(IAR
Noticias) 30-Junio-09
En la ribera texana del ancho Valle del Río Grande, a dos pasos de la frontera con
México, se halla Harlingen. En esa pequeña y coqueta ciudad estadounidense, el
pasado 5 de mayo, falleció Judy Trunnell, una joven maestra de escuela de 33
años que acababa de dar a luz, por cesárea, a una niña radiante y saludable.
"Era una persona maravillosa, cálida. Se consagraba a la educación de niños
discapacitados", declararon sus familiares y amigos que acudieron a su vivienda,
situada en una luminosa calle de esa localidad, para expresar su pésame en el
funeral (1).
Por
Ignacio Ramonet - Le Monde Diplomatique
El destino quiso que Judy fuese la primera estadounidense fallecida a causa del
virus de la nueva gripe que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llama
ahora A(H1N1). Un nombre aséptico para evitar el uso de "gripe mexicana" que
contraría a las autoridades aztecas, o de "gripe porcina" que enfada a los
grandes industriales de carne de cerdo.
Sin dejarse distraer por esa astucia, el marido de Judy, Steven Trunnell,
presentó ante un juez, el pasado 11 de mayo, una demanda contra la productora de
carne porcina más importante del mundo: Smithfield Foods Inc. Esta multinacional
posee -a través de su filial mexicana Granjas Carroll- unos gigantescos
criaderos de cerdos cerca de un pueblecito de tres mil habitantes, La Gloria,
perteneciente al municipio de Perote, en el Estado mexicano de Veracruz.
El abogado de Steven Trunnell, Marc Rosenthal, reveló que esa compañía posee más
de un millón de cerdos hacinados en unas doscientas porquerizas situadas en el
entorno de La Gloria. Añadió que los habitantes locales se quejan de la
hediondez y de las pésimas condiciones higiénicas de las cochiqueras. La demanda
tratará de reclamar daños y perjuicios por "la muerte injusta de Judy, provocada
por Smithfield Foods"; y reclamará "unos mil millones de dólares". Marc
Rosenthal (2) se propone denunciar el horror de los insalubres criaderos
industriales de puercos y aportar pruebas de que la gripe A(H1N1),
probablemente, tuvo su origen en esas pocilgas de La Gloria desde donde se está
propagando a todo el planeta.
Aunque la empresa Smithfield Foods niega cualquier relación entre
sus instalaciones y la aparición de un foco de nueva gripe a las
puertas de sus granjas (3), un informe reciente de GRAIN (4)
parece confirmarlo. Los expertos de esta organización no
gubernamental alertan de que el aumento en gran escala de zahúrdas
industriales ha creado las condiciones perfectas para el
surgimiento y dispersión de nuevas formas de gripe altamente
virulentas. Tales criaderos constituyen bombas de relojería listas
para desencadenar epidemias mundiales. Ya en 2006, unos
investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados
Unidos habían declarado: "La alta concentración de enormes
cantidades de animales apretujados en muy poco espacio facilita la
rápida transmisión y mezcla de los virus" (5).
Tres años antes, en marzo de 2003, la revista Science (6)
había advertido de que la gripe porcina estaba evolucionando en
fase rápida a causa del aumento del tamaño de los criaderos
industriales y del uso generalizado de antibióticos y vacunas. Los
virólogos alertaban precisamente a México y a Estados Unidos del
peligroso coctel vírico que estaba por venir (7). Afirmaban lo
siguiente: "Parece que después de años de estabilidad, el virus de
la gripe porcina de América del Norte se halla en una fase de
rápida evolución y cada año produce nuevas variantes".
Achacaban la fulgurante mutación de los virus a dos causas: el
hacinamiento en criaderos insalubres de un número cada vez mayor
de cerdos; y la práctica de vacunar a las hembras ya que la vacuna
actúa seleccionando nuevos virus mutantes. Esos dos factores,
avisaban los expertos, "aumentan la probabilidad de que emerja un
nuevo virus transmisible entre humanos". Luego, el virus se
disemina de modo imparable.
En ese mismo artículo, el Dr. Christopher Olsen, virólogo
molecular en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de
Wisconsin, en Madison, hasta se atrevió a profetizar: "Ahora
debemos buscar en México, la granja en donde va a aparecer la
próxima pandemia" (8).
