La Administración Obama está presentando a Somalia como a un Afganistán en
África, y declarando a los Islamistas locales del partido Shabab como
talibanes. La Secretaria de Estado Clinton utilizó un lenguaje idéntico al de
George Bush para justificar la intervención militar estadounidense en Somalia,
y realizó belicosas amenazas contra la vecina Eritrea.
Por
Glen Ford - Black Agenda Report
EEUU
está preparando la intervención militar en Somalia
Hillary Clinton ha confirmado que la Administración Obama está empeñada en
perseguir la misma “guerra contra el terror” y estrategia de cambios de
régimen en el Cuerno de África que su predecesor. Habiendo hechas suyas las
guerras de George Bush en Afganistán y Pakistán, el presidente Obama ha dado
órdenes a su Secretaria de Estado para que dibuje las líneas de batalla en
Somalia y para que amenace a la vecina nación de Eritrea.
Clinton describió a Somalia como el Afganistán de África, y al partido Al
Shabab, los enemigos Islamistas del lamentable gobierno títere en Somalia,
como talibanes. Las palabras de Clinton podrían haber sido escritas por
cualquiera de los redactores de discursos de Bush. “Si Al Shabab encontrara en
Somalia un refugio seguro, lo que podría atraer a Al Qaeda y otros grupos
terroristas,” declaró, “esto sería una amenaza para los EEUU.”
Ese era el discurso de guerra de George Bush, puro y simple. Bush usó
exactamente el mismo argumento para justificar la invasión de Somalia por
parte de EEUU y Etiopía en 2.006, para derrocar a los Islamistas que habían
establecido la primera paz relativa que Somalia había conocido en quince años.
La invasión condujo a la mayor crisis humanitaria en África en ese momento, y
provocó una fiera resistencia a la agresión extranjera, con Al Shabab al
frente.
Nadie, además de EEUU y sus comparsas, alega que Al Shabab sea otra cosa
que un grupo de resistencia local. Pero Washington necesita manufacturar un
Talibán Somalí para justificar sus propios crímenes.
Las palabras de Clinton podrían haber sido escritas por cualquiera de
los redactores de discursos de Bush
Los débiles aliados de Washington apenas controlan unas pocas manzanas de
la capital, Mogadiscio, y hubieran sido barridos sino fuera por la presencia
de varios miles de soldados ugandeses, quienes han sido acusados de matanzas
indiscriminadas de civiles somalíes. El gobierno títere ha rogado ha EEUU,
Etiopía, Kenia, Yemen – ¡a cualquiera! – que invada de nuevo Somalia.
Washington ha enviado a sus marionetas ochenta toneladas de armas y de
munición, pero sin ningún apoyo popular, esto no los salvará. De este modo,
Hillary Clinton preparó el escenario para un aumento de las acciones militares
de EEUU contra Somalia y el resto del Cuerno de África.
Clinton está encubriendo esta agresión planificada bajo el manto de una
misión de rescate en nombre del pueblo de Somalia - el mismo pueblo que fue
desplazado y murió de hambre por millones después de la invasión de 2.006.
Clinton convocó al jefe de las marionetas, Sheik Sharif, a una reunión en
Kenia donde permaneció en el escenario con una gran sonrisa en su cara
mientras que la Gran Madre Blanca prometía acabar con sus enemigos. Clinton
dejó las intenciones de EEUU perfectamente claras. “Necesitamos estar allí,”
declaró, “para ayudar a hacer efectivos los resultados de la estabilidad al
pueblo de Somalia, que ha sufrido durante tanto tiempo.”
“Necesitamos estar allí.” La Secretaria de Estado estaba enviando la señal
más fuerte posible de que los EEUU están preparando una intervención militar
en Somalia, para salvar el gobierno títere de Sheik Sharif. Luego Clinton
dirigió sus amenazas leal país vecino de Somalia Eritrea, de quién dijo que
apoya a Al Shabab. Si esto no cesa, dijo Clinton, “Tenemos intención de
actuar.” Estas son palabras de guerra, y no cabe duda de que Hillary Clinton
estaba hablando de parte de su jefe. El presidente Obama lanzará pronto una
campaña militar en Somalia y en todo el Cuerno de África – y su guerra en
África puede ser incluso más grande que la de George Bush.
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Traducido por Mariola y Jesús María García Pedrajas, colaboradores de
Rebelión.