unque la fórmula (de masacre de
civiles) ya fue aplicada por Israel en Líbano y Gaza, la llamada "masacre
oculta" de Sry Lanka (la antigua Ceilán) mostró claramente que los niveles de impunidad
internacional para esos genocidios son casi totales.
En Sri Lanka, en lo que el
gobierno títere de EEUU y de las potencias occidentales calificó como "fase
final contra el terrorismo tamil" fueron asesinadas, en sólo cuatro semanas,
más de 20.000 civiles, según una investigación del diario británico The Times
revelada esta semana.
La cifra, triplica la información
oficial aportada por la ONU y el gobierno ceilandés. A su vez, la operación de
exterminio militar dejó a más 300.000 civiles con sus viviendas destruidas y
sometidos a una catástrofe humanitaria sin precedentes.
La masacre, realizada mediante
bombardeos aéreos y terrestres ininterrumpidos sobre poblaciones civiles,
sentó un precedente de "práctica genocida impune", un procedimiento de
exterminio militar aceptado y tolerado sobre la base de la complicidad del
"silencio" de los gobiernos mundiales y de las organizaciones
internacionales, a los que se sumaron (en calidad de grandes ocultadores y
manipuladores) las grandes cadenas mediáticas y sus repetidoras locales a nivel
de los cinco continentes.
En los últimos tramos de la
"solución final" en Sri Lanka, unas 50.000 personas permanecían -al igual
que sucedió en Gaza- en una pequeña franja
de territorio atrapadas las 24 horas bajo el fuego cruzado de baterías
terrestres, tanques y aviones del gobierno aliado de EEUU y el "eje occidental".
Documentos confidenciales de la
ONU en posesión del Times muestran como, a finales de abril, 7.000 personas fueron
asesinadas durante los ataques.
A partir de entonces la cifra
de muertos se fue incrementando en 1.000 personas diarias hasta el 19 de
mayo, un día después de que el líder de los tigres tamiles, Velupillai
Prabhakaran, muriera asesinado. Estas cifras coinciden con los datos a los que
dice haber tenido acceso el diario británico.
Algunas de las víctimas se ven claramente en las imágenes, que muestran la
destrucción total de varios campamentos de refugiados. Montículos de arena
improvisados como cementerios, casas destrozadas... Son las fotografías de una
masacre, señala el Times.
Y tal como ya sucedió en Líbano y
en Gaza, EEUU, las potencias y los gobiernos mundiales (a excepción de Cuba,
Venezuela, Bolivia e Irán) otorgaron impunidad total al no denunciar la masacre o
convocar al Consejo de Seguridad de la ONU para detenerla.
Las grandes cadenas (como ya lo
hicieron en Irak, Afganistán, Líbano y Gaza) deformaron y ocultaron la matanza
de civiles presentándola como una "guerra entre el gobierno y el terrorismo
tamil".
En general, los mismos patrones
operativos (militares y argumentales) utilizados por EEUU e Israel en Medio
Oriente, Asia y África, fueron aplicados por los militares ceilandeses quienes
atribuyeron la masacre de civiles a los propios rebeldes tamiles que los
"ejecutaban en masa cuando trataban de huir".
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Imágenes de civiles heridos en la ofensiva del Ejército de Sri Lanka
distribuidas por los rebeldes tamiles. |
Como ya viene sucediendo en Irak,
Afganistán, y con las masacres israelíes en Medio Oriente, los gobiernos del
mundo (a excepción de Venezuela, Cuba, Irán y Bolivia que denunciaron la
masacre) se mantuvieron en "silencio" en total complicidad con EEUU y las
superpotencias de la ONU.
También se repitió como un calco
las clásicas "condenas" de la ONU y de las organizaciones internacionales a la
"violencia de ambos lados" sin precisar el exterminio militar del
ejército ceilandés como causal principal de la masacre en masa de civiles.
El mismo modus operandi, y también
como un calco de otras masacres, se repitió en los titulares de la prensa
internacional que presentaban la matanza militar (sistemática, contínua y
planificada) como emergente de una guerra entre el "terrorismo" y el
ejército de Sri Lanka.
Tal como sucedió
con Irak,
Afganistán, Pakistán, Líbano y Gaza, gobiernos, organizaciones internacionales y
medios de comunicación, deformaron y ocultaron las verdaderas causas
(capital-imperialistas) de la masacre presentándola como un "conflicto local"
entre rivales en igualdad de condiciones y de poder de fuego.
