La
cifra negada y descartada una y otra vez por el Gobierno de Zapatero se convirtió
en realidad el viernes: España supera ya los cuatro millones de desocupados,
el máximo nivel desde que existen registros de desempleo.
España, la ex "joya" de la zona
económica del euro está desbordada por la crisis financiera-recesiva y sus
dos partidos políticos mayoritarios ya están trenzados en una guerra campal para
sacar ventaja electoral (en caso del PP) y para sobrevivir en el poder (en caso
del PSOE de Zapatero).
En el país ya hay más de un millón de hogares con todos sus miembros
desempleados, más del doble que hace un año. En concreto, 1.068.400 hogares
están en esa situación un 108,45% más que hace un año, según los datos de la
Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre del año.
A esta "lista negra", que representa al 6,3% del total de hogares españoles, se
sumaron entre enero y marzo 241.000 familias, lo que supone un aumento del
29,16% respecto al último trimestre de 2008.
En los tres primeros meses del año el número de hogares en los que todos sus
miembros tienen trabajo se redujo el 9,51% respecto al mismo periodo de 2008,
hasta las 9.595.100 familias, más de un millón menos que un año antes.
Respecto al último trimestre de 2008,
la bajada es del 4,99%, lo que supone que entre enero y marzo se concentró
más de la mitad del recorte, con más de medio millón de familias afectadas.
Según la EPA, en España
había a cierre de marzo 12.853.300 hogares con al menos un miembro activo, el
2,7% más que un año antes. Por contra, unos 4,13 millones de familias no
contaban con ninguno de sus componentes en activo, el 1,8% más que en marzo de
2008.
El desepleo subió en todas las comunidades autónomas, siendo los mayores
incrementos los de Cataluña (166.900 desempleados), Madrid (114.700) y Comunidad
Valenciana (109.500) y los menores los de Ceuta (100 parados), Melilla (2.700),
Navarra (7.300) y Asturias (9.600).
En cuanto a la ocupación, todas las regiones destruyeron empleo a excepción
de la ciudad autónoma de Ceuta, que creó 1.400 puestos de trabajo entre
enero y marzo.
Las
mayores reducciones de la ocupación se dieron en Cataluña, que destruyó 168.800
empleos en el trimestre, Comunidad Valenciana (-120.900) y Madrid (-107.000).
El agravamiento del desempleo ha sido tan brusco
que la tasa de marzo supera incluso el pronóstico del Banco de España para
todo el año, considerado hace sólo unos días desolador.
El organismo supervisor auguraba una tasa del
17,1% para el conjunto del año. De seguir así, el desempleo pronto rozará el
nivel que vaticina el Fondo Monetario Internacional (FMI): un 17,7%.
El ritmo al que avanza el desempleo obliga a reformular continuamente las
previsiones y deja muy obsoletas las últimas que remitió el Gobierno a Bruselas
el pasado mes de enero. Entonces se creía que la tasa de paro no superaría el
15,9% en el conjunto del año.
"Zapatero está de más"
En este escenario marcado por ala crisis y el
escepticismo generalizado, el viernes José Luis Rodríguez Zapatero afirmó
que su Gobierno va a hacer que España "vuelva a crecer, vuelva a crear
empleo" y que se instaure "un nuevo modelo de crecimiento más sólido y más
sano".
Reafirmando los "principios" y los "objetivos" socialistas para hacer frente
a la crisis, el presidente del Ejecutivo ha garantizado que mantendrá el
gasto público y que no aceptará ningún tipo de recorte social.
"¿Cómo podemos confiar en un presidente que hace un año nos dijo que nunca
superaríamos la tasa de paro del PP que era del 11%? ¿Cómo se puede confiar en
un presidente que descalifica los estudios del Banco de España porque
contradicen su autobombo?", se preguntó Mariano Rajoy, después de la información
sobre cifra de cuatro millones de desocupados.
En un acto de la precampaña electoral europea, el presidente del PP arremetió
con dureza contra el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien
acusó de tener un "temor paralizante" que le impide hacer reformas para
afrontar la crisis económica.
"No teme equivocarse, teme perder las elecciones. Tiene un temor
paralizante que bloquea toda reforma porque todas las reformas tienen un precio
en popularidad", señaló Rajoy, en un acto del PP celebrado en Carabanchel, junto
con el candidato "popular" a las europeas, Jaime Mayor Oreja.
Rajoy afirmó tajantamente que "el Gobierno de Zapatero está de más" y que
no hay "una salida socialista a la crisis económica".
"La economía de hoy no admite
extravangancias ideológicas. El recurso a la ideología no es más que el
burladero donde se refugian el miedo y la incompetencia", aseveró el líder del
PP.
A su juicio, Zapatero sólo gasta energías en "inventar excusas y distraer a
la gente", en lugar de "buscar remedios". Además, emplazó al presidente a
que controle el gasto público porque lo que está haciendo es "dilapidar el
dinero de todos los españoles".
Mayor Oreja tampoco ahorró críticas y acusó a Zapatero de haber ganado las
elecciones "engañando y maltratando la inteligencia de los españoles".
"Manuel Pizarro decía la verdad y su oponente se instalaba en la mentira. Ahora
hay que ganar estas elecciones para que gane la política de verdad a una
política propagandística y manipuladora. Para que la mentira abandone la
política española", manifestó en el acto del PP.
Sus ataques fueron más allá y acusó a Zapatero de ser "el mayor
despilfarrador de España".
"Hay que acabar con el ciclo político de
Zapatero y si alguien no ha sido capaz de administrar un éxito y una
herencia, ¿cómo va a administrar la situación más difícil de toda la
democracia?. No es posible que el mayor despilfarrador de España sea el
arquitecto de la España que necesitamos para las próximas generaciones",
manifestó.
"Hay más de cuatro millones de razones para no instalarnos en la crisis",
insistió Mayor Oreja.
En el acto también participó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, quien aseguró que las elecciones europeas suponen "una magnífica
oportunidad" para "votar la moción de censura que merece el Gobierno de
Zapatero".
"Las
cosas en España irán mejor "cuando haya un español en el paro": el presidente
del Gobierno", afirmó Aguirre poniéndole el broche al acto
desestabilizador del PP.