(IAR
Noticias)
08-Julio-09
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Marzo 2009: Los
jefes de los mayores bancos de EEUU visitaron el viernes 27 al presidente,
Barack Obama, para "agradecerle" su plan de compra de los activos
tóxicos. En la foto, el consejero delegado de Bank of America, Kenneth
Lewis hablando con la prensa tras el encuentro con Obama en Washington.
Tras él están el de US Bancorp, Richard Davis (dcha.), y el de Wells Fargo,
John Stumpf (2º por la dcha.). (Foto Reuters) |
Inicialmente, los mercados respaldaron un plan de dos partes para ofrecer
financiamiento del gobierno para animar a inversionistas a comprar préstamos
incobrables y valores tóxicos de bancos.
Por David Enrich,
Liz Rappaport y Jenny Strasburg -
The Wall Street Journal
Pero
esa iniciativa --llamada Programa de Inversión Público-Privada, o PPIP por sus siglas en inglés-- ha
perdido impulso desde que fuera anunciada en marzo. A los grandes bancos les
preocupaba tener que vender a precios de remate mientras los pequeños temían ser
marginados. Los compradores potenciales se mostraron reacios ante el riesgo de
hacer negocios con el gobierno, preocupados por la posibilidad de que los
políticos los demonizaran por conseguir grandes ganancias.
Los problemas del programa amenazan con truncar los esfuerzos de bancos más
pequeños que pasan dificultades, en especial, para ordenar sus balances. Eso a
su vez podría dificultar los intentos por revivir la economía del país.
Una mirada al motivo por el cual el programa ha tambaleado deja al descubierto
lo difícil que ha sido resolver uno de los mayores problemas de la economía de
EE.UU.: montañas de deudas incobrables que pueblan los libros de los bancos. A
medida que esos préstamos y activos pierden valor, abruman a los bancos con
pérdidas y limitan su capacidad de prestar.
Funcionarios e inversionistas de EE.UU. están minimizando las expectativas del
plan, que al principio fue promocionado como un proyecto de US$1 billón (millón
de millones). Algunos funcionarios afirman que el ambiente bancario ha mejorado
desde que el programa fue presentado. Aseguran que debido a que, hace poco,
alrededor de una decena de grandes bancos tuvieron éxito en levantar capital,
están bajo menos presión para vender activos incobrables.
En junio, la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC, por sus siglas
en inglés) dejó de lado un brazo del PPIP, la compra financiada por el Estado de
préstamos bancarios incobrables. Hace poco, el secretario del Departamento del
Tesoro, Timothy Geithner, afirmó que la otra parte --facilitar la compra de
activos tóxicos por parte de bancos, muchos respaldados por hipotecas-- podría
ser restringida debido a que los inversionistas son "reticentes a participar".
"Una de las metas del PPIP ha sido ayudar a crear liquidez en merados
congelados", asegura Lee Sachs, consejero de Geithner. "Algunos bancos venderán
activos. Incluso aquellos que no lo hagan se beneficiarán de la mayor capacidad
para valorar los activos que poseen".
El programa reducido no se concentrará en préstamos incobrables sino en valores
tóxicos, que son un problema para una porción relativamente pequeña de los
bancos. Eso es una mala noticia para cientos de bancos pequeños que soportan la
carga de cantidades cada vez mayores de préstamos en cesación de pagos. Ellos
tienen menos capacidad para acudir a los mercados de capital que sus rivales más
grandes, así que han estado ansiosos por recibir ayuda por parte del gobierno
como una forma de apuntalar sus colchones de capital. Muchos de ellos pueden
enfrentar grandes problemas si sólo uno o dos grandes préstamos se vuelven
incobrables. Sesenta bancos, la mayoría de ellos instituciones comunitarias, han
quebrado desde el comienzo de 2008. Los analistas se preparan para ser testigos
del colapso de cientos de prestamistas en los próximos años.
Debido a que estos prestamistas suelen jugar roles clave para sostener a sus
economías locales, al tomarlos en conjunto son importantes para el sistema
financiero y para una recuperación económica, afirma Kenneth Segal,
vicepresidente senior de Howe Barnes Hoefer & Arnett Inc., una firma de asesoría
para pequeños y medianos prestamistas.
Durante la última crisis bancaria, hace casi dos décadas, el gobierno estableció
la Resolution Trust Corp. para vender los préstamos incobrables y valores de
bancos que habían quebrado. Muchos expertos le dan el mérito a la RTC por haber
ayudado a desactivar esa crisis.
Esta vez, los esfuerzos para librar a los bancos de activos incobrables se han
sucedido uno tras otro. A fines de 2007, el gobierno ayudó a ensamblar un plan
para que un fondo financiado por bancos comprara valores en poder de fondos de
inversión bancarios, pero el esfuerzo no prosperó. En 2008, el gobierno de
George W. Bush estableció un programa de US$700.000 millones para comprar
activos incobrables en poder de bancos. En parte debido a lo complejo que era
valuar esos activos, EE.UU. abandonó ese plan y en cambio optó por inyectar
dinero de los contribuyentes directamente a los bancos.
En las últimas semanas, los mercados han perdido vigor en medio de renovados
temores sobre la economía. Eso podría hacer más difícil para bancos grandes
recaudar más capital. Los bancos también podrían enfrentar más pérdidas a medida
que activos incobrables pierdan más valor.
Muchos ejecutivos bancarios eran escépticos sobre las posibilidades de que el
programa pudiera tener éxito. Incluso antes de que fuera anunciado, algunos
habían expresado su descontento debido a que funcionaros no los estaban
consultando, y en cambio estaban delineando la iniciativa según las opiniones de
posibles inversionistas. Algunos banqueros afirman que advirtieron que serían
reticentes a vender a los precios que los inversionistas probablemente pedirían.
En tanto, muchos ejecutivos de ciudades pequeñas esperaban que el programa los
ayudara a deshacerse de los activos incobrables --en general préstamos para
financiar proyectos de bienes raíces comerciales-- que perjudicaban sus balances.
Algunos compradores potenciales habían aparecido antes de que PPIP fuera
anunciado, pero ofrecían precios tan bajos que pocos bancos tendrían margen para
vender los préstamos sin afectar sus colchones de reservas.
La esperanza era que el PPIP ayudara a hacer más pequeña la brecha entre
compradores y vendedores. Los inversionistas podrían ofertar más porque el
gobierno les ofrecería a los compradores poca financiación con un pago inicial
pequeño, junto con algo de protección. Cuando el PPIP fue anunciado, los grandes
inversionistas querían saber cómo sacarle una ganancia. Luego, abogados de
fondos de cobertura e inversionistas de fondos de capital privado les
advirtieron a los clientes sobre los riesgos de hacer negocios con el gobierno.
En junio, la FDIC pospuso la parte de compra de préstamos del PPIP, llamada
Programa de Legado de Préstamos. Este mes, la FDIC pretende usar el PPIP con un
propósito mucho más limitado: rematar préstamos que la agencia ha tomado de
bancos quebrados. Eventualmente, espera resucitar el programa de compra de
préstamos para que bancos más pequeños puedan beneficiarse.
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Deborah Solomon y Damian Paletta
contribuyeron a este artículo.
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