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Noticias)
19-Abril-09
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(Foto IPS) |
Defensores de los derechos humanos
expresaron su decepción por la decisión del presidente de Estados
Unidos, Barack Obama, de darles inmunidad a los agentes de la CIA
involucrados en torturas a sospechosos de terrorismo, confirmadas
por cuatro memorandos divulgados por el Departamento de Justicia.
Por William Fisher - IPS
L os documentos, elaborados por la Oficina de
Asesoramiento Legal (OLC, por sus siglas en inglés) de ese
Departamento, proveyeron el marco jurídico para que la CIA (Agencia
Central de Inteligencia) usara métodos como el "waterboarding" (una
de las variantes del "submarino" o simulación de ahogamiento) y
otros procedimientos de interrogatorio que violan leyes nacionales e
internacionales contra la tortura.
Estas prácticas fueron avaladas por el gobierno de George W. Bush
(2001-2009).
Los textos fueron presentados ante el juez Alvin Hellerstein,
designado durante la administración de Bill Clinton (1993-2001) en
la Corte de Distrito de Nueva York, en respuesta a una demanda
presentada por la Unión para las Libertades Civiles de Estados
Unidos (Aclu) citando la Ley de Libertad de Información.
El tribunal le había dado plazo al gobierno para que entregara el
jueves los memorandos, elaborados por Jay Bybee y Steven Bradbury,
entonces los principales abogados en la OLC, o que al menos
explicara por qué aún no habían sido divulgados al público.
Para sorpresa de muchos observadores, el Departamento de Justicia
optó por entregar los documentos en tiempo.
La OLC provee asesoramiento legal al presidente y a todas las
agencias de la rama ejecutiva. Redacta opiniones legales del fiscal
general y también brinda sus propias opiniones escritas y consejos
orales en respuestas a cualquier pedido del gobierno.
La Aclu pidió al Departamento de Justicia que designara un fiscal
independiente para investigar las torturas durante la administración
de Bush.
Tres de los memorandos divulgados el jueves fueron escritos en 2005
por Bradbury. El cuarto fue redactado en agosto de 2002 por Bybee,
quien era el director de la oficina. Ahora es juez federal,
designado por Bush.
"Los memorandos escritos por la OLC, incluyendo los divulgados hoy
(por el jueves), proveyeron los fundamentos para el programa de
torturas de la administración de Bush", dijo el director del
Proyecto de Seguridad Nacional de la Aclu, Jameel Jaffer.
"A través de estos memorandos, los abogados del Departamento de
Justicia autorizaron a los interrogadores usar los métodos más
bárbaros, incluyendo los que una vez Estados Unidos juzgó como
crímenes de guerra. Los memorandos están basados en un razonamiento
jurídico falaz, y al final de cuenta no son para nada legales. Son
simplemente instrumentos destinados a proveer una fachada para
crímenes de guerra", sostuvo Jaffer.
"Si bien estos memorandos nunca debieron haber sido escritos,
celebramos su divulgación. La transparencia es el primer paso hacia
la responsabilidad", afirmó.
Desde 2003, la Aclu ha presentado varias demandas apelando a la Ley
de Libertad de Información y exigiendo la divulgación de documentos
del gobierno sobre torturas, detenciones, vigilancias y "entregas
extraordinarias", mecanismo empleado por Washington para capturar a
sospechosos de terrorismo y transferirlos, sin pasar por los
tribunales, a terceros países en los que por lo general son
torturados, según activistas.
Las demandas de Aclu han permitido la divulgación de miles de
registros.
Pese a que Obama, poco después de asumir, prohibió las torturas a
los detenidos en la "guerra contra el terrorismo" como el submarino,
la privación del sueño, el encierro del prisionero en una habitación
pequeña llena de insectos, los golpes en el rostro y abdomen, y
mantener al detenido desnudo, el jueves anunció que los agentes de
la CIA involucrados no serían procesados.
El mandatario arguyó que estos desempeñaron sus tareas de buena fe
bajo el marco legal avalado entonces por la OLC.
El independiente Centro para Derechos Constitucionales, uno de los
grupos cuyos abogados han asistido a los presos en la cárcel de la
base militar estadounidense de Guantánamo, Cuba, respondió
rápidamente al anuncio presidencial.
"Es una de las más grandes decepciones de esta administración, que
parece indispuesta a asumir la ley cuando se han cometido crímenes
por ex funcionarios", señaló la organización.
"Se les garantice o no inmunidad a los funcionarios de la CIA que
realizaron los submarinos, son los altos niveles que concibieron,
justificaron y ordenaron el programa de torturas quienes tienen la
mayor responsabilidad por violar el derecho nacional e
internacional, y los que deben ser juzgados", señaló el Centro.
"En la declaración del presidente, la contradicción más perturbadora
es el contraste entre las palabras: ‘Es tiempo para la reflexión, no
la retribución’ con: ‘Estados Unidos es una nación de leyes’.
Funcionarios de gobierno rompieron varias leyes importantes. Que no
haya consecuencias de eso no sólo pone en duda todo nuestro sistema,
sino que deja la puerta abierta a que ocurra otra vez", añadió.
Tim Hancock, de Amnistía Internacional, señaló que el gobierno
"parece haberle ofrecido un pase libre de la cárcel a las personas
involucradas en la tortura".
No obstante, Alez Abdo, abogado del Programa de Seguridad Nacional
de Aclu, destacó que "Obama dejó la puerta abierta a un juicio a
quienes elaboraron los memorandos". "Esperamos que nombre a un
fiscal especial" para asumir ese proceso, afirmó.
Por su parte, Michael Ratner, del Centro para los Derechos
Constitucionales, sostuvo que el mandatario "tomó su decisión como
si fuera un jurado, un juez o un fiscal". "No es quién para tomar la
decisión", afirmó.
"Se rompieron leyes y se cometieron delitos. Si realmente somos una
nación de leyes, como él dice, se debe designar un fiscal y las
decisiones sobre los que estuvieron involucrados en el programa de
torturas deben tomarse en un tribunal", sostuvo.
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