l evento
fue cancelado finalmente a raíz de las manifestaciones en contra que
terminaron en violentos enfrentamientos que obligaron a la cancelación de la
cumbre mientras los participantes (rodeados en el centro de deliberaciones)
emprendían la huida acelerada en helicópteros.
La cumbre
de líderes de Asia en Tailandia fue suspendida después de que unos manifestantes
opositores al Gobierno vulneraran la seguridad e ingresaran en un centro de
medios del hotel donde se realizaría la reunión.
Aproximadamente la mitad de los líderes que se habían reunido en la ciudad
tailandesa de Pattaya para la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste
Asiático (ASEAN) fueron evacuados después de que el Gobierno cancelara la
reunión por los violentos enfrentamientos registrados en la mañana del sábado.
El primero
en ser evacuado en helicóptero hasta la base militar de U-Tapao, situada en
las afueras de la ciudad, fue el primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva,
quien recibió al resto de los dirigentes a medida que llegaban, dijeron
empleados del aeródromo.
Entre ellos, a los primeros ministros de Birmania, general Thein Sein, y de
Vietnam, Nguyen Tan Dung, así como a la presidenta de Filipinas, Gloria
Macapagal Arroyo, quien hacía sólo unas horas que se encontraba en Tailandia.
Los dirigentes de China, Corea del Sur, y Japón, con los que sus homólogos
tenían previsto reunirse a lo largo del día, permanecían en sus hoteles a la
espera de emprender regreso, después de que los manifestantes impidieran la
reunión que los ministros de Asuntos Exteriores de estos tres países habían
programado para abordar el reciente lanzamiento de su cohete por Corea del
Norte.
Según informó el portavoz del Ministerio de Exteriores, Tharit Charungvat, la
mitad de los representantes que se encontraban en el hotel Royal Cliff
"fueron evacuados en helicóptero".
El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, declaró el "estado de
emergencia" en Pattaya para intentar calmar las protestas
antigubernamentales, que -según afirma- no tienen nada que ver con la
cumbre sino con el descontento por la labor del gobierno.
"Mi labor y la del Gobierno ahora es garantizar la seguridad
de los líderes para
que viajen de vuelta a casa", explicó Abhisit
Vejjajiva en un mensaje televisado.
La
decisión de cancelar la cumbre se tomó después de que manifestantes
- que protestan contra el gobierno de Tailanndia - interrumpieron por segundo día
consecutivo en la cumbre, forzando la postergación de los eventos programados.
Cientos de
manifestantes que vestían camisetas rojas, partidarios del depuesto primer
ministro Thaksin Shinawatra, superaron las líneas de soldados y rompieron una
ventana del centro de conferencias adjunto al lugar de la reunión, el hotel
Royal Cliff, con silbatos, ondeando banderas y gritando consignas.
Soldados los persiguieron, pero luego retrocedieron y se dirigieron hacia el
hotel para evitar que los manifestantes accedieran al lugar donde los líderes de
Asia debían reunirse para almorzar.
"Hubo al
menos dos casos de tiroteos que tenían por objetivo herir a partidarios de los
camisetas rojas, una evidencia clara de que los seguidores del gobierno poseían
armas y las usaban directamente contra nosotros", dijo el Frente Unido de la
Democracia contra la Dictadura.
Los manifestantes, que apoyan al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, exigen
la disolución del Parlamento y nuevas elecciones.
El corresponsal de la
BBC en el Sudeste Asiático, Jonathan Head, dijo que las
fuerzas de seguridad tailandesas no han podido dispersar a los grupos de
manifestantes - uniformados en camisas rojas - que abandonaron sus
movilizaciones en la capital Bangkok para concentrarse alrededor de la cumbre
en Pattaya.
No permitieron que el canciller de Japón saliera de su hotel y una cita entre el
primer ministro de China Wen Jiabao y líderes del Sudeste Asiático en torno a un
acuerdo de libre comercio tuvo que ser aplazada.
Esta cumbre ya había sido pospuesta el año pasado debido a la prolongada crisis
política en Tailandia.
Los líderes de las naciones del
sudeste de Asia planearon la cumbre en Tailandia para afrontar la crisis financiera
mundial con políticas macroeconómicas y monetarias flexibles, según indicó el
borrador de un comunicado obtenido por Reuters.
Los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por
sus siglas en inglés) también se comprometieron a trabajar con el grupo G20
para reformar las instituciones financieras internacionales y resistir medidas
proteccionistas.
Antes de la cancelación de cumbre,
el primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, dijo que los líderes de ASEAN
necesitaban acordar medidas para lidiar con una profundización de la crisis
financiera mundial, que ha perjudicado sus economías dependientes de
exportaciones.
“Hemos acordado que las políticas
macroeconómicas más coordinadas y contra-cíclicas son la mejor respuesta a la
crisis financiera mundial”, sostuvo.
“Algunos gobiernos ya han
implementado paquetes de estímulo fiscal para impulsar la demanda doméstica y
tener una política monetaria adecuada que permita al sector bancario continuar
con sus funcionarios”, señaló.
La Asociación de Países del
Sudeste Asiático (ASEAN) fue fundado el 8 de agosto de 1967 por cinco
países: Thailandia, Indonesia, Malasia, Singapur y Filipinas y China.
En la actualidad cuenta con
10 estados miembros, los cinco fundadores mas Vietnam, Laos, Camboya, Brunéi y
Birmania, un país candidato Timor Oriental y un país observador Papúa-Nueva
Guinea. Junto con Japón, Corea del Sur y China forman el
foro ASEAN+3.
En relación a los mercados
conformados por la globalización capitalista trasnacional, por tamaño de
población se puede decir que el bloque de los países asiáticos representa
alrededor de la tercera parte de la población mundial.
Ya en el año 1992 la ASEAN acordó
establecer a partir de 1993 una zona de "libre comercio" (promovido a
escala planetaria por el llamado Consenso de Washington) además de la reducción
de los tarifas a bienes no agrícolas por un lapso de 15 años.
La reunión de la ASEAN en julio de
1994 estableció el reconocimiento de la necesidad de relaciones internas más
próximas, el aumento de sus miembros y un papel mayor en la seguridad regional
después del fin de la guerra fría. Papúa-Nueva Guinea tiene estatuto de país
observador, y Corea del Sur tiene un estatuto especial.