividido en dos mitades antagónicas, que desgraciadamente no
encuentran un discurso incluyente".
"El discurso del presidente revindicando su victoria no tiene
llamados a la reconciliación ni a la incorporación de esa otra mitad
del país", lamentó.
Para el largo plazo, Chávez ofreció un gobierno prolongado, "pues
los gobiernos breves fueron una táctica imperial que se nos impuso
para que no pudiéramos desarrollar un verdadero proyecto nacional".
En lo inmediato, el gobierno "va a ser más populista, más
dependiente que hasta ahora de la popularidad de su líder, que
además es único, se ha mostrado como insustituible", consideró León.
Para Chávez "la impopularidad es como la kriptonita para Superman.
Él está montado sobre la popularidad, sobre la conexión con la
población, y ella puede resentirse dependiendo de las medidas que se
tomen" en el marco de la crisis global, dijo León.
La conveniencia de hacer la consulta popular antes de que esa crisis
golpee a los venezolanos, así como de utilizar la maquinaria
electoral que se motorizó para las elecciones del pasado noviembre,
fueron razones fundamentales para que el mandatario y demás poderes
públicos buscasen este referendo de modo acelerado.
Hasta ahora, el presidente ha descartado reducir el gasto social o
devaluar la moneda, y modificar el precio de la gasolina, muy barata
en este país petrolero, ha sido un tema tabú durante sus 10 años en
el poder.
Pero los economistas muestran cuentas según las cuales los ingresos
petroleros previsibles para 2009 serán un tercio de los del año
pasado, lo que creará desequilibrio al paso de los meses y
necesariamente forzará algunas medidas de ajuste.
El gobierno dejó en suspenso en los últimos meses un programa de
estatizaciones, pero podría retomarlo y abarcar empresas
financieras, de salud y de alimentación si considera que así puede
amortiguar el impacto de la crisis sobre los sectores más pobres.
La oposición, apenas conocidos los resultados del referendo,
multiplicó sus llamados para aglutinar a sus seguidores y continuar
una lucha larga. "Esta no es una carrera de 100 metros planos, sino
una maratón, que ganaremos", dijo el líder estudiantil David
Smolansky.
Decenas de miles de estudiantes universitarios que marcharon por las
calles y se ofrecieron como testigos en las mesas electorales fueron
la vanguardia de la campaña por el No, mucho más modesta que la de
los seguidores del Sí, apuntalados además por un ostensible empleo
de recursos públicos.
Omar Barboza, vicepresidente de Un Nuevo Tiempo, el principal
partido opositor, destacó que por primera vez en las 15 consultas de
los últimos 10 años las fuerzas opositoras consiguen más de cinco
millones de votos, mientras que Chávez, reelegido en 2006 con casi
64 por ciento de votos, obtuvo en este referendo 54 por ciento de
sufragios.
"Obtuvimos ese resultado en condiciones adversas, porque no
luchábamos contra una propuesta sino contra el Estado, y por eso nos
comprometemos a luchar hasta que en el país vuelvan a implantarse
los valores de la democracia", dijo Barboza. "Nosotros tenemos un
proyecto distinto al totalitario del presidente Chávez", agregó.
El Consejo Nacional Electoral informó que, escrutadas 94,2 por
ciento de actas, el Sí obtuvo 6.003.594 votos (54,36 por ciento) y
el No 5.040.082 (45,63 por ciento), con 199.041 sufragios nulos, y
la abstención se cifró en 32,95 por ciento, en un padrón electoral
de casi 16,8 millones de personas.
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