(IAR
Noticias)
17-Febrero-09
|

|
|
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner junto al presidente de EEUU Barack Obama.
|
El “test de tensiones” sólo tiene que aplicarse a bancos con activos
superiores a los 100 mil millones de dólares, cuyo número, se supone, es de unos
14.
Por
Paul Krugman (*) -
Revista
Sin Permiso
Félix Salmon está impresionado por la respuesta del presidente Obama a la
pregunta por una possible nacionalización de los bancos. Yo, no tanto.
Sí: Obama impresiona con su discurso articulado y bien informado, y su
respuesta revela que tenido en cuenta la posibilidad de la nacionalización
de la banca. Está a años luz de la mediocridad a la que nos hemos
acostumbrado en estos últimos años.
Pero los dos argumentos básicos de que se sirve no son realmente demasiado
buenos. Es verdad: nosotros tenemos miles de bancos; pero los problemas se
hallan concentrados en un pequeño puñado de gigantes. El propio plan de
Geithner, tal como está ahora concebido, parte de este reconocimiento: el
“test de tensiones” sólo tiene que aplicarse a bancos con activos superiores
a los 100 mil millones de dólares, cuyo número, se supone, es de unos 14.
Y en lo que hace al argumento de que nuestra tradición cultural no se
condice con las nacionalizaciones… bueno, tampoco es muy pronta a rescates
bancarios de ningún tipo. Sin embargo, esos rescates son de todo punto
necesarios; y hasta en los EEUU resultarían más digeribles, si los
contribuyentes consiguieran, al menos y a cambio, librarse de gilipollas.
¡Ah! Y no pasa semana sin que la FDIC [Corporación Federal de Seguros de los
Depósitos Bancarios, por sus siglas en inglés] se haga con unos cuantos
bancos. La nacionalización es ahora tan norteamericana como el pastel de
manzana.
*****
(*) Paul Krugman ganó el premio Nobel de economía de 2008
|