(IAR
Noticias)
27-Febrero-09
Desde el punto de vista argentino, uno de los pasajes más importantes del
discurso que pronunció Barack Obama el martes por la noche en su mensaje anual
ante el Congreso fue cuando prometió terminar con "los pagos directos a los
grandes agronegocios", en un ataque directo a los subsidios agrícolas que le
cuestan a Estados Unidos US$ 5.200 millones al año. Obama no dio detalles
sobre cómo hará para lograr esto, cuando todo el mundo sabe, que en el pasado,
los lobbys prosubsidios agrícolas en el Congreso siempre se han salido con la
suya.
Por
Ana Baron - Clarín, Argentina
De hecho, si bien su discurso fue muy elogiado por su elocuencia y el espíritu
de optimismo que transmitió, una de las críticas que más se escuchó el
miércoles fue
que no contenía suficientes detalles sobre cómo hará para instrumentar sus
políticas. Frente a un país angustiado por la manera en que sus ahorros se
están esfumando y la inestabilidad de sus empleos, Obama optó por un mensaje
esperanzador. "Aunque nuestra economía puede estar debilitada y nuestra
confianza sacudida, aunque estamos viviendo tiempos difíciles e inciertos,
esta noche quiero que cada estadounidense sepa esto: vamos a reconstruir este
país, nos vamos a recuperar y Estados Unidos emergerá más fuerte que antes",
Obama se dirigió en particular a los que están a punto de ser desalojados de
sus casas, a quienes temen que sus depósitos bancarios sean nacionalizados y a
los que han perdido un empleo prometiéndoles que hay ayuda para ellos en
camino. Más aún, dijo que comprendía el enojo y la rabia de aquellos que
piensan que el paquete de rescate para el sistema bancario está destinado a
"salvar" a los banqueros que se enriquecieron mientras que quebraban sus
bancos. Explicó, sin embargo, que el rescate apunta a restablecer el crédito y
no a salvar a los banqueros. "Esta vez, los presidentes de las compañías no
podrán usar el dinero de los contribuyentes para engordar sus salarios o
comprar elegantes cortinas o desparecer en un jet privado. Esos días se
acabaron", sentenció.
Afirmó, como ya lo hizo en otras ocasiones, que es necesario aprovechar este
momento de crisis para mirar más lejos y sentar las bases de una nueva
política de energía, salud y educación más acorde con nuestro tiempo. Y dijo
que hay que hacer todo eso con un ojo en el déficit fiscal.
Sin duda, muchos estadounidenses durmieron el martes mejor que antes. Obama se
mostró en control y muy convencido de que Estados Unidos es capaz de superar
la crisis que padece. Pero quienes esperaban que Obama diera más detalles
sobre cómo reducirá el déficit fiscal al mismo tiempo que "reconstruye Estados
Unidos" y cumple con todas las promesas siguen tan preocupados como antes. De
hecho, el miércoles la caída del Dow Jones continuó.
Todo el mundo está de acuerdo con el diagnóstico y con la necesidad de que hay
que hacer algo antes de que el país empeore. Sin embargo, mientras algunos
piensan que hay que operar, nacionalizando por ejemplo la banca, el gobierno
ha optado por un enfoque mucho más cauteloso. Está haciendo múltiples
procedimientos a la vez con la esperanza de que algunos de ellos, al final,
será exitoso y conducirá a la recuperación del país.
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