Según una actualización de mediados de año de su informe sobre la situación
económica mundial emitido en enero, la ONU espera ahora una contracción de la
economía mundial este año del 2,6 por ciento, frente a la previsión anterior de
una caída de hasta el 0,5 por ciento.
"El racionamiento crediticio global ha seguido tensionando la economía real
en todo el mundo", indicó la ONU.
Es posible que en 2010 haya una tenue recuperación del Producto Bruto Mundial
(PBM), pero el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) de la ONU
advirtió de que persisten los riesgos de una recuperación lenta.
"Si los mercados financieros no se destraban pronto y si los estímulos
fiscales no ganan suficiente tracción, la recesión se prolongará en muchos
países, con la economía global estancada en niveles de bienestar menores hasta
bien entrado 2010", dijo el informe.
El DAES proyecta 50 millones de desocupados en los próximos dos años, una
cifra que "fácilmente podría duplicarse si la situación continúa
deteriorándose".
Los niveles de pobreza también empeorarían. El DAES calcula que entre 73
millones y 105 millones de personas más seguirán pobres o caerán en la pobreza
comparado con una situación en la que hubiera continuado el crecimiento
precrisis.
El informe define la pobreza extrema cuando un individuo tiene una paridad de
poder adquisitivo de 1,25 dólares por día.
Las zonas más perjudicados serían el este y el sudeste de Asia, con entre 56
millones y 80 millones de personas afectadas, alrededor de la mitad en India.
Otros 12 a 16 millones de personas seguirán en la pobreza en África y cuatro
millones más en América Latina y el Caribe, señaló el informe.
Respuesta coordinada
Se prevé que el volumen del comercio mundial caiga el 11 por ciento este año,
el mayor declive anual desde la Gran Depresión, dijo el DAES. El documento
también sugiere que si hubiera una respuesta más coordinada a la crisis, la
recuperación sería más fuerte y más rápida.
"Actualmente, el estímulo está muy desequilibrado. El 80 por ciento del
estímulo se concentra en los países desarrollados, mientras que la mayoría de
los países en desarrollo carecen del espacio fiscal para ofrecer protección
social y contrarrestar las consecuencias de la crisis", indicó.
El DAES cree que una respuesta más equilibrada incorporaría 500.000 millones
de dólares adicionales para financiar el desarrollo con políticas contracíclicas
en las economías en desarrollo.
El Grupo de los 20 países industrializados y en vías de desarrollo acordó en
abril un plan para suministrar una asistencia de 1,1 billones de dólares a fin
de combatir la peor crisis financiera desde la década de 1930.
Sólo siete países tendrían un crecimiento del Producto interior Bruto per
cápita por encima del tres por ciento en 2009: Bangladesh, China, República
Democrática del Congo, Cuba, India, Irak y Uzbekistán.