De
manera tal que, y como viene repitiéndose en los otros teatros de operaciones
citados, los Tigres Tamiles sólo equipados con fusiles Kalashnicov y
lanzagranadas (como ya sucedió con Hamás y Hezbolá), fueron equiparados en poder
de fuego, con los tanques, helicópteros, aviones y baterías terrestres
lanzamisiles del ejército ceilandés que barrían a fuego cruzado noche y día los
campamentos de refugiados.
En resumen, un "módulo
experimental ampliado y corregido" de las operaciones de exterminio militar en
masa de "población sobrante" que vienen realizando EEUU, Israel y la OTAN en
Asia, África y Medio Oriente.
Pero hay algo más: Nadie puede
asegurar que el módulo experimental de exterminio militar en masa de civiles
(léase fusilamiento masivo de personas indefensas) no vuelva a ser aplicado,
incluso a mayor escala, en otros teatros de conflicto, principalmente en Asia y
Medio Oriente, donde tanto EEUU como Israel ya tienen agendadas operaciones
militares de "solución final" contra el "terrorismo" en Afganistán, Pakistán, Libano, Gaza, Irán y Siria.
Que
el gobierno títere de Sri
Lanka (el que, al igual que el Estado de Israel, nunca fue enjuiciado por tribunal
alguno internacional por crímenes contra la humanidad) haya considerado públicamente como
un "éxito" de la "guerra contra el terrorismo" la matanza de 20.000 civiles en
cuatro semanas, revela el nivel de impunidad internacional de estas operaciones
de exterminio en masa de "población sobrante" ocultadas sistemáticamente por la
prensa y por los gobiernos del sistema a escala global.
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Campamento de refugiados arrasado por los bombardeos en Sri Lanka (foto
publicada en The Times) |
La investigación de
The Times
revela que durante las dos últimas semanas, las fuerzas militares de Sri Lanka
asesinaron un promedio de 1000 civiles por día, o sea, un equivalente a
más de diez explosiones de la AMIA, la mutual israelita en la Argentina, mientras la población
mundial "integrada al sistema" -adormecida por las pantallas mediáticas- planifica sus vacaciones o elabora
estrategias de triunfos futbolísticos.
¿Escalofriante? ¿La
demencia y la alienación masiva forman parte de las teorías conspirativas? ¿Las
matanzas militares planificadas del sionismo capitalista forman parte de la
ciencia ficción de Spielberg? ¿El exterminio de "población sobrante" es un
invento de la contrainformación?
Esperen lo que viene. Ante el
"éxito" del exterminio en masa de "terroristas" (léase de pueblos enteros
con "población sobrante para el sistema capitalista) como la de Sri Lanka,
Israel y EEUU pueden "animarse" con su agenda militar.
En definitiva ¿Qué son 1400
palestinos asesinados en Gaza, o 150 afaganos masacrados por la aviación
norteamericana, frente a 20.000 civiles "tamiles" asesinados en sólo cuatro
semanas?.
El futuro no tiene limites: La
impunidad internacional para la "solución final" ( el exterminio militar masivo
de "población sobrante") está garantizada.
Ahora Israel y EEUU van nuevamente
por Líbano y Gaza, y hasta Teherán y Damasco no paran.
Al menos que..... en Internet comience a circular (en forma de un
estallido nuclear de rebelión civil) una consigna final:
"Rodear
con escudos humanos las embajadas de Israel, EEUU y Europa en el mundo, bloquear
empresas y bancos trasnacionales a escala global, impedir, boicotear, paralizar
el funcionamiento del sistema capitalista a escala global".
Si el sistema capitalista se
paraliza, en algún momento se van a detener (por falta de insumos y de
provisiones) sus tanques, buques, aviones, submarinos, soldados y bases
militares.
Se trata de aplicar a escala
masiva el arma que hasta ahora nadie utilizó contra el sistema capitalista:
El factor humano.
La Internet, como red organizativa
y totalizadora de operaciones coordinadas hacia blancos y objetivos simultáneos
a escala global. Millones de seres humanos -comunicados en tiempo real-
impidiendo que los engranajes del sistema capitalista (el asesino serial de
"población sobrante") se muevan en el espacio.
No es mala idea, al menos, no
es una teoría conspirativa.
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(*) Manuel
Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y
comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados
en la Web.
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