“… yo había estudiado administración de empresas y no estaba preparado para
realizar cálculos econométricos, así que dediqué la mayor parte del tiempo a
tratar de cubrir esa laguna. Incluso me apunté a un par de cursos sobre la
cuestión. En ese proceso descubrí que las estadísticas pueden manipularse y
dar lugar a una gama de conclusiones muy amplia, incluyendo las que
corroboran las preferencias del analista.”
Por
Ramón Pedregal Casanova -
Rebelión
Cuenta John Perkins en su libro autobiográfico Confesiones de un
gánster económico. Y John Perkins pasó a formar parte de Chas. T. Main,
Inc. como gánster, como sicario económico. Su trabajo bajo esa firma tenía
dos metas, primera: justificar grandes créditos internacionales a los
gobiernos de países subdesarrollados. Segunda: conseguir la quiebra de los
países que hubiesen recibido esos créditos, a fin de dejarlos prisioneros
para siempre de sus acreedores, “y así serían receptivos cuando les
pidiéramos favores como bases militares, sus votos en Naciones Unidas o el
acceso a sus recursos naturales, como el petróleo y otros.”
John Perkins fue captado por la agencia de espionaje NSA y destinado como
sicario a sueldo de multinacionales creadas, filtradas, intervenidas por la
CIA, la USAID, la NSA, y otros tentáculos del gobierno estadounidense. En su
libro Confesiones de un gánster económico explica cuál es la
actividad de los mercenarios como él fue, sicarios que arriban a países en
dificultades o con gobiernos mafiosos. El Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional, los dos buques principales de la piratería económica imperial
crecieron en el escenario de la década de 1960, fue el momento crucial para
su expansión por los cinco continentes.
El autor, con una visión política que se apoya en los principios de la
República estadounidense como si fuese un producto puro, ajeno a su historia
pasada y lo que sus creadores sembraron para llegar a lo que es hoy (puede
leer al respecto La otra historia de eeuu, de Howard Zinn) se dispone
a salir al mundo, y lo que en principio no le supone apenas contradicción
alguna, esas intervenciones mencionadas anteriormente, poco a poco va
horadándole la conciencia. En Indonesia comparte el hotel Inter Continental
con otros como él, pero en algún momento se ve andando por barrios en los
que la gente vive miserablemente, tiene encuentros con personas que
sostienen puntos de vista alejados de los suyos, reflexiona sobre su labor y
las consecuencias que provoca y el fin que se persigue, y lentamente va
haciéndose una conciencia crítica. Es capaz de ver que los intereses del
gobierno estadounidense son los de las multinacionales al descubrir que los
directivos de éstas forman parte de los gobiernos así sean republicanos o
demócratas; por ejemplo, Robert MacNamara, presidente del Banco Mundial,
Había pasado de Presidente de Ford Motor Company a la secretaría de Defensa
de los gobiernos de Kennedy y Johson; la lista de todos los que se
trasplantan de multinacional a gobierno y de gobierno a multinacional es
larguísima y el la expone hasta el gobierno de Bush, familia petrolera que
daba prioridad a las petroleras. A la unidad formada entre multinacionales,
bancos y gobierno la denomina corporatocracia.
John Perkins comienza su vida gansteril en Indonesia, como ya hemos
visto, quienes le reciben son conscientes de lo que significan los planes
que les presenta. Llega a Panamá con el mismo propósito cuando Torrijos es
presidente, y ha conocido a Roldos, presidente de Ecuador; tanto uno como
otro son independentistas a quienes multinacionales, bancos y gobierno de
EEUU, la corporatocracia, va a asesinar para dejar paso a sus planes de
apropiación del territorio y la riqueza de ambos países.
Para que comprendamos el momento histórico el autor contextualiza y
atiende a los antecedentes, y nos cuenta cómo EEUU provoca la separación de
la parte de Colombia que se va a denominar Panama cuando el proyecto del
Canal fracasa. En 1903 los marines invaden la zona y declaran la
independencia imponiendo un gobierno a su servicio. Ni tan siquiera el
acuerdo del Canal lo firma ese gobierno mafioso, lo firma el ingeniero que
dirigirá la continuación de las obras. Perkins había hablado varias veces
con el presidente Torrijos y cuenta que cuando le escuchó sus argumentos
quedó sorprendido: Torrijos se niega a renovar el tratado, y Perkins sabe ya
lo que va a pasarle, lo van a eliminar, van a intervenir los otros sicarios,
los asesinos de la CIA, la NSA, y otros cuerpos del gobierno estadounidense
dedicados a los asesinatos selectivos. Antes, la misma intención
independentista de Roldos, presidente de Ecuador, le costó la vida a éste.
También visita Arabia Saudí y cae bajo la presión, y una de las medidas
que toman los banqueros, multinacionales y gobierno es financiar a Bin Laden.
Perkins expone las relaciones comerciales entre la familia Bush, dueña de
empresas petroleras, y los jerarcas saudíes, y especialmente la familia Bin
Laden. En Oriente Próximo también se encuentra Irán, y una conversación con
alguien conocedor de la historia y las tradiciones en Irán le descubre lo
desconocido de sus gentes y sus intereses nacionales.
Perkins va viendo y aprendiendo, y concluye que lo que le habían enseñado
esta alejadísimo de la realidad. Si la creencia de derecho supremo sobre los
pueblos iba abandonándole, parece que a partir de aquí se le desencadena una
lucha interna que le empuja a tomar posiciones nuevas. Como en cada país en
los que ha intervenido, también en Colombia, que es el siguiente, nos
muestra la Historia y recuerda que Roosevelt señaló a Colombia como “la
clave del arco de Suramérica.” Colombia da paso a Centroamérica y a EEUU, y
declara: “Desde hace casi dos siglos EEUU viene contemplando a Colombia como
la clave o, mejor dicho, como la puerta de entrada al hemisferio Sur para
sus negocios y su política”, y ahí el Imperio empleará todas las
herramientas que necesite para su dominación: golpes de estado, invasiones,
asesinatos selectivos, bombardeos masivos, fusilamientos, como demostración
terrorista del destrozo del Derecho Internacional de que es capaz ese
gobierno de multinacionales y banqueros.
Perkins expone lo ocurrido en Venezuela, en Iraq, en la India, … y,
aunque lo que sucede lo filtra por las enseñanzas que ha recibido y los
calificativos aprendidos sobre algún gobernante, la exposición de las
operaciones del sicariato mercantil, de corrupción absoluta en todos los
órdenes imaginables le superan. De vuelta a Nueva York tras el 11S y junto
al escándalo que le causa la desaparición de las torres gemelas, le revuelve
verse asaltado en la conciencia por el saber lo que él ha estado haciendo y
para qué; piensa en los países a los que ha viajado como gánster, y las
consecuencias, entre cuyos frutos se encuentran los 24.OOO muertos que hay
cada día (cifra que da él mismo) en el mundo a debido a las políticas del
gobierno de banqueros, multinacionales.
Recientemente, también de Perkins, se ha publicado La historia secreta
del imperio americano.