odas las guerras van y vienen y los campos de batalla acaban siendo
historia. Para los inversores que durante 2009 han asistido a una lucha titánica
entre alcistas y bajistas , esta semana parece ser un momento decisivo. Toda la
atención se centra en EEUU.
El índice S&P 500 finalmente ha dado un respiro después de adentrarse
finalmente en territorio positivo. Tres cuartas partes de las empresas del
índice S&P 500 presentan ahora beneficios. El jueves se conocerán los resultados
de las pruebas de estrés bancario.
Los más optimistas han mostrado últimamente tanta euforia, que puede que
acaben viéndose desbordados por los acontecimientos. Los mercados de renta
variable del mundo desarrollado han recuperado un tercio de su valor. Las
acciones de los países emergentes están que arden. Entretanto, los indicadores
de riesgo experimentan un retroceso.
En el caso del dólar, el Libor a tres meses cayó el martes por debajo del 1%
y su diferencial de rentabilidad frente a los tipos de intercambio a 24 horas es
el más bajo desde el tercer trimestre, lo que pone de manifiesto la buena
disposición de los bancos a prestarse entre ellos. Los operadores se deshacen de
las monótonas posiciones en yenes, cambiándolas por monedas que aportan más
emociones, como el dólar australiano.
Aun así, sería conveniente que los inversores se reagruparan. Al fin y al
cabo, los alcistas parecen estar dominando una pelea de patio de recreo en lugar
de una batalla épica. Según un análisis de Hussman Funds sobre el comportamiento
de los mercados en sus peores momentos desde 1940, durante la mayor parte de las
recuperaciones perdurables, las primeras cinco semanas de subidas suelen estar
acompañadas por un fuerte aumento de los volúmenes.
Sin ir más lejos, en las primeras semanas de recuperación de los mercados en
1982, los volúmenes aumentaron un 40%. No obstante, en este momento, durante las
cinco primeras semanas de subidas bursátiles, los volúmenes sufrieron una
contracción. Por si fuera poco, de los datos se desprende que los mercados
alcistas no surgen del fragor de la batalla, sino de periodos de relativa calma.
Desde 1940, la mayor parte de las recuperaciones comenzaron después de que
los mercados cayeran menos del 10% en las últimas cuatro semanas de tendencia
bajista. Antes de que comenzara esta tendencia alcista, las acciones habían
perdido una quinta parte de su valor en un mes. Sin duda, esta semana invita a
la reflexión.
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