Aunque la OMS, en sus últimos comunicados, no haya confirmado que
el brote tuvo ahí su origen, todo indica que esa granja se ha
localizado. Y que el infierno de la actual epidemia empezó en La
Gloria. A escasa distancia de los criaderos de cerdos de la
empresa Smithfield, una de las mayores empresas agroalimentarias
del planeta y el número uno mundial de la carne de cerdo. Su sede
se encuentra en la ciudad de Smithfield, Virginia; y posee
filiales en nueve países a través del mundo. En España, Smithfield
Foods controla el 24% del capital de Campofrío, líder español de
la producción de carne de cerdo. Campofrío se fusionó, en junio de
2008, con la filial europea Smithfield Holdings (9) del gigante
norteamericano para formar una nueva empresa Group Campofrío (10).
Con una cifra de negocios de casi 12.000 millones de dólares,
Smithfield Foods es la tercera compañía estadounidense más
poderosa en la producción de alimentos, después de Archer Daniels
Midland y de Tyson Foods. En 2008, ocupó el lugar número 222 entre
las 500 firmas más importantes del mundo, según la revista
Fortune (11). Pero esta compañía, que abastece a las cadenas
de comida rápida McDonald's y Subway, ha sido frecuentemente
acusada de contaminar agua, suelo y aire, y de no respetar los
derechos de sus trabajadores. En su informe de 2005, Sangre,
sudor y miedo. Derechos de los trabajadores en las plantas
cárnicas y avícolas de Estados Unidos , la organización no
gubernamental Human Rights Watch denunció duramente sus abusos
(12). También fue multada, en 1997, con 12.300.000 dólares, por
violar la Ley de Aguas Potables (13).
Para evitar esas acusaciones, Smithfield Foods trasladó parte de
sus criaderos a países como México, Rumanía y Polonia, en los que
las leyes en favor del medio ambiente son más laxas o
inexistentes, y donde algunos políticos están más dispuestos a
dejarse corromper (14). Mediante su filial Granjas Carroll,
Smithfield se instaló en la remota zona rural mexicana de La
Gloria en 1994, aprovechando el Acuerdo de Libre Comercio entre
México, Estados Unidos y Canadá, y donde, gracias a la complicidad
de políticos locales, no tiene que preocuparse de ser acusado de
violar ley alguna sobre el medio ambiente.
En el interior de barracas con ventilación deficiente e
iluminación constante para estimular su crecimiento, los cochinos
viven encerrados en jaulas que impiden su movimiento. Son
engordados hasta alcanzar unos 120 kilos. Los criaderos son
verdaderas ciudades de cerdos, rodeadas de mares de excrementos y
bazofias.
La contaminación provocada y su impacto en la salud de los
habitantes vecinos, así como las lagunas en que depositan los
desechos animales propiciaron, a partir de 2004, el surgimiento de
un movimiento ecologista de protesta. Granjas Carroll respondió
reprimiéndolo.
Muchos vecinos de La Gloria y de una decena de comunidades que
viven desde hace años con esa hediondez y respiran día y noche una
peste infernal, se unieron para protestar en contra de la
expansión de la transnacional. Organizaron asambleas y marchas. La
empresa los demandó por difamación. Varios activistas fueron
reprimidos y procesados, otros detenidos y obligados a pagar una
fianza para salir de prisión.
Un corresponsal del diario La Jornada (15), Andrés
Timoteo, se desplazó al poblado para describir el ambiente en el
que viven los habitantes: "Nubes de moscas emanan de las lagunas
de oxidación donde la empresa Granjas Carroll vierte los desechos
fecales de sus granjas porcícolas; y la contaminación a cielo
abierto ya generó una epidemia de infecciones respiratorias (...)
El vector epidémico serían las nubes de moscas que despiden las
granjas porcícolas y las lagunas de oxidación donde la empresa
mexicana-estadounidense arroja toneladas de estiércol".
Los habitantes atribuyen la aparición de infecciones a esa
polución y al envenenamiento de las aguas y de la atmósfera.
Otro reportero, Jorge Morales Vázquez, contó en Milenio
(16), cómo los pobladores llevan años protestando contra la
expansión indiscriminada de la empresa porcícola y cómo han
sufrido persecución policíaca, represión y amenazas. A su vez,
durante su recorrido, el periodista constató "el fétido olor
proveniente de las granjas de cerdos que se respira durante todo
el día en la pequeña comunidad de apenas tres mil habitantes, así
como la existencia de enjambres de moscas que infestan los
domicilios de las familias". Verificó asimismo la proximidad de
las "lagunas de oxidación" en las que se somete a un proceso de
descomposición aéreo los desechos fecales de los cerdos -que se
convierten en gas metano-, responsables del nauseabundo hedor que
inunda la zona. El reportero transmitió que se sospecha, además,
que haya problemas de filtración a las capas freáticas. Y pudo
observar los llamados "biodigestores", fosas cubiertas con una
puerta de metal, en donde se arrojan los cadáveres de cerdos
enfermos o muertos por peleas en las pocilgas.
