(IAR
Noticias)
07-Mayo-09
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Una mujer y su hijo usando mascarillas
abandonan la sala de emergencia del hospital Naval en Ciudad de México, donde atienden a las personas
con síntomas de la inflluenza porcina. (Foto AP)
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Un futuro de multitudes
reclamando atención médica en los hospitales y saqueando farmacias,
mientras se expande una severa pandemia de influenza es probable,
pues el mundo no ha tomado las medidas para evitarla, según la OMS y
algunos expertos.
Por Diego Cevallos - IPS
E ste escenario no es consecuencia de la actual
epidemia de la influenza A/H1N1 que tiene como focos a Estados
Unidos y México, y que en las dos últimas semanas se extendió a
otros 19 países, con 1.490 personas contagiadas y 30 muertes
atribuibles al virus.
Se trata de otro panorama, mucho más grave, que podría configurarse
en el futuro, alertan la OMS (Organización Mundial de la Salud) y
especialistas.
Una pandemia grave podría ser causada por una nueva y agresiva cepa
de influenza contra la que no habría medicamentos disponibles. El
virus se transmitiría con facilidad de persona a persona, como
cualquier gripe.
Eduardo Sada, jefe de investigaciones en microbiología del estatal
Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias de México, cree que
es una posibilidad cierta.
La capacidad de mutación de los virus de influenza es tal que podría
surgir uno frente al cual los humanos no tengamos defensas, "por eso
las alertas justificadas de la OMS", dijo Sada a IPS.
En una situación así, siete u ocho millones de muertes podrían
resultar un cálculo conservador, consideró Sada, uno de los
científicos a los que las autoridades mexicanas encomendaron
analizar las primeras evidencias que indicaron en abril el
surgimiento de una nueva cepa de influenza en este país. Para el
médico infectólogo Mario Castellas, que trabaja en un hospital
privado de la capital mexicana, los gobiernos deberían considerar la
presencia la cepa A/H1N1 como un llamado de atención.
La aparición de otro virus más agresivo está latente, dijo Castellas
a IPS.
En varios documentos publicados en los últimos años, la OMS ha
alertado de la inminencia de una nueva pandemia de influenza.
Si fuera grave, podría provocar hasta 7,5 millones de muertes, según
esa agencia de las Naciones Unidas. En un reporte de mayo de 2006,
el Banco Mundial estimó que los fallecimientos por una pandemia de
ese tipo llegarían a 70 millones.
La OMS ha llamado la atención por la falta de preparación de los
países y por las escasas reservas de medicamentos antivirales y la
capacidad insuficiente para elaborar vacunas.
En el texto "Respuestas a la amenaza de una pandemia de gripe aviar"
de 2005, la OMS afirmó que estaban dadas "todas las condiciones"
para que se produjera una epidemia grave.
"La vacunación y el uso de antivirales son dos de las respuestas más
importantes para reducir la morbilidad y la mortalidad durante una
pandemia. Si se mantienen las tendencias actuales, ninguna de esas
intervenciones podría llevarse a cabo en la medida necesaria ni con
la equidad deseable al comienzo de la pandemia ni siquiera hasta
transcurridos muchos meses", señala el documento.
Una pandemia derivada de la gripe aviar, originada en Asia, podría
manifestarse si el virus causante, el H5N1, que se transmite de
animales a humanos, mutara hasta ser transmisible entre personas.
La cepa detectada en abril en América del Norte contiene material
genético de tres tipos de influenza, porcina, aviar y humana, y por
ahora no se ha mostrado tan agresiva como la gripe aviar, que tuvo
una mortalidad de 61 por ciento.
Entre 2003 y abril de este año, la OMS registró 421 contagios
humanos de gripe aviar confirmados en laboratorio, con 257 muertes.
En cuanto a la gripe porcina, el último boletín de la OMS este
martes registró 1.490 casos de infección por el virus A/H1N1,
confirmados en pruebas de laboratorio, de los cuales 30 fueron
mortales. México figuraba con 822, y 29 muertes, y Estados Unidos
con 403 y una muerte.
Poco después, las autoridades estadounidenses informaron de un
segundo caso mortal.
Esas estadísticas indican que hasta ahora la mortalidad del nuevo
virus es menor a tres por ciento, inferior inclusive a las de otras
enfermedades del sistema respiratorio.
Según Jon Andrus, asesor de la Organización Panamericana de la
Salud, brazo de la OMS en el continente americano, los datos
disponibles indican que el brote de A/H1N1 es de "leve a moderado en
cuanto a su gravedad".
"Por ejemplo, de los casos registrados en los Estados Unidos, ha
habido solo una defunción y cinco hospitalizaciones", expuso.
Andrus indicó que la vacuna contra la nueva influenza estaría lista
en cuatro a seis meses, pero se conseguirían producir 2.000 millones
de dosis, insuficientes para frenar una pandemia, cuando la
población mundial es de más de 6.000 millones de personas.
Sin embargo, expertos consideran que incluso la inmunización de
grupos vulnerables (menores de cinco años y mayores de 65, personas
con enfermedades respiratorias crónicas y personal de salud) ejerce
un efecto benéfico hacia el resto de la población al reducir la
propagación del virus y los contagios.
El riesgo de una pandemia está siempre presente, "no podemos bajar
la guardia", remarcó el microbiólogo Sada, del Instituto Nacional de
Enfermedades Respiratorias de México.
Podría presentarse un "virus pandémico plenamente transmisible,
presagiado por un súbito incremento de los casos y una propagación
explosiva del virus. Las mutaciones adaptativas, que se manifestarán
al comienzo en forma de pequeños conglomerados humanos, nos
concederán probablemente algún tiempo para tomar medidas defensivas.
Desconocemos si podremos disfrutar de ese 'período de gracia'", dijo
la OMS en sus documentos.
Las corporaciones farmacéuticas Roche, de Suiza, y GlaxoSmithKline,
británica, son las dueñas de las patentes de los dos medicamentos
antivirales efectivos para combatir la gripe porcina, el oseltamivir
y el zanamivir, comercializados con los nombres Tamiflu y Relenza,
respectivamente.
Si bien han funcionado contra los virus H5N1 y A/H1N1, nada asegura
que lo sean para frenar nuevas cepas de influenza.
Según los protocolos de la OMS para casos de pandemia severa por
influenza, los antivirales deberán estar disponibles en primer
término para los trabajadores de la salud y autoridades sanitarias.
Ante una pandemia grave, los gobiernos aplicarían medidas que
incluyen cierres de escuelas y lugares de reunión, limitaciones al
transporte público y, en casos extremos, el paro de toda actividad
laboral. Con el paso de los días, si la epidemia no cediera, se
presentaría desabastecimiento y la tensión social podría generar
protestas.
En muchos países no habría suficientes antivirales para asegurar un
acceso equitativo de quienes los necesiten, agravando crisis
sociales.
"Las pandemias son un fenómeno extraordinario por cuanto afectan a
todo el planeta, independientemente de las condiciones
socioeconómicas o del nivel de atención sanitaria, higiene y
saneamiento", por lo que golpearían a países ricos y pobres, según
la OMS.
En el sitio web de la agencia se afirma que con la actual capacidad
mundial de producción de antivirales, insumiría 10 años obtener
suficientes unidades para tratar "a 20 por ciento de la población
mundial", proporción necesaria para enfrentar una pandemia.
Roche se opone a abrir la patente del Tamiflu para que otros
laboratorios puedan elaborarlo. En la India, la empresa farmacéutica
CIPLA ofrece medicamentos antivirales genéricos, mucho menos
costosos que los patentados, y varios países, entre ellos Israel,
analizan la posibilidad de comprarlos.
Roche, cuyas acciones en el mercado de valores subieron con la
epidemia de influenza, señala que la fabricación de antivirales es
compleja y requiere mucho tiempo. México cuenta con más de un millón
de dosis de Tamiflu. Pero, de acuerdo con el Plan Nacional y
Respuesta ante una Pandemia de Influenza de 2006, a estas alturas
las reservas mexicanas deberían ser de cinco millones de unidades.
En un escenario de grave pandemia, México tendría alrededor de 25
millones de enfermos, lo que representa casi una cuarta parte de sus
más de 107 millones de habitantes.
Otros países latinoamericanos apenas cuentan con algunos miles de
tratamientos antivirales. Ecuador, con cerca de 14 millones de
habitantes, realizó gestiones para adquirir 150.000 dosis.
La OMS dispone de dos millones de dosis de tratamientos antivirales
y Roche aseguró que pronto le entregará tres millones más. Estas
reservas se distribuirán entre los países que las requieran con
mayor urgencia.
"Jamás habrá suficiente para todos los afectados. En la academia
aprendemos que en caso de una pandemia con un virus de influenza
agresivo es previsible la saturación de los servicios de salud y
problemas sociales, incluidas revueltas por la desesperación
justificada de muchos enfermos y sus familiares por conseguir
fármacos", dijo el infectólogo Castellas.
"El mundo sigue mal preparado para defenderse en caso de pandemia.
La OMS ha instado a todos los países a elaborar planes de
preparación, pero sólo lo han hecho unos 40", dijo la agencia.
En la pandemia de influenza de 1918 y 1919 murieron unos 40 millones
de personas. Con la movilidad actual de la población, una epidemia
puede infectar a muchos en muy poco tiempo, si bien la OMS espera
que las mejores condiciones sanitarias y de nutrición que gozan
muchos países ayuden a una menor mortalidad.
Además de México y Estados Unidos, se han confirmado casos de gripe
porcina en Alemania, Austria, Canadá, Hong Kong, Colombia, Corea del
Sur, Costa Rica, Dinamarca, El Salvador, España, Francia, Gran
Bretaña, Holanda, Irlanda, Israel, Italia, Nueva Zelanda, Portugal y
Suiza.
Juan Ramón de la Fuente, ex secretario de Salud del gobierno de
Ernesto Zedillo (1994-2000), sostuvo que ante la falta de certezas
sobre las características del actual virus y la evidencia de su
expansión, las autoridades mexicanas hicieron bien en tomar medidas
tan drásticas, como cerrar escuelas, restaurantes, estadios, cines y
teatros para evitar la aglomeración de público.
En Estados Unidos, las medidas fueron menos radicales por la
capacidad de ese país vecino para identificar con rapidez los casos
a través de laboratorios especializados y aislar de forma inmediata
a los enfermos, dijo.
México no tuvo esa posibilidad, por falta de laboratorios, y
mientras esperaba los resultados de muestras aleatorias enviadas al
exterior, no podía darse licencia para relajar sus medidas, opinó De
la Fuente, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Ahora parece haber pasado la peor parte, dijo el secretario de Salud
de México, José Córdova.
Ante reportes epidemiológicos que indican una estabilización de los
contagios y una baja en la mortalidad, las autoridades mexicanas
indicaron que irán relajando varias restricciones. El día 11 los
centros de educación volverán a abrir sus puertas, siempre que
apliquen protocolos de limpieza y de detección de enfermos.
En algunas ciudades, el miedo que generó la declaración de
emergencia sanitaria ha ido cediendo. El fin de semana, se pudo
observar en varios lugares a cientos de personas que no usaban
mascarillas y paseaban por los parques o disfrutaban de las playas.
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