"En esos agujeros cavados en el suelo -relató- los cadáveres se
descomponen, lo que representa una fuente más de contaminación y
proliferación de moscas del tamaño de una abeja que llaman
muerteras , las cuales, empujadas por el viento, viajan en
enjambres hasta La Gloria e invaden los domicilios...". Muchas
familias declaran haber sido afectadas por frecuentes dolores de
cabeza, enfermedades gastrointestinales y de las vías
respiratorias, y han desarrollado diarreas, tos, infecciones de
garganta, vómitos y fiebre.
En este lugar, presumiblemente, el virus A(H1N1) saltó de los
cerdos a los humanos en algún momento entre noviembre de 2008 y
enero de 2009. Y pudo haber comenzado a infectar a grandes
cantidades de personas a partir de principos de marzo (17).
Las autoridades federales no difundieron públicamente la
información. Pero, a finales del año pasado y principios de 2009,
el número de enfermos fue tan insólito que varios organismos
internacionales de salud empezaron a preocuparse por lo que estaba
ocurriendo en La Gloria.
De tal modo que el pasado 6 de abril -o sea 18 días antes de que
el Gobierno mexicano alertara a la OMS de la aparición de un nuevo
virus de gripe humana-, la web de Biosurveillance, que pertenece a
Veratect (18), Centro del Gobierno estadounidense encargado de la
información epidemiológica, transmitió que, en La Gloria, se
estaban produciendo una serie de extraños casos de "infecciones
respiratorias parecidas a la bronquitis neumónica, con fiebre y
fuerte tos" y que "el 60% de los habitantes" padecía de una nueva
y atípica enfermedad.
Es probable que el Ejecutivo azteca supo pronto que un foco
infeccioso grave de una gripe desconocida se había producido en el
valle de Perote y que, sin que los tratamientos habituales
pudieran impedirlo, el mal se estaba difundiendo rápidamente a
través del país. Pero no dió la alerta. Ni movilizó seriamente a
sus servicios de salud y a sus investigadores científicos. Tampoco
informó, en ese momento, a la Organización Mundial de la Salud
(OMS) de la gravedad de una situación que se le estaba yendo de
las manos.
¿Por qué actuó de ese modo el Gobierno mexicano? Según algunos
analistas locales, esa "discreción" se puede explicar porque,
cuando surgieron los primeros casos, se acercaban las vacaciones
de Semana Santa. Periodo crucial, en tiempos de recesión, para la
industria turística del país.
Pero todo indica que la causa principal de semejante silencio fue
diplomática. Se trataba de evitar a toda costa que, por razones de
seguridad sanitaria, se pospusiese la visita oficial de Barack
Obama, prevista para los días 16 y 17 de abril, segunda salida al
extranjero del Presidente estadounidense tras su estancia en
Canadá en febrero pasado. Para el Presidente Felipe Calderón, cuya
elección en julio de 2006 fue muy controvertida (19), la visita
del mandatario estadounidense era una consagración definitiva.
Nada -ni siquiera la amenaza de un nuevo virus devastador- debía
retrasarla.
Prueba de lo avanzada que estaba ya por esas fechas la epidemia es
que ya había llegado al propio entorno de Felipe Calderón. El
arqueólogo Felipe Solís, quién recibió -con Felipe Calderón- en el
Museo Nacional de Antropología de México al Presidente de Estados
Unidos, estaba contaminado y murió seis días después de la visita
del mandatario estadounidense.Un asesor del secretario
estadounidense de Energía, Steven Chu, que había ido a México para
preparar el viaje del Presidente Obama, se contagió también con la
nueva enfermedad. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs,
reconoció que la esposa, el hijo y hasta el sobrino del
funcionario también presentaron síntomas de la nueva gripe (20).
Ante la magnitud que tomaba la pandemia, los servicios mexicanos
de salud decidieron por fin actuar enviando muestras médicas
tomadas de algunos enfermos de La Gloria a laboratorios de Estados
Unidos y Canadá. Fue el Laboratorio Nacional de Microbiología de
la Agencia de Salud Pública de Canadá, en Winnipeg, el que detectó
el nuevo virus que contiene elementos de la gripe aviar, de la
porcina y de la humana juntos, el 23 de abril, al analizar una
muestra tomada en un niño de cinco años que se había enfermado en
marzo pasado.
Ese niño, hoy ya curado, identificado como el primer ser humano
-el "paciente cero"- infectado por la virulenta cepa de la nueva
gripe porcina, se llama Édgar Hernández y su historia, narrada por
el New York Times (21), lo ha hecho famoso en el mundo
entero. Édgar ha contado los severos síntomas que sufrió cuando
todo empezó en La Gloria el 9 de marzo pasado: su cabeza le ardía,
tosía, le dolía la barriga, la garganta y no tenía ganas de comer
(22).
Según la revista Science (23), en su artículo difundido el pasado
11 de mayo, se estimaba que el 24 de abril, fecha en que México
hizo pública la pandemia, ya presumiblemente había en ese país
entre 6.000 y 32.000 casos de gripe porcina, o sea muchos más que
los confirmados por los laboratorios.
Hay poca evidencia de que este brote de gripe A(H1N1) sea, por el
momento, más peligroso que las infecciones rutinarias de las cepas
usuales de los virus estacionales que cada año causan la muerte de
entre 250.000 y 500.000 personas en el planeta. Sin embargo, según
Science , el virus A(H1N1) parece mucho más contagioso
que el de la gripe común. Otro elemento preocupante: ataca más a
los jóvenes sanos. Por ejemplo, en La Gloria, hubo el doble de
niños de menos de 15 años contaminados, en comparación con los
adultos. Según datos publicados en la web del New England
Journal of Medecine (24), el 40% de los afectados tiene entre
10 y 18 años; y apenas el 5% tiene más de 50 años.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha
advertido que el nuevo virus aún puede mutar, hacerse mucho más
virulento y causar una pandemia que se podría propagar hasta tres
veces. La OMS señala que "la gravedad de esta gripe está influida
por la tendencia de las pandemias a dar la vuelta al mundo en al
menos dos y quizás tres oleadas".
Actualmente, en el hemisferio austral, empieza el periodo habitual
de la gripe, y el virus A(H1N1) podría allí foguearse con los
antivirales (Tamiflu) y proceder a una nueva mutación para
regresar al hemisferio boreal en octubre próximo en condiciones
mucho más virulentas, como lo hizo la terrible "gripe española" en
1918. Todo indica sin embargo que la nueva epidemia será menos
severa que la de 1918, aunque algunos expertos estiman que será
tan letal como la de 1957 (la "gripe asiática") que causó más de
dos millones de muertos ... Otro riesgo es que el virus se combine
con el de la gripe aviar, el temible H5N1, establecido en varios
países, y produzca un mutante asesino de masas...
Para proteger a sus ciudadanos, los Gobiernos del planeta están
ahora adquiriendo cantidades importantes del medicamento antiviral
Tamiflu (oseltamivir), uno de los pocos tratamientos eficaces (se
toma en cápsulas por vía oral) para combatir el virus mutado H1N1,
y recomendado incluso por la OMS.
La historia del Tamiflu, en estas circunstancias, no deja de ser
sugestiva. Fue descubierto por la firma biofarmacéutica Gilead
Sciences Inc, cuya sede se encuentra en Foster City, California.
Gilead cedió los derechos de fabricación y de comercialización a
la empresa multinacional suiza Roche, la cual le revierte el 22%
de los beneficios anuales por las ventas de Tamiflu.
Es interesante notar que Donald Rumsfeld, el ex secretario de
Defensa del Presidente George W. Bush y uno de los principales
instigadores de la invasión ilegal de Irak (25), fue presidente de
Gilead Siences Inc. desde diciembre de 1997 hasta hacerse cargo
del Pentágono en 2001, y conserva un importante paquete de
acciones.
Una de las primeras medidas de Rumsfeld, cuando asumió su cargo en
el Gobierno, fue declarar el Tamiflu de uso obligado en el seno de
las Fuerzas Armadas (26). Las ganancias de Roche y de Gilead (y
por consiguiente el enriquecimiento personal de Donald Rumsfeld)
se dispararon. Las acciones de la empresa se vieron también
altamente beneficiadas en Bolsa, a partir de 2003, cuando
surgieron en Asia las amenazas de epidemias del Síntoma
respiratorio agudo severo (SRAS) y del virus H5N1 de la gripe
aviar.
Fascinados por la teoría del complot, algunos han llegado a
deducir que el detestado Rumsfeld debe estar implicado, de una
manera u otra, en el surgimiento de estas epidemias y en
particular en la aparición del nuevo virus mutante A(H1N1).
Es poco probable. La principal responsabilidad de esta grave
amenaza sanitaria reside en la industrialización delirante de la
producción pecuaria. El despiadado sistema de cría intensiva ha
transformado radicalmente el sector. Hoy se parece más a la
industria petroquímica que a la feliz granja familiar que aún
describen los manuales en las escuelas (27). En 1965, por ejemplo,
había en Estados Unidos, 53 millones de cochinos repartidos entre
más de un millón de granjas; ahora hay 65 millones de cerdos
concentrados en sólo 65.000 explotaciones. En España, hay
actualmente 25 millones de cerdos (más de medio cerdo por
habitante...), el 92% de ellos criados en explotaciones intensivas
semejantes a las de las mexicanas Granjas Carroll de La Gloria. Se
ha pasado en poco tiempo de las porquerizas caseras a infiernos "concentracionarios"
en los que se hacinan, en medio de la hediondez y bajo calores
asfixiantes, decenas de millares de animales que intercambian
virus patógenos con gran intensidad.
Ese tipo de agricultura inhumana, intensiva y productivista, que
desanimaliza al animal y lo considera como un mero producto
industrial , un simple material que da carne y
procura beneficios financieros, es el culpable de la pandemia en
curso (28). Cuando, por los propios excesos de empresarios
insensatos, ese depravado modelo revienta, el desastre sanitario
amenaza con afectarnos a todos...
*****
NOTAS
(1) Fuente: AP, 6 de mayo de 2009.
(2) Austin American-Statesman, 13 de mayo de 2009.
(3) Smithfield Foods Reaffirms No Incidence of A(H1N1) In Any of Its Herds or
Employees. http://investors.smithfieldfoods.com/releasedetail.cfm?ReleaseID=381309.
(4) "Influenza porcina: un sistema alimentario que mata. La industria de la
carne desata una nueva plaga", www.grain.org/articles/?id=49
(5) http://cruzrojoepidemiologia.wordpress.com
(6) Bernice Wuethrich, "Infectious Disease:?Chasing the Fickle Swine Flu",
Science , marzo de 2003.
(7) La Organización Mundial de la Salud también alertó, en 1999, de un posible
brote de gripe porcina en México y recomendó crear laboratorios para
desarrollar tratamientos de inmunización, con el objetivo de garantizar la
disponibilidad de vacunas. A pesar de esas advertencias, México sigue sin
poseer las infraestructuras para desarrollar y producir vacunas contra el
virus de gripe porcina.
(8) www.agenciamn.com/index.php/De-Pe-a-Pa/ Mexico-sabia-de-la-amenaza.html
(9) Esta firma opera en Francia, Portugal, Bélgica, Holanda y Alemania.
(10) Sus principales accionistas son: Smithfield Foods (37 %), Oaktree Capital
(24 %), Pedro y Fernando Ballvé (12 %), la familia Díaz (5 %), Caja Burgos (4
%), QMC (2%) y el grupo Fuertes (2%).
(11) Fortune , 28 de marzo de 2008, http://money.cnn.com/magazines/fortune/fortune500/2008/snapshots/728.html
(12) Awww.hrw.org/reports/2005/usa0105/resumen_sp.pdf
(13) F. William Engdahl, "Cerdos voladores, Tamiflu y granjas industriales", 3
de mayo de 2009. (Traducido del inglés por Felisa Sastre en: www.lahaine.org/index.php?p=37648)
(14) Luis Hernández Navarro, "Las ciudades de cerdos de Smithfield", La
Jornada , México D. F., 12 de mayo de 2009.
(15) La Jornada , México D. F., 5 de abril de 2009.
(16) http://impreso.milenio.com/node/8559659
(17) "Pandemic Potential of a Strain of Influenza A (H1N1): Early Findings",
Science , 11 de mayo de 2009.
(18) www.veratect.com/media.html
(19) Léase, Ignacio Ramonet, México fragmentado, Le Monde diplomatique en
español , agosto de 2006.
(20) www.rtve.es/noticias/20090430/miembro-del-sequito-obama-muestra-sintomas-gripe/273070.shtml
(21) The New York Times , 29 abril 2009.
(22) www.abc.es/20090430/nacional-sociedad/todo-empezo-edgar-20090430.html
(23) op.cit. en la nota 3.
(24) http://healthmap.org/nejm/
(25) Léase, Ignacio Ramonet, Irak, Historia de un desastre, Debate, Madrid,
2005.
(26) Ernesto Carmona, "La influenza porcina ¿beneficia al Tamiflu de Donald
Rumsfeld?", www.rebelion.org, 2 de mayo de 2009.
(27) Mike Davis, "La gripe porcina y el monstruoso poder de la gran industria
pecuaria", Sin Permiso , 28 de abril de 2009. www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2528
(28) Carlos Martínez, "Una multinacional americana es denunciada como culpable
del brote de la gripe porcina", www.rebelion.